Se reune Bolaños Cacho con abogados de la Mixteca

El titular del Poder Judicial del Estado, Magistrado Raúl Bolaños Cacho sostuvo este jueves una reunión de trabajo con integrantes del Frente de Abogados de la Mixteca para abordar asuntos de índole jurisdiccional

En la reunión, Bolaños Cacho les reiteró que se realizan los esfuerzos necesarios para poner en marcha, el mes entrante, el Centro de Justicia en Huajuapan de León, además de que reiniciarán operaciones el Juzgado de Control y Tribunal de Enjuiciamiento, que salieron temporalmente de ese municipio en septiembre del año pasado al resultar afectados los inmuebles que ocupaban a consecuencia de los sismos.

También se acordó intercambiar experiencias entre magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado y  abogados de la Mixteca a través de foros para analizar temas diversos como el Sistema Acusatorio Adversarial.

Al finalizar este encuentro cordial, el integrante de este Frente, Pablo David Crespo de la Concha, dio toda su confianza al Poder Judicial al tiempo que externó su satisfacción “porque los acuerdos logrados serán en beneficio de la población de la Mixteca”.

Logros municipales

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Repitiendo su alto cargo sin reelección, porque transcurrieron algunos años entre un período y otro, en este que es de dos años y aún no termina, el presidente municipal en turno José Antonio Hernández Fraguas, ha cumplido con su desempeño gracias a la experiencia obtenida en su anterior administración, porque normalmente todo presidente municipal al iniciar su gestión, siempre en el primer año experimenta y prueba para aprender, entender y trascender los problemas y necesidades del municipio de Oaxaca de Juárez; durante el segundo año, una vez que entienden cómo funciona todo en la administración política, laboral y social de la ciudad, comienzan a aplicar con éxito la experiencia y conocimientos recién obtenidos, y en el tercero y último, ya con práctica y “colmillo” realizan sus acciones municipales de gobierno de forma eficiente o adecuada a las circunstancias, por supuesto, siempre con deslices porque nunca se puede dejar contentos a todos, pero preparándose ya para dejar el cargo y entregar la presidencia municipal.

  Que dos o tres años pareciera ser poco, en realidad depende de la eficiencia y experiencia que se tenga para trabajar, y en esta administración han sido suficientes estos dos años, aunque intangibles, no se ven, no han sido de impacto o imagen, pero existen y hasta fueron premiados por el Instituto Nacional de Federalismo y Hacienda, que entregó Reconocimientos al Ayuntamiento por el ejercicio de Participación Ciudadana y el Ejercicio Financiero Responsable, como logros del presidente municipal en asuntos que no son visibles, pues se consideran intangibles, inmateriales, especialmente en materia de transparencia y rendición de cuenta pública, y que a última hora fueron informados al reunirse el alcalde con periodistas, destacando en primer lugar haber conseguido rescatar de la quiebra financiera al municipio, acción de gobierno que si bien no es suficiente, al menos ya no opera con números rojos, señalando además que antes que termine su administración concluirá el alumbrado público de la ciudad totalmente, el bacheo y pavimentación, entregando a su sucesor Oswaldo García, gracias a los resultados de JAHF una administración municipal aceptable, en la que deben resaltarse también los logros positivos de la Coordinación de Turismo, Economía y Cultura, muy tangibles y que si bien no se sustentan en obras, sino en acciones, este año como nunca antes en la historia desde que existe la Guelaguetza y presentación de la leyenda Donají, jamás habían venido tantos visitantes, miles de turistas que llenaron todo, gastando dinero que mejora la economía, por lo que los logros municipales de esta administración repercutirán positivamente para recuperar el prestigio turístico y cultural, comenzando con una ciudad luz, iluminada y bien administrada.

Aretha Franklin. Rindiendo homenaje a la gran dama de la canción.

Ismael Ortiz Romero Cuevas.


La mañana del lunes 13 de agosto, amanecimos con la noticia de que Aretha Franklin, la reina del soul, se encontraba en lo que muchos portales describieron como: “sus últimos momentos”. Leímos que se encontraba gravemente enferma, rodeada de su familia y se esperaba su inminente deceso. Por supuesto que todos quienes amamos la música, nos pusimos en alerta para estar al pendiente de quien es considerada por la revista Rolling Stone, como “La mejor cantante de todos los tiempos”.

Y es que, si nos ponemos a hacer un recuento de la carrera de esta legendaria cantante, honestamente no terminaríamos en una sola entrega, pues su solo nombre es legendario. Una mujer revolucionaria, magnánima y con un talento sin igual; alguien que repudió ser una cantante de jazz del montón en la que su disquera, Columbia Records, quería que se convirtiera a mediados de la década de los sesentas. Una mujer que representa la lucha racial y alguien que reclamó Respeto, en el tiempo en el que las mujeres debían quedarse calladas. Parte de los logros en la carrera de Aretha Franklin, la reina del soul. Una mujer que supo evolucionar a las nuevas tendencias musicales, una mujer a quien no le dio miedo innovar, crear y producir nuevas formas de hacer música; lo que también es innegable, es que con su voz nos conquistó a muchos en el mundo entero.

Y quizá las personas de aquellos años, recordarán con nostalgia a la artista, que por cierto, tuvo una década de estancamiento en los setentas y un regreso impresionante en los ochentas, cuando entendió que sin traicionar a su género de música, podía fusionarlo con sonidos vanguardistas y así, la escuchamos cantar también disco, pop y rock. En 1987, fue la primera mujer en ingresar al Salón de la Fama del Rock And Roll y en el 2005, fue la segunda mujer (la primera fue Madonna) en ingresar también al Salón de la Fama de Reino Unido. En los ochentas también, Aretha tuvo dos temas sumamente exitosos: I Knew You Were Waiting (For Me) a dúo con George Michael y el cual fue número uno en Billboard; y Freeway Of Love.

Pero quizá, el recuerdo más emblemático que muchos amantes más jóvenes de la música (jóvenes en el sentido de que estamos hablando de una carrera de más de 50 años), lo tenemos por la transmisión del primer concierto titulado Divas Live que en 1998, creó la cadena VH1 y que reunió a cantantes sumamente exitosas; ahí, Franklin compartió el escenario con Gloria Estefan, Shania Twain, Mariah Carey y Celine Dion. La actuación de Aretha en solitario en ese concierto, se limitó a interpretar únicamente dos temas: A Rose Is Still A Rose, corte que estaba promocionando del álbum que en ese año lanzaba y que se lo produjo nada menos que Sean P. Diddy y Lauren Hill, donde además, experimentaba por primera vez con ritmos más urbanos como el hip hop; y Chain Of Fools, uno de sus emblemáticos éxitos que interpretó a dueto con Mariah Carey. Solo esos temas bastaron para que se adueñara del escenario y supiéramos, quienes habíamos visto pocas veces actuar a Franklin (en esos tiempos no existía YouTube) saber que era una artista descomunal. Al final del show, el más visto por televisión de paga ese año por cierto, se hizo acompañar de las cuatro divas restantes, además de la compositora y cantante Carole King y cerrar el espectáculo cantando (You Make Me Feel) A Natural Woman, tema de la autoría de King y que Aretha había hecho su éxito décadas atrás. A pesar de verlo por televisión y a muy altas horas de la noche, nos emocionamos y la piel se nos puso chinita al ver en el escenario a las más grandes cantantes de la década, pero además, rindiendo una especie de homenaje a Aretha Franklin, que ponía de manifiesto que era de verdad, una de las más grandes cantantes e intérpretes que el planeta ha visto.

Y nuevamente, Aretha Franklin entraba pisando fuerte al nuevo milenio. Seguía vigente, seguía siendo poderosa, seguía cantando como nadie y mostraba un carisma natural sin precedentes. Aretha ha sido galardonada con 18 Grammys, es Doctora Honoris Causa por la Universidad de Berklee y la Universidad de Yale; el presidente Bill Clinton le otorgó la medalla nacional de las artes y George W. Bush le concedió la medalla de la libertad; asimismo, el estado de Michigan declaró su voz como “Patrimonio Natural”.

El año pasado, Aretha anunció su retiro, pues lo rumores de su delicado estado de salud eran cada vez mayores; nunca dijo si eran ciertos o no, pero expuso que se retiraba de los conciertos, aunque seguiría grabando discos mientras su salud se lo permitiera. Esa noticia, le dio la vuelta al mundo en cuestión de segundos.

Así, esta semana supimos que los bisbiseos sobre su salud eran ciertos, la cantante, la gran, la proverbial, la revolucionaria, la diva Aretha Franklin se encuentra delicada de salud y rodeada de su familia. Artistas de la talla de Stevie Wonder, Beyoncé, Usher, Mariah Carey y Celine Dion entre otros, piden orar por quien fue su inspiración y su influencia. Por todo lo que representa Aretha para la música, para las artes y para el empoderamiento de las mujeres. La cantante que no teme decir sus preferencias políticas y ha cantado en la toma de posesión de tres presidentes emanados del partido demócrata: Jimmy Carter, Bill Clinton y Barak Obama; además de apoyar abiertamente a la ex candidata presidencial de ese partido Hillary Clinton; así de valiente siempre ha demostrado ser Aretha Franklin.

Y como todos, lo único seguro que tenemos en la vida es que nos vamos a morir, Aretha se debate y lucha por estar aún con sus seres queridos; y por eso, es pertinente recordar todo lo que ella es y representa no solo para el género de la música afroamericana, sino en general. Así que aunque su vida quizá (y quiero ser enfático en el “quizá”) se está apagando, la primera mujer afroamericana en aparecer en la portada de la revista Time, nos deja un legado de música, arrojo, vanguardia y talento. Aretha Franklin vivirá por siempre.

Y quiero culminar esta primera entrega de “PARÉNTESIS”, agradeciendo a todo el equipo de Columna Al Margen, y en especial al creador de este espacio, mi hermano Adrián Ortiz Romero, (sí, es mi hermano) por invitarme a compartir con ustedes algo de lo que me apasiona. Así que si ustedes lectores y las circunstancias me lo permiten, por aquí apareceré los martes y los jueves a partir de hoy. Agradezco comentarios y de antemano, gracias por leerme.

Gendarmería y Guardia Nacional: todas, formas para evadir el fracaso de la seguridad en México

Parece que en México tenemos un problema en general para reconocer y enmendar los fracasos en ciertas políticas públicas, como la de seguridad, sin “dar tormento” (aludiendo a Gonzalo N. Santos) a la Constitución, a la ley y a las instituciones. Eso es justo lo que ha pasado con el enorme problema de la inseguridad y la violencia que priva en el país, que las sucesivas administraciones federales han intentado enmendar modificando y creando nuevas figuras policiacas. En menos de 20 años, las fuerzas federales de seguridad pública pasaron de ser identificadas como Policía Federal Preventiva, a Policía Federal; se creó la Gendarmería, y ahora incluso se habló de una Guardia Nacional. Nada de esto ha sido suficiente, porque los problemas de la seguridad pública no se resuelven con ocurrencias ni con instituciones emanadas al calor de las promesas de campaña, sino con acciones específicas.

En efecto, cuando llegó la elección presidencial de 2012, muchos mexicanos votaron en contra del Partido Acción Nacional, y a favor del PRI, porque consideraron que los priistas sí sabían gobernar, y sí sabrían entender y resolver el enorme problema de seguridad pública y violencia creado por la lucha contra el crimen del gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Seis años después, queda claro que los priistas no sólo no sabían cómo enfrentar ese problema, sino que tampoco lograron disminuir la violencia y la criminalidad, a pesar de que una de las principales promesas de campaña de Enrique Peña Nieto consistió en la creación de una Gendarmería, como una división civil del Ejército Mexicano, que terminó siendo un apéndice de la Policía Federal al que, al parecer, no han logrado acomodar, ni acreditar, ni diferenciar en funciones de las fuerzas federales ordinarias.

Y es que en su momento, el presidente Peña Nieto dijo que la Gendarmería daría efectividad a las tareas de seguridad pública, aunque en realidad se vio obligado a crear esa nueva policía más a partir de la necesidad de cumplir sus promesas de campaña, que de proveer a las fuerzas federales de elementos o tareas aún no cubiertos. Por eso, la Gendarmería no fue parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, sino de la Policía Federal; y la descripción legal de sus funciones quedó más identificada con la idea de una policía auxiliar que con la de una nueva división que, según se pensaba, sería superior o más capacitada que la Policía Federal y, por ende, más efectiva.

No fue así. En realidad, la Gendarmería fue creada para proteger a las personas y los ciclos productivos. “La nueva División –dice la página web del gobierno federal, respecto de la Gendarmería— protegerá la seguridad de las personas y las fuentes de trabajo relacionadas con los ciclos productivos que se encuentren en riesgo frente a amenazas de la delincuencia organizada. La Gendarmería realizará acciones de seguridad para prosperar.” Según esa información, cumpliría sus funciones “en las entidades federativas y municipios donde inicie y concluya un ciclo productivo que sea necesario proteger por estar en riesgo frente posibles actividades de la delincuencia organizada.”

¿Qué ha ocurrido en realidad? Que a pesar de la creación de la Gendarmería, y del despliegue de alrededor de cinco mil elementos, continúan existiendo amplias regiones del territorio nacional que se encuentran en manos de la delincuencia organizada, y que eso ha ahuyentado y puesto en riesgo la realización de los ciclos productivos.

El llamado huachicoleo en detrimento de Petróleos Mexicanos y de la ciudadanía, el cobro de derecho de piso, las extorsiones a comerciantes, y las amenazas que han obligado a la suspensión indefinida de operaciones de varias empresas en diversas entidades federativas, son ejemplos de cómo ha fracasado la misión de proteger los ciclos productivos y, de forma concomitante, se señala que la creación de la Gendarmería, disminuyó los recursos destinados a la Policía Federal y mermó sus operaciones, a pesar de que los resultados de esa corporación han sido históricamente superiores a los de cualquier otra policía en los ámbitos federal, estatal y municipal.

GUARDIA NACIONAL

En 2017, como aspirante presidencial, López Obrador dijo que crearía una Guardia Nacional. Eso lo ratificó hace algunos meses, aunque ayer su inminente Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, dijo que la estrategia contra el crimen se centrará en la persecución de sus operaciones financieras y dijo que no se creará la Guardia Nacional.

De acuerdo con documentos del equipo de transición de AMLO, publicados por el sitio web especializado en temas de seguridad pública defensa.com, “La figura de Guardia Nacional está contemplada constitucionalmente, aunque sí se tendría que presentar una iniciativa ante el Congreso de la Unión para reglamentarla”, añade el texto en el que se precisa que dicho organismo se creará ‘con el apoyo de los 214,157 soldados y 55,574 marinos que en la actualidad permanecen organizados bajo el mando de oficiales del Ejército y de la Marina, en regiones, zonas, batallones y otros agrupamientos menores’. Los planes del nuevo gobierno indican que la Guardia Nacional tendrá como directores operativos a expertos en materia de seguridad como policías, soldados y marinos, pero en el ámbito político y administrativo, contará con expertos en administración pública”.

En el documento, de 81 páginas, se añade que la Guardia Nacional no es una policía única. “La Secretaría de Seguridad Pública sería cabeza de sector de este organismo”. Al referirse al tema de la creación de una nueva SSP, se precisa que la intención de recuperar a esa secretaría tiene como objetivo “quitar las atribuciones de seguridad que se asignaron a Segob durante el sexenio de EPN” (https://bit.ly/2MVwecs).

En realidad, lo que imaginaba AMLO era más cercano a una especie de mando único policiaco-militar, pero no una guardia nacional. Cuando en México existieron las guardias nacionales, en el siglo XIX, éstas eran cuerpos castrenses a cargo de los gobiernos de las entidades federativas.

De hecho, los primeros despachos de jerarquía castrense que recibió Porfirio Díaz fueron de la guardia nacional, en la que llegó a ser teniente coronel; dicho rango le fue reconocido por el gobierno federal cuando pasó a formar parte del ejército nacional, a donde llegó a ser General de División por méritos en campaña, durante la guerra contra la intervención francesa. Dichas guardias nacionales fueron paulatinamente disueltas con la restauración de la República a manos del presidente Benito Juárez, justamente para unificar y ordenar las fuerzas armadas en un solo cuerpo militar.

En Estados Unidos, la Guardia Nacional sigue siendo una milicia de carácter estatal, y el Gobernador de cada estado es el Jefe de la Guardia Nacional de su estado, del mismo modo que el Presidente de los Estados Unidos es únicamente jefe de las fuerzas nacionales, pero no de la Guardia Nacional.

EVASIONES

¿Qué demuestra todo esto? Que igual que la Gendarmería, la idea de una Guardia Nacional no era más que eso: una idea quizá bienintencionada, pero sin certeza sobre su estructura y funcionamiento y, sobre todo, sin la garantía de eficacia frente al enorme problema de criminalidad que priva en México. Esto demuestra también que, igual que en materia electoral, han hecho pagar a las instituciones por los errores y la ineficiencia de las personas. Qué bueno que el gobierno de AMLO lo reconoce antes de reincidir en el error.