Poder Judicial realizará taller en materia de oralidad familiar

El Poder Judicial del Estado (PJE), impartirá  el “Taller en Materia de Oralidad Familiar” a jueces y secretarios de la institución. El objetivo es contar con el personal capacitado que permita la implementación de este nuevo sistema adversarial en materia familiar en la entidad.

La actividad, organizada por la Comisión Permanente de Implementación de la Oralidad Familiar del PJE, en coordinación con la Escuela Judicial, tendrá como ponente al Magistrado Antonio Muñozcano Eternod, integrante de la Sala Familiar del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México y el Secretario de Acuerdo de la misma, Doctorando Arnulfo Ruiz Lara.

El taller se realizará los días 24 y 25 del presente mes con una duración de 10 horas y tendrá como sede el Centro Recreativo del Poder Judicial ubicado en Tlalixtac de Cabrera. Su objetivo es informar y proporcionar a los asistentes los antecedentes, características, elementos, fundamentos jurídicos nacionales e internacionales que avalan la implementación de los juicios orales, así como estrategias necesarias para conocer los procedimientos en materia familiar.

Con la preparación académica, el PJEO se ocupa en dar cumplimiento al Decreto nacional donde se reforman y adicionan los artículos 16, 17 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de Justicia Cotidiana, por lo que se vislumbra la urgente necesidad de formar a juzgadores en materia de derecho civil y familiar.

Es importante resaltar que el Magistrado Antonio Muñozcano Eternod cuenta con estudios especializados en derecho constitucional y comercial por la Universidad de Illinois, Estados Unidos de Norteamerica; cuenta con una maestría en derecho civil y familiar por la Universidad de Barcelona, España y ha sido catedrático a nivel superior y postgrado en diversas universidades del país.

En su trayectoria profesional de Muñozcano Eternod destaca su cargo como Subjefe del Departamento de Contratos del INFONAVIT, Director Jurídico de la Delegación Cuauhtémoc y Director Jurídico de la Secretaría de Protección y Vialidad, entre otros.

En el  Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal se ha desempeñado como Director General de Anales de Jurisprudencia y Boletín Judicial, así como del Instituto de Estudios Judiciales. Es Magistrado en materia familiar, desde el 2003 y fue ratificado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en abril de 2009.

La casa de las flores. ¿Serie, telenovela, culebrón o qué?

Ismael Ortiz Romero Cuevas

 


 

Debo confesar que me resistía a ver “La Casa de las Flores”, la nueva producción mexicana de Netflix. Y me negaba precisamente porque temía engancharme con una historia que sabía, tenía tintes de una clásica telenovela de esas de cuando se hacía televisión para jodidos. Qué mayor referencia al tener a Verónica Castro como protagonista; actriz y quizá el más grande de los emblemas de aquella época dorada del culebrón televisivo, de aquellos tiempos cuando las amas de casa se sentaban a ver a Los Ricos También Lloran, Rosa Salvaje o Mi Pequeña Soledad. No, definitivamente no era opción después de ver series grandiosas producidas por la misma plataforma como The Crown, Better Call Saul o Dark. Dije que definitivamente no.

Entré en ese conflicto justo el 12 de agosto, dos días después de que la historia (porque aún no sé si es una serie, telenovela o qué) estuviera disponible, y comencé a ver en Twitter que mucha gente estaba encantada con la producción de Manolo Caro; comenzaron los comentarios y las reseñas, las referencias a los personajes y hasta una crítica con halagos en el portal del periódico español El País. Entonces reflexioné. Decidí darle el beneficio de la duda y la comencé a ver con más escepticismo que entusiasmo. Y me pasó justo lo que no quería que me pasara. No sé ni cómo, pero cuando me di cuenta pasaba de la media noche y yo había terminado el sexto episodio. Me atrapó.

Es cierto, la serie está llena clichés y personajes poco estructurados y “almodovaréscos”, además, no tiene la consistencia, producción, guión o fotografía de las series como las que mencioné arriba, por mucho no, pero también hay que reconocer que reúne algunos elementos que me llamaron la atención. No es necesario saber o platicar con Manolo Caro para entender que su gran referente es Pedro Almodóvar. En su ópera prima en el cine, “No sé si cortarme las venas o dejármelas largas”, hace referencias directas a “Todo sobre mi madre” del director manchego, además, de que Rosy de Palma (una de las más icónicas chicas Almodóvar), hace un personaje llamado igual a la protagonista de la emblemática cinta; en otros de sus trabajos, vemos escenarios, movimientos de cámara o decorados muy parecidos a los que hace Pedro, incluso, el uso de la música con letras desgarradoras y versiones elaboradas de canciones emblemáticas como parte de la narrativa.

“La Casa de las Flores” no podía ser la excepción y nos presenta a personajes inspirados directamente en los trabajos del español y nuevamente, en “Todo sobre mi madre”, sobre todo el que interpreta Paco León (José María / María José), que es una especie de fusión entre Lola y Agrado de la referida y ‘oscarizada’ película de Almodóvar. Otra referencia es Paulina de la Mora (sí la del ‘challenge’ por su peculiar forma de hablar), interpretada por la nominada al Emmy, Cecilia Suárez, que bien podría convertirse en heroína de cualquiera de las películas de Almodóvar pues su personalidad es quizá la más trabajada, ya que se vuelve cómplice lo mismo de los buenos que de los malos y resuelve todo lo que sea necesario con tal de tener reconocimiento, a grado tal, que llega un momento en que no sabemos de qué lado juega el personaje. Lo mismo sucede con Julián de la Mora, interpretado por Darío Yazbek Bernal, quien también podría encajar sin problemas en películas como “Matador” o “La mala educación”, que por cierto, protagonizó el reconocido Gael García Bernal, hermano de Darío.

Otro punto interesante es la duración: entre 30 y 37 minutos por episodio. Eso es ¡grandioso! Porque hace que la gente necesite saber más y más y más y más (díganmelo a mí)…  acostumbrados a la duración de entre 45 y 50 minutos por episodios de las series promedio o más de una hora, en el caso de 13 Reasons Why por ejemplo, que sea solo de media hora la vuelve sumamente atractiva y adictiva. Seguramente, esto será un referente.

Y el tercer punto, es en el cual ha comenzado el debate. ¿Es una telenovela? ¿es una serie? O ¿qué formato se acaba de inventar? Hay quienes afirman que no piensan pagar más la suscripción a Netflix porque ahora produce lo que Televisa hacía; hay otro sector que amó “La Casa de las Flores” y ya espera la segunda temporada con muchas ansias. Lo cierto, es que toda serie (todas, sin excepción) necesitan su dosis de melodrama para poder atrapar al público, si no, pues simplemente no funcionarían. Una de las cosas que sí hay que celebrar, es que hay para todos los gustos.

“La Casa de las Flores” se convirtió en un fenómeno en la semana de su estreno, o en su día, para ser más exactos, pues hubo usuarios de la plataforma que la terminaron de ver a las pocas horas de que estuvo disponible. La historia consta de trece episodios y cuenta con las actuaciones estelares de Verónica Castro, Cecilia Suárez, Aislinn Derbez, Darío Yazbek Bernal,  Arturo Ríos, Juan Pablo Medina, Lucas Velásquez y Luis de la Rosa (sí, el que interpretó a Luis Miguel de adolescente en la bioserie).

Así que Netflix se apunta otro éxito, aunque no sé si acierto, con “La Casa de las Flores”, y que a pesar de la polémica hay quienes la aman y quienes la odian, pero de que el humor negro siempre vende, eso ni como negarlo.

Semovi huele a muerte

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Exigentes y despóticos a más no poder, los sicarios agentes de vialidad de la Secretarías de Movilidad (SEMOVI) en operativos instalados por toda la ciudad, especialmente durante esta semana en el crucero del monumento a Juárez rumbo a Ixtlán, se dedicaron a amenazar y despojar de sus vehículos a cientos de conductores de vehículos con cualquier pretexto, especialmente motos, aunque la ley señala que nadie puede ser molestado o detenido sin orden expresa de un juez, legalidad que al corrupto director de SEMOVI no le importa, porque lo único que le interesa es despojar de dinero a motociclistas y todo conductor de vehículos con el pretexto que deben estar en regla respecto del reglamento de tránsito del estado o los abusos y malas costumbres del pueblo-cantina de Santa Lucía del Camino.

Huele a Muerte o a accidentado la SEMOVI y su director o su jefe, porque son culpables de la muerte de decenas de personas y responsables directos de miles de heridos, lesionados y cientos de lisiados derivados de accidentes de tránsito, porque en dicha secretaría a diferencia de los requerimientos y exigencias que despóticamente reclaman a conductores en sus ilegales operativos para extorsionar, en sus respectivas oficinas, para obtener una licencia de conducir lo único que piden son papeles y documentos sin que se requiera ninguna habilidad para el manejo vehículos, sin que se aplique un examen de conducción o alguna exploración médica para saber si el solicitante de licencia de conducir es apto, idóneo, responsable y humano, porque en SEMOVI por un puñado de pesos le entregan licencia a quien sea, sin importar si oye o ve bien, si tiene algún retraso mental o se es un tipo de psicópata inhumano, ya que al director de SEMOVI y al jefe de policías viales de Santa Lucia del Camino, lo que realmente les importa es todo el dinero por multas y encierro de vehículos que puedan acumular en su bolsillo extorsionando especialmente a los conductores más humildes. SEMOVI huele a muerte porque en ningún país civilizado se otorgan licencias únicamente por dinero y tampoco permiten que los póngidos taxistas de pueblo transporten seis pasajeros, que sus vehículos no tengan sistemas de seguridad, como los “basurus”, sin mencionar los viejos y hediondos autobuses de pasajeros a los que SEMOVI acaba de autorizar incrementen el costo del pasaje, y cada semana atropellen y maten impunemente a algún peatón o lo derriben dentro del camión cuando corren a toda velocidad tratando de ganar el pasaje a la competencia, mientras los agentes de SEMOVI únicamente se dedican a extorsionar y robaren sus operativos, hasta ayer domingo, a quienes poco antes les otorgaron una licencia de conducir con permiso para matar, aunque digan que eso ya no está en su contrato.