Capacitará el PJE a su personal en bioética y derechos humanos

Instruirán a juzgadores sobre el papel de la bioética en casos que son tratados en juzgados, su  relación con la práctica médica y dónde se deben hacer valer los derechos humanos de los involucrados

El Poder Judicial del Estado (PJE) que preside el magistrado Raúl Bolaños Cacho prosigue con los cursos de capacitación a su personal con la finalidad de que estén mejor capacitados y de esta forma impartir una mejor administración de justicia a los ciudadanos.

En ese sentido, en coordinación con la Comisión Nacional y Estatal de Bioética, el PJE realizará  el Curso Derechos Humanos y Bioética dirigido a operadoras y operadores jurídicos el cual se realizará del 17 al 21 de septiembre en las instalaciones de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) que se ubica en Calle Derechos Humanos N° 210.

Entre los objetivos de la actividad está el de analizar el papel que tiene la bioética en casos que son tratados en juzgados y que tienen relación con la práctica médica, y dónde se deben hacer valer los derechos humanos de los involucrados.

Durante la semana que dura el curso se abordarán diversos temas. Por ejemplo, el doctor Bernardo García Camino, de la Universidad de Querétaro impartirá la Conferencia “Bioética y protección de los Derechos Humanos” y “Antecedentes de la Bioética. Contexto nacional e internacional”.

En tanto, el  doctor Enrique Domville Domville, de la Comisión Estatal de Bioética, hablará sobre “Los principios bioéticos y su utilización al servicio humano”; a su vez, el doctor José Manuel Rodríguez Domingo expondrá el tema,  “Acto médico”.

En el tercer día de actividades, la licenciada María de los Ángeles Marina Adame Gayosso, de la Comisión Nacional de Bioética (Conbioética), impartirá el “Taller de análisis de los casos de Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos”.

“Género y Bioética. Análisis de conceptos y sentencias” y los Casos ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), serán abordados por la licenciada Verónica María de los Ángeles Morales Díaz, del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca (TSJEO); Ita Bico Cruz López hablará sobre los “Derechos sexuales y reproductivos”.

Para concluir el Curso de Bioética y Derechos Humanos, la Maestra Gabriñe Saruwatari Zavala, del Instituto Nacional de Medicina Genómica, expondrá el tema Confidencialidad y consentimiento, así como los casos antes la Corte Interamericanos de Derechos Humanos.

El curso es parte de las acciones continuas que realiza la Dirección de Derechos Humanos del Poder Judicial del Estado, para capacitar en temas de actualidad a los y las juzgadores oaxaqueños.

La academia en tiempos de â€œyoutubers”

Ismael Ortiz Romero Cuevas.


Debo confesar que no soy muy fanático de la televisión abierta de nuestro país. En los años noventas la euforia de los sistemas de paga crecía y lo mismo el desinterés ya, al menos mío, de ver ese tipo de programación que más bien siempre fue dirigida a un público específico (definidos como “los jodidos” por el mismo tigre Azcárraga), pero debo confesar también que en esos años se esforzaban por atraer a la audiencia a su programación y por alguna u otra razón, terminábamos sintonizando algo de la programación de la televisión abierta, o era el noticiario o la telenovela de Thalía, pero algo terminábamos viendo. Y la competencia se medía en números pero también en el esfuerzo de la gente que trabajaba en las televisoras porqué la audiencia, no se fuera. Así, MTV, Nickelodeon o Warner Chanel tenían buena programación, pero siempre el público regresaba a algún canal de televisión abierta.

A inicios de la década del 2000, comenzó la decadencia de la programación y la euforia por un formato que en el mundo tuvo su auge unos cuatro o cinco años antes que en México: el reality show. Así, vimos a una docena de jóvenes encerrarse en una casa para que observáramos un patético experimento llamado Big Brother, donde se acababa con la dignidad de los participantes tal y como si fuera un zoológico. Fue en 2002 cuando todos conocimos ese formato en México y por morbo o por interés veíamos qué les pasaba a los que estaban encerrados ahí. Sin embargo, fue al término de ese programa cuando conocimos un verdadero fenómeno en la televisión: La academia, un programa que nos daba entretenimiento además de que veíamos como 14 “hijos del vecino” se convertían en estrellas. Personalmente me tocó ver muy de cerca este reality no por fanático, sino porque trabajaba en un periódico local donde, también debo confesar que por méritos míos y no de la empresa donde laboraba, cubría la fuente y viajaba constantemente a las instalaciones de Televisión Azteca además, para ver el desempeño de la participante oaxaqueña que estaba en ese programa. La gente por alguna razón, se rindió ante esta emisión y con los participantes, pasando de ser de mero entretenimiento a una especie de sobrinos y el tío Gamboín, donde el teleauditorio los patrocinaba para que no salieran de la escuela, algo así como comprar votos para la reina de la primavera de la escuela. En esos viajes me enteré de muchas cosas, como por ejemplo, que no todos los participantes son “auténticos” dentro del programa, pues para la exposición continua en la pantalla se debe tener cierto entrenamiento, así supe (y por un descuido de alguien de la producción del programa) que por lo menos cuatro de los 14 participantes no eran tan “hijos del vecino” como pensábamos, pues ya contaban con un manager, entre ellos, Víctor García y José Antonio de la O.

Y eso de los participantes que ya cuentan con cierto entrenamiento y experiencia ha sido la constante en La academia y ha sido más evidente en algunas generaciones que en otras, como la tal Jolette o el pleito de una participante llamada Denisha que porque también había aparecido en el programa “Caso cerrado” antes de ser alumna de La academia; de esta humillación pública pueden ver el video en YouTube. Eso no es exclusivo de La academia, también La Voz México tiene sus “queveres” y no hace mucho, reclutaron a una cantante llamada Alexa, que fue integrante de Fandango y Timbiriche, de hecho, es la intérprete original de Muriendo Lento, (tema que años más tarde volvieran a popularizar Moderato y Belinda), y que además, salió de pleito con la producción del programa al públicamente aceptar que ella fue convocada, no hizo casting y que le habían prometido un pago que nunca recibió. Ahora me entero que nuevamente La academia está al aire y resulta que el expulsado del pasado domingo fue un tal Isbo, que no es que lo conozca demasiado, pero en un breve tiempo fue parte del grupo llamado Cumbia All- Starz de A. B. Quintanilla, nuevamente nada de que son perfectos desconocidos como nos venden la idea.

Lo cierto es que aunque en su momento de lanzamiento, La academia, que ha sido el reality show más exitoso de México en la breve historia de estos programas, algo pasa actualmente que no pueden enganchar con los jóvenes a quienes se supone va dirigido. A los chavos de este tiempo, ya no les interesa salir en la tele, porque ya no es lo que para nosotros fue: el entretenimiento número uno. En estos tiempos de “youtubers” y de gente que se exhibe en ese portal solo por el gusto de hacerlo, es muy complicado generar una empatía con los lozanos y mucho menos, que tengan por lo menos un ideal. No debería ser tan complejo si entendemos que la mayoría de los “youtubers” tienen carisma pero carecen de talento, es decir, si YouTube cerrara hoy, ¿cuántos de esos chavitos exhibicionistas se quedarían sin su principal aparador? ¿qué harían después de YouTube? Quizá regresarían a sus vidas normales de gente ordinaria, simple y sin talento; y eso es justo lo que los realitys de “idoneidad” deberían vender y explotar como su principal fuente de identificación, que ellos preparan para la vida y no para ser famosos en un portal de internet que aunque genere mucho dinero, no sabemos cuánto dure; si el gran negocio que fue Televisa está a punto de quebrar, ¿qué se podría esperar del portal? Lo cierto es que ni La academia, ni ningún reality show en estos tiempos podría ser lo que fue, porque el morbo que de alguna forma generaban, hoy se encuentra mucho más a la mano y sin estar sujeto a un horario al momento de acceder a internet y a cualquier red social desde cualquier gadget. Hoy, vemos morir el género del rality y de varios formatos televisivos gracias a eso. Eso es la tele en tiempo de “youtubers”.