Prohibir, prohibir y…

Carlos R. Aguilar Jiménez.

Prohibir, prohibir y prohibir, decir no a todo, negarse a cualquier cambio o transformación es idiosincrasia de los mexicanos, pero especialmente de los ortodoxos, conservadores y reaccionarios oaxaqueños, quienes son mayoría y, felices en su hábitat y mediocridad, creyendo que el río más grande del mundo es el Atoyac, lejos de actualizarse, progresar y educarse para adaptarse al mundo global y dinámico de la actualidad, pretenden que todo siga como en sus buenos tiempos, en ese tiempo pretérito en que se vivía, si bien, aceptable y dignamente, lo mejor siempre está por venir, no obstante las prohibiciones y resistencias que buscan, en lugar de educar, se prohíba todo y nos opongamos a lo que sea.

Comenzaron a prohibir en cualquier lugar que la gente fume, luego en restaurantes la colocación de saleros en mesas, siguen ahora con la prohibición de lo que llaman alimentos chatarra, los vasos, cubiertos o platos desechables de unicel y se manifiestan contra bolsas de plástico, ahora son los popotes y, después seguirán contra los globos, las servilletas de papel. luego en turno los libros porque son de papel, los muebles y todo lo que se haga de madera porque es delito ecológico cortar árboles, después prohibirán la carne porque es de animales y no se deben matar, hasta que consigan prohibir todo y vivamos en una sociedad como de religión jainista o tibetana donde no se pueda ni caminar por miedo a matar con las pisadas a inocentes microbios, cuando lo que se debiera hacer es educar, crear hábitos y costumbres enfocadas a comportarse ética y correctamente, porque no es asunto de prohibir, prohibir y prohibir para mejorar la conducta personal o social, sino de educar y hacerse respetuoso con los demás y el entorno, no obstante, si, de perjudicar y dañar la educación se trata, de eso se han encargado muy bien los profes de la Secta 22, quienes interesados en violar e infringir toda las leyes y normas de conducta, han convertido en treinta años a Oaxaca en una ciudad brutal y salvaje, donde las leyes no valen, porque aquí se puede robar, asaltar, bloquear, secuestrar, amenazar y cometer cualquier delito sin castigo, porque las leyes son letra muerta, así que aunque se prohíba, se hace lo que se quiera, y si bien ya no se puede fumar o usar popotes, si se puede prohibir todo, como si el gobierno fuera un Dios tirano o padre cruel y vengativo que prohíba aunque no cumpla, porque se enseña con el ejemplo, y el peor ejemplo en Oaxaca lo dan los profes y políticos, unos hundiendo la educación de niños pobres que no pueden pagar escuelas privadas, y los otros, por miedo a ser calificados como represores, tiranos y déspotas desde octubre del 68, dejando que los grupos en resistencia o dizque reivindicadores de causas sociales, violen toda prohibición legal, en una dinámica en que se le aplica todo el peso de la ley a gente humilde que no se puede defender, mientras a muchedumbres y líderes venales se les permite todo, en una sociedad en la que se privilegia la impunidad y prohibición de todo. Y por eso pronto llegará la prohibición de bañarse para no desperdiciar agua, o un impuesto ecológico por utilizar oxígeno del aire…

La conquista del príncipe payaso

Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unas semanas escribía en este espacio con respecto a Batman y al día que todos sus fanáticos le dedican para rendirle homenaje al héroe que les inspira un sinnúmero de buenas emociones. Pero vamos a ser bastante honestos también, Batman no podría ser el personaje que representa sin sus enemigos y ahí, es donde cobra importancia el que quizá es el villano más carismático y elaborado de los cómics y el cine: el Guasón, concebido originalmente como The Joker. El personaje apareció desde la primera época del comic “Batman” editado en 1940 y fue creado por Bill Finger, Jerry Robinson y Bob Kane. El Guasón se ha distinguido siempre por su llamativa personalidad y compleja psicología, convirtiéndolo en un antagonista con mucho qué explorar aún y al que se le puede sacar jugo en infinidad de situaciones.

Hace menos de una semana, nuevamente El Guasón se ha vuelto tendencia en prácticamente todos los portales de noticias de espectáculos y generales, así como en las redes sociales y medios de comunicación por la aparición de las imágenes de la película de origen del personaje que se estrenará el año que viene. Joaquín Phoenix ahora se pone en la piel del príncipe payaso que se llamará Arthur Fleck, y nos ha entregado imágenes perturbadoras y un video filtrado por la mismo director de la cinta, como una prueba de que estamos hablando de una película seria, oscura y dramática a más no poder. La nueva historia de origen del desequilibrado personaje llegará a las pantallas en octubre de 2019 y es dirigida por Todd Phillips, director de la saga “¿Qué pasó ayer?” y “War Dog”; la naturaleza de este cineasta al menos a mí, me hizo pensar en la cinta del Joker como una especie de comedia negra o sarcástica, sin embargo, Martin Scorsese que funge como productor ejecutivo ha dicho que es algo más como Taxi Driver. Eso me da esperanzas.

La caracterización de Phoenix en las imágenes presentadas, muestran a un tipo vestido de payaso de fiestas, desaliñado y con una mirada extraña. Me queda claro que DC y Warner desean a más no poder, se nos borre de la mente esa mediocre interpretación que hizo Jared Leto en “Escuadrón Suicida”, pues para esa cinta lo cacaraquearon demasiado y nos entregaron algo así como un personaje de relleno. Pero pareciera también, que quieren una elucidación que sea igual de memorable que la de Heath Ledger en “El caballero de la noche”. A simple vista, pareciera que la personalización de Phoenix es un claro homenaje a los Jokers presentados en las diferentes cintas y series de televisión. Así, vemos unos labios muy parecidos a los de César Romero que lo interpretó en la serie de los sesentas, el cabello similar al de Ledger en la cinta de Nolan y la vestimenta fusionada entre la de Jack Nicholson de Batman en 1989 y la de Cameron Monaghan, quien interpreta a los hermanos Valeska en la aclamada serie “Gotham”, donde Jerome Valeska da pie para que su hermano Jeremiah se convierta en el desquiciado payaso. Por cierto, Cameron Monaghan sin demasiado alarde, se ha llevado muchos reconocimientos por su trabajo en “Gotham”, pues la crítica ha estimado que su actuación se encuentra incluso a la altura de la de Ledger, considerando al joven histrión, uno de los mejores intérpretes del príncipe payaso.


Joaquín Phoenix

Con la película de el Guasón, Warner Brothers y DC buscan iniciar un nuevo universo, a ver si con este sí les va un poco mejor que las de los súper héroes, llamado DC Dark, donde contará la historia de los villanos más memorables de sus historias. Se dice también que se está cocinando una película sobre las sirenas de ciudad Gótica, es decir, el origen de Hiedra Venenosa, Gatúbela y Harley Queen.

La nueva cinta del Joker, aunque con polémica y todo, me llena de esperanzas y pienso, puede ser una película que encumbre al personaje que de por sí le robaba cámara a Batman. Me gusta la idea de que Joaquín Phoenix lo interprete y es que, sin el afán de parecer fan ni mucho menos, pienso que él no solo es uno de los más grandes actores de su generación, sino en uno de los más grandiosos de todos los tiempos, pues es capaz de transmitir un cúmulo de emociones con sus trabajos, desde conmovernos como en “Her”, odiarlo como en “Gladiador” o transformarse en el mismísimo Johny Cash; es un actor camaleónico, de los llamados de método y que además, no elige un personaje sin que represente un reto para él en muchos aspectos. Otra de las situaciones que me llena de esperanzas con esta película, es que Robert De Niro está en el elenco. Sin duda, está será la más grande conquista del perturbado arlequín.