Domingo Santo


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Si bien aún faltan algunos días para el domingo santo, ese día desde hace casi dos mil años ha sido considerado por los cristianos como el Día del Señor, adoptado del Sunday en inglés, día del Sol, porque antes del cristianismo todas las religiones antiguas incluida la nuestra, prehispánica, adoraban al sol como el Dios fundador, el Padre Nuestro que está en el Cielo, el que nos da vida, calor, luz y felicidad, así que para no alterar tradiciones milenarias, se estableció que un día domingo resucitó Jesús de entre los muertos, como debe hacer un Dios.

Los apóstoles en consecuencia consagraron el domingo a la celebración del culto público, y durante siglos el domingo se ha señalado por la asistencia a la iglesia y abstinencia al trabajo, siendo los católicos quienes, en proporción, menos siguen estas normas, comparados con otros credos también cristianos porque asisten como paseo familiar el domingo a misa, no trabajan, pero se permiten diversiones. Antes de la separación de la Iglesia del Estado y las declaraciones de Derechos Humanos hubo leyes que prohibían las diversiones dominicales y, legalmente las autoridades podían sancionar a quienes en domingo no acudieron a la iglesia y pagaran diezmo. No obstante, el tiempo y la libertad han venido a modificar esta práctica arbitraria y únicamente entre los pocos fanáticos religiosos que quedan se sigue practicando rigurosamente el Domingo como Día del Señor, de la misma forma que las normas religiosas de Semana Santa, que obligaban a los católicos a guardar ayuno la semana, abstenerse de comer carne, reír, divertirse y en general disfrutar de la vida y placeres carnales por medio del recogimiento, reflexión y desconsuelo,  porque se debía tratar de sufrir igual que Jesús durante el viacrucis y crucifixión al sacrificarse para salvarnos de nuestros pecados, tradición que afortunadamente ha sido superada razonablemente y hoy se ve arcaica, obsoleta y rancia, porque la mayoría de mexicanos –aún siendo católicos y guadalupanos en extremo–, la Semana Santa la dedicamos a vacacionar, descansar del trabajo y divertirnos, olvidando por unos días las amenazas religiosas de condenas eternas, castigos perpetuos en el Infierno y toda esa sería de fantasías que a nuestros antepasados y abuelos sí intimidaron y restringieron para vivir su existencia en plenitud, tal y como se hará en el transcurso de estos días, en los que, no obstante se realizarán procesiones, misas solemnes, representación del viacrucis y hasta se crucifique a algunas personas y a quienes no defienden los Derechos Humanos, de la tortura que les infringen en Iztapalapa en CDMX o Tlalixtac aquí en Oaxaca, lo cierto es que todo es parte de la diversión y de los atractivos para turistas y paseantes quienes durante semana santa y domingos todo el año, buscan dejar de sufrir o sobrellevar su vida, aunque sepan que: “bienaventurados los que sufren, porque de ellos será el reino de los cielos…” sentencia religiosa absolutamente absurda y desquiciada, porque la vida es para disfrutarla, alegrarse y deleitarse. Punto.     

¡Shazam!: Haciendo justicia al verdadero Capitán Marvel


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Todos quienes son seguidores de las historietas, saben que en la década del 40, Whiz Comics inventó un personaje a quien llamó Capitán Marvel, un súper héroe que reunía un sinnúmero de habilidades y súper poderes que lo hacían muy parecido a Superman. De hecho, en aquellos años, Capitán Marvel fue mucho más popular en las viñetas que el mismísimo hombre de acero, hasta que DC compró Whiz Cómics e integró al Capitán Marvel a su universo.

Este súper héroe, reunía la inteligencia de Salomón; la fuerza de Hércules; los conocimientos y entereza de Atlas; los poderes de Zeus; la valentía de Aquiles y la velocidad y rápido vuelo de Mercurio. Así, este súper héroe es prácticamente un titán todopoderoso capaz de vencer a cualquier villano. Sin embargo, Marvel Cómics al registrar el nombre de su editorial, exigió a DC que desapareciera este personaje de sus historietas. En 1968, Marvel gana el nombre, pero DC conserva al personaje a quien solo le cambiaron el nombre, bautizándolo con las iniciales de los personajes de quienes el capitán tenía sus habilidades, dando como resultado: Shazam (Salomón, Hércules; Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio); a pesar de la popularidad que el personaje tuvo en aquellos años, tal parece que DC, lo condenó al olvido hasta algunas apariciones de las películas animadas de la Liga de la Justicia (de la cual es miembro) y algunas series de televisión de los 70’s que no tuvieron tanto éxito.

Este año, los Capitanes Marvel se enfrentaron en taquilla, rebasando en ganancias por mucho, el personaje de Marvel Studios, “Capitana Marvel” interpretado por Brie Larson, a pesar de ser una película excesivamente lenta, enredada, aburrida y con personajes encajados a la fuerza; y eso que nos estaban presentando al personaje más poderoso del MCU. Es obvio también que la taquilla fue muy generosa con “Capitana Marvel”, por ser la antesala de “Avengers: Endgame”, pues ya vimos el zafarrancho que fue la preventa de los boletos. Dos semanas más tarde, llegó a las salas de cine “¡Shazam!”, película del personaje que fue el Capitán Marvel original de la mano de WB y DC; y debemos ser honestos también, nadie tenía confianza en esta película por ser un personaje relegado por la misma editorial y estudio que tiene los derechos. Pero la sorpresa llegó, “¡Shazam!” es una cinta que me asombró en varios sentidos y tiene lo que no tuvo nunca “Capitana Marvel”. “¡Shazam!” es una película llena de sorpresas. De entrada, la química que hay entre los actores principales Zachary Levi (Shazam / Billy Batson); Asher Angel (Billy Batson adolescente) y Jack Dylan Grazer (Freddy Freeman) es tan buena, que una vez más aplaudimos la selección del elenco por esta combinación de talentos que resulta prácticamente perfecta. Otra gran sorpresa ( o al menos para mí), fue saber que esta cinta es dirigida por el cineasta sueco David F. Sandberg, el mismo que dirigió la primer cinta de la muñeca diabólica “Anabelle” y de quien que por cierto, podemos ver en una especie de cameo.

“¡Shazam!” es una cinta que cumple lo que promete. Tiene escenas de acción muy bien logradas, es emotiva, es graciosa, los villanos (al fin) no se ven con un CGI demasiado obvio y las actuaciones son convincentes, naturales y grandiosas. Pienso también que Mark Strong, quien personifica a Thaddeus Sivana el villano de la historia, merece una mención al menos para mí, muy especial. Debo confesar que Strong es un actor a quien considero muy talentoso pero que no ha tenido la oportunidad de poder mostrar sus dotes histriónicos a pesar de haber estado en cintas de gran calidad como “El código enigma”; “Syriana”; “La noche más oscura” y es su segunda incursión para WB-DC, pues interpretó también a Sinestro en la más que mala “Linterna Verde”; la conjunción de su trabajo tanto con Levi como con el elenco de niños también resulta grandiosa, por lo que no me extrañaría que después de “¡Shazam!”, le pueda llegar un personaje en el que pueda demostrar toda su calidad histriónica. ¿Una sorpresa más? Pues sí la hay, vemos a Djimon Hounsou interpretando al gran mago Shazam, al talentoso actor nuevamente lo vemos aparecer en una película de DC al mismo tiempo que en una de Marvel (donde tanto en “Guardianes de la Galaxia” y “Capitana Marvel” interpretó a Korath El Perseguidor), además de que también lo vimos en “Aquaman” como el Rey Fisherman.

Rotten Tomatoes ha calificado a “¡Shazam!” con un 90% de aprobación y certificado de frescura, siendo la segunda cinta mejor apreciada del DCEU, solo debajo de “Mujer Maravilla” que obtuvo 94% de anuencia. Se que no es bueno comparar porque todos tenemos nuestras cintas y súper héroes favoritos; sin embargo, lo que quisieron hacer en cuanto a historia con “Capitana Marvel” no se logra en lo absoluto y sí lo hace “¡Shazam!”. La taquilla sin embargo, fue mucho más benévola con la historia que protagonizó Brie Larson pero por los motivos que expuse al principio, pues la misma Rotten Tomatoes le dio solo el 70% de calificación positiva y los mismos fanáticos de Marvel se quejaron de lo parsimoniosa que resultó. Y pues es obvio, le verdadero Capitán Marvel, vuelve a hacerlo de nuevo y “¡Shazam!” le hace justicia a un personaje olvidado, pero resucitado de una manera espectacular.