Hoy 487 años


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Hoy es el cumpleaños 487 de la ciudad de Oaxaca de Juárez, de lo que política y territorialmente corresponde al Centro Histórico, que es lo que existía edificado en ese tiempo cuando el Rey Carlos V emitió el decreto que convertía a la Villa de Antequera en Ciudad de Oaxaca, todavía no de Juárez; un acontecimiento feliz como casi todos los onomásticos y que como cada aniversario me da gusto igual que a la mayoría de oaxaqueños de la ciudad capital, no de Xoxo, Santa Lucia, Tlalixtac o demás municipios colindantes, que no son Oaxaca.

Nací circunstancialmente en el DF y por causas atribuidas al terremoto que derribó muchas casas incluido el Ángel de la Independencia, mis padres tuvieron que emigrar y me trajeron a Oaxaca, ciudad en la que crecí, estudié, que quiero y donde y me he desempeñado profesionalmente dedicándome a la astronomía y enseñanza, dirigiendo durante varias décadas el Observatorio Astronómico Municipal, escribiendo para la Prensa (Tiempo) divulgando ciencia a través de la Radio en CORTV, dándome cuenta en el transcurso de mi existencia que muchos oaxaqueños creen que el universo se divide en dos partes: Oaxaca y el resto del planeta, en una extraña bipartición del espacio-tiempo, donde el tiempo, el desarrollo y progreso únicamente se mueven y avanzan fuera de Oaxaca porque aquí se ha detenido. En Oaxaca siempre es siglo XIX porque aquí la historia se ha estancado y el progreso se ha obstaculizado porque los relojes y calendarios miden el tiempo con exactitud pero sin cambios, porque mientras en ciudades incluso menos antiguas que Oaxaca las vialidades, economía, industria, obras e infraestructura mejoran y modernizan la calidad de vida de sus habitantes, en Oaxaca seguimos como en el siglo pasado, porque así gusta vivir la mayoría, oponiéndose a todo cambio y enfrentando el desarrollo con argumentos ecologistas, ideas ambientalistas egoístas y en general como sea con tal de que no cambie nada. Oaxaca de Juárez cumple años hoy siendo Ciudad Patrimonio Mundial, aunque a diferencia de las demás ciudades que tienen este privilegio y procuran sus plazas, espacios públicos, parques, sitios emblemáticos y construcciones representativas luzcan un entorno agradable y contexto encantador, nosotros nos hemos dedicado a hacerlo grotesco y feo, como sucede con el Zócalo, Alameda, alrededor de Santo Domingo y casi todas las calles del Centro Histórico plagadas de puestos ambulantes, pordioseros, indigentes, manifestantes políticos y resentidos sociales, situación que no es únicamente responsabilidad y culpa de autoridades, porque es de los mismos oaxaqueños que compran a ambulantes y ayudan indigentes, facilitando su presencia, porque si nadie comprara, si ningún oaxaqueño los ayudara, no sería negocio, no habría ganancias y puestos, pero así somos, nos gusta vivir en anarquía e ilegalidad, no obstante, feliz cumpleaños Oaxaca de Juárez, un año más aunque el tiempo en Oaxaca no transcurra.  

¿Por qué Madonna? ¡¿Por qué?!


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Que Madonna haya decidido grabar un dueto con Maluma de verdad que es una tragedia. Cierto, no me gusta el reggeaton aunque luego me tachen de intolerante o de cerrado a algunos género musicales. Pero para todas esas personas que me han dicho eso cuando hablo pestes del reggeaton quiero decirles con todo respeto y cariño que tengo una razón muy válida para que no solo no me guste ese género, sino lo deteste: denigra a las mujeres de una manera como nunca se ha hecho en ningún otro género musical; vamos, ni siquiera aquella mítica canción llamada “Peso sobre peso” de Chava Flores (aquella que reza: “Mira Bartola, ahí te dejo estos dos pesos…”) es tan irreverente con las mujeres como cualquier canción reggeatonera que ahora los millennials andan cantando como si se tratara de algo completamente normal. No es para presumir ni mucho menos, pero en otros ámbitos de mi trabajo, he hecho labor por el respeto a los derechos de las mujeres en todos los sentidos, vamos, me enorgullece decir que fui criado por una madre feminista; entonces, cualquier intento de humillarlas en cualquier sentido no solo se me hace reprobable, sino asqueroso.

Que me guste todo lo que ha hecho Madonna en sus últimos años de carrera, tampoco me ha parecido una gloria, es más, no ha sido ni la sombra de lo que lograba en los años ochentas y noventas con discos gloriosos como “Like A Virgin”; “True Blue”; “Like A Prayer”; “Erotica”; “Bedtime Stories” o “Ray Of Light”; materiales que sin temor a equivocarme marcaron una época y eran vanguardia en todo sentido, había una gran producción detrás, grandes creadores, canciones que verdaderamente eran una pieza de arte y una artista que valía y defendía la controversia que generaba en cada tema; desde hacer pop un tema español y tener a Benicio del Toro de extra en “La isla bonita”, grabar un video completamente desnuda, hacer el amor con un santo de piel negra insinuando que podría ser San Martín de Porres o salir a hacer un espectáculo victoriano sin precedentes con el tema “Vogue” contenido en la banda sonora de “Dick Tracy” en la entrega de premios MTV en 1990, donde en tan solo seis minutos y medio enloqueció y detuvo al mundo, y no lo digo de manera figurada. Solo Madonna tenía licencia de hacerlo, solo ella podía forjar ese tipo de escándalo que nunca puso ni siquiera en duda su arte, su delantera y su concepto. En algún momento, fue simplemente única y por eso se le nombró la reina del pop.

Creo que no va a haber nunca una artista de la talla de Madonna. Siempre evolucionando y marcando pautas. Su cambio de Warner Music a Interscope Records en 2012, significó una caída en la calidad de sus entregas según los críticos, pues fue entonces cuando llevada por la moda, la artista dejó de ser innovadora para realizar trabajos que más bien estaban guiados por el sonido comercial y de moda desde esos años. Y aunque no ha sido un fracaso del todo su paso por ese sello propiedad de Universal Music, la Madonna propositiva, desvergonzada, creadora y poco convencional ha quedado atrás para convertirse en una cantante menos elaborada, quizá para que las nuevas generaciones la entiendan; sin embargo, su público duro, el que siempre la hemos seguido y admirado sí extrañamos sus arriesgadas propuestas que nos sorprendían, a veces las despreciábamos, pero siempre terminábamos reconociendo la calidad de su música.

Hoy, no pretendo decir que lo que ha hecho con Maluma sea malo, simplemente que no concebimos, o al menos yo, que una artista de su tamaño se rinda y se entregue a un ritmo insulso y sin sentido, que sea contaminado por zafiedades como el intento de artista que es el colombiano. Es más, pienso que al menos su público más devoto, le hubiera perdonado más rápido un dueto con Justin Bieber que con Maluma.

Así, que no nos queda de otra más que brindar hoy por temas de Madonna como “Like A Virgin”, “La isla bonita”; “Papa Don’t Preach”; “Express Yourself”; “4 Minutes”; “Music”; o verdaderas piezas de arte como “Vogue”; “Rain”; “Bad Girl”; “Take A Bow”; “Frozen”; o “The Power Of Godbye”. Porque hay mucho, pero mucho más de Madonna que sí vale la pena y mucho que material para desecho. De hecho, pienso que lo único de desecho que ha realizado, es justamente “Medellín”. ¿Por qué nos hiciste esto Madonna? Antes eras ‘chida’.