No va al grupo de los 19


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Aunque en realidad el Grupo de los 20 (numerónimo G20) es de diecinueve países industrializados y emergentes reunidos es un foro cuyos miembros permanentes son 19 países de todo el planeta –incluido México–, a los que se suma una representación adicional por la Unión Europea, constituyéndose como el principal espacio de deliberación política, económica y social del mundo, siendo en conjunto por las entidades nacionales representadas, alrededor del 66 por ciento de la población mundial y 85 por ciento del producto bruto mundial, su importancia y trascendencia en cualquier decisión durante su reunión anual es global, impactando a los 20 países miembros y los que no, incluyendo asuntos respecto de migración y arancelarios, como los que actualmente afectan a México en su relación con EU, países miembros del G20 que se reunirían pero no quiere ir el presidente porque considera que los países miembros son neoliberales, capitalistas y explotadores.

El G20 que cuenta además con 14 organizaciones internacionales socias, cuyas presidencias también integran el foro y están correlacionadas en protección ambiental, ecología, economía mundial educación, ciencia, cultura y otros aspectos que se discuten y toman acuerdos en la instancia más importante del G-20 que es la “Cumbre de Jefes de Estado”, no de mandaderos como Marcelo Ebrard a quien no dejaran entrar a las reuniones de presidentes, de jefes de estado, porque es una Cumbre de Líderes que se reúnen una vez por año. El G20, para manaderos- cancilleres cuenta con dos instancias gubernamentales de segundo nivel, denominadas Canales de Trabajo: Canal de Finanzas y Canal de Sherpas para tratar asuntos menores, no los que se tratan a discreción y puertas cerradas con los máximos lideres del mundo y a donde no irá AMLO, desatendiendo la reunión más importante del mundo para México, y no lo hará porque haría el ridículo frente a 19 jefes de estado que tratan de impulsar o mantener el crecimiento de sus respectivos países con políticas económicas funcionales, estrategias de mercado, infraestructura, apoyo a la educación, salud ciencia y tecnología,  por medio del capitalismo o neoliberalismo como lo llama el presidente de México, y no con acciones populistas como la cancelación de la obra del aeropuerto, el despido de decenas de miles de trabajadores, anulación de apoyos a investigadores y científicos, además de llevar en caída libre la economía nacional, acciones que son contrarias a las políticas mundiales del G20 porque lo que la administración de AMLO se parece más a la política boliviana, venezolana o iraní y en general a la de países que no pertenecen al G20, así que para qué va si su ideología es como la de izquierda del siglo XX cuando todavía se creía que la doctrina marxista, socialista o comunista podrían ser alternativas viables al capitalismo, liberalismo y defensa de la propiedad privada, esta última que no existe en los pueblos que se rigen por abusos y malas costumbres, aunque la propiedad este consagrada en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

El escalofriante retorno de Danny Torrance


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Recuerdo la primera vez que vi la cinta “El resplandor”, aquella obra maestra del horror dirigida por Stanley Kubrick y que protagonizaban en el lejano 1980, el inigualable Jack Nicholson al lado de Shelley Duvall y Dany Lloyd. Obviamente no vi la cinta hasta que estaba yo quizá en la edad de la pubertad, cuando alguna vez fui a aquél video club que anunciaban Gael García Bernal y Diego Luna de niños, tan de moda a principios de la década de los noventa. Recuerdo que aquella vez pude ver la mítica película en la noche, ya que todos se habían dormido y mi mamá me permitió llevarme la única video grabadora que teníamos a mi recámara para conectarla en la televisión que tenía allí. En la oscuridad de mi cuarto, fui testigo por vez primera de una película de la que hasta ese momento, sólo sabía por referencias de algunos de mis familiares adultos que me hablaban de lo espeluznante que les había parecido. A diferencia de lo que le pueda parecer a la generalidad de la gente, el horror siempre ha sido uno de mis géneros predilectos, y mientras casi todas mis referencias se concentraban en lo espantoso de las escenas sangrientas, de fantasmas, de asesinatos y demás, obviamente llevados por el cliché de lo que se suponía tendría que ser una genuina cinta del género, yo descubría una de las películas más fascinantes de que al menos yo tenga memoria. Obviamente el horror es algo vital para que la ficción funcione, sin embargo, “El resplandor” cuenta con recursos mucho más valiosos que el mismo género. Nos brinda una fotografía magistral, actuaciones memorables, planos abiertos vacíos que nos provocan mucha ansiedad, una iluminación atípica para una cinta de terror pues al contrario de lo que marca el estereotipo, ésta es una cinta muy luminosa y obviamente nos muestra la obsesión de Kubrick por la simetría. Aquella, fue una experiencia descomunal para mí, tanto que hasta hoy, es una de mis películas favoritas aunque al miso Stephen King no le haya gustado.

Años más tarde, pude leer el libro y me di cuenta del motivo por el que a King no le había gustado nada la visión de Kubrick para con su novela. El cineasta omitió pasajes sumamente importantes y cambió a las aterradoras esculturas de animales, por el hoy legendario laberinto, así como la relación de algunos personajes que resultan relevantes en el libro y no en la película; además de que el texto termina de una forma totalmente diferente a lo presentado en la gran pantalla. Para mí, fue lo de menos, había gozado de manera portentosa tanto la película como el libro, pensando en que es justamente por esa razón que los créditos iniciales de cualquier película que se inspira en una ficción dice: “basada en la novela de…” y eso le da libertad al estudio y a los escritores de crear una historia con los mismos personajes aunque diste mucho de lo que el autor plantee. También hay que ponernos a pensar que quizá para el cine moderno no hay límites para filmar cualquier historia gracias a los efectos creados de manera digital, hace 40 años eso era más limitado y filmar “El resplandor” tal y como King lo escribió hubiera sido técnicamente imposible pues anteriormente, lo que se filmaba realmente estaba ahí, no había efectos y mucho menos CGI.

“El resplandor” siempre ha sido una de las novelas más queridas por los fans de King. Cuando se editó en 1977 no se sabía qué reacción produciría, sin embargo, se convirtió en ‘best seller’ a las pocas semanas a la venta, lo que supuso desde entonces que  tendría una secuela. A pesar de todas las presiones de los fans e incluso de la editorial, Stephen King se había negado a escribir la continuación de la aclamada historia. Fue en 2011, cuando se supo que al fin, el escritor se encontraba trabajando en una secuela directa de la novela, lo que emocionó a millones de fanáticos del literato y del libro. Y en 2013, la fantasía se hizo realidad y “Doctor Sueño” salía a la luz convirtiéndose en un éxito en ventas y ganando ese mismo año, el premio “Bram Stoker” a la mejor novela. Tras el éxito, en 2015, se confirmó que Warner Bros., trabajaba ya en una versión cinematográfica de la historia.

El pasado viernes, a todos nos sorprendió el adelanto de la cinta “Doctor Sueño” y que está basada en la exitosa novela, además de que ahora sabemos y nos llena de esperanzas, será dirigida por Mike Flanagan, sí, el mismo que hizo que nos estremeciéramos con la serie “La maldición de Hill house” producida por Netflix; igualmente porque que vemos al gran actor Ewan McGregor interpretando a Danny Torrance. El turbulento avance nos muestra al protagonista comunicándose con una niña, que tiene los mismo poderes que Danny (que en el libro, de adulto se hace llamar Dan); además de que contiene estupendas referencias a la cinta de 1980. De verdad, que hizo que al menos yo, sí me emocionara de sobremanera.

La historia de “Doctor Sueño” se centra de Danny Torrance, el niño protagonista de “El resplandor” que atormentado por su pasado y porque aún es perseguido por los fantasmas del hotel Overlook, se convierte en un nómada alcohólico tratando de huir de lo sucedido; pero encuentra un trabajo estable en un asilo de ancianos ubicado en New Hampshire donde, mediante su don, ayuda a los octogenarios moribundos a alcanzar la paz y además, cuenta con la ayuda de un gato que puede predecir qué persona morirá dentro del recinto. También ahí conoce a Abra Rafaela Stone, una niña que posee también el resplandor pero de una forma descomunal y por ello, es contactada por la secta llamada “Nudo verdadero”, conformada por personas sumamente sanguinarias que hacen sacrificios humanos de quienes poseen el poder de resplandecer. Así, Danny, ahora llamado Dan, tendrá que rescatar a Abra de la cofradía que la persigue, llegando a un final con un giro argumental inesperado. Y mientras el argumento de la cinta no se ha revelado, el avance parece mostrarnos que al parecer, esta vez la historia sí será fiel a la novela y se sabe, se estrenará en noviembre de este 2019.