Poder Judicial comprometido con los derechos de la niñez


  • Para atender casos de extrema urgencia como el trámite y pago de pensiones alimenticias,  jueces colocaron avisos en las puertas de juzgados con sus nombres y números de celular

Los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, previstos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los tratados internacionales y en las demás leyes aplicables en México, fundamentan la labor del Poder Judicial del Estado, para la salvaguarda de las y los menores de edad en los procedimientos judiciales.

Por ello, para dar cumplimiento a la circular PJEO/CJ/SE/13/2020 y a las instrucciones del titular de este Poder, Magistrado Eduardo Pinacho Sánchez, durante el periodo de suspensión de actividades jurisdiccionales y administrativas -por recomendaciones sanitarias-, para los asuntos de extrema urgencia, trámite de pago de pensiones alimenticias y recuperación de menores, entre otros, las y los jueces colocaron avisos en las puertas de los juzgados con sus nombres y números de celular, a fin de ser localizados y dar atención a tales casos.

La institución responsable de administrar justicia tiene la firme encomienda de velar por el respeto al Interés Superior de la Niñez y de cumplir los mecanismos y protocolos con el objetivo de brindarles una atención adecuada durante los procedimientos judiciales en los que se encuentren involucrados.

El derecho a los alimentos es fundamental del ser humano y de los niños, reconocido en los Instrumentos Internacionales como: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional Sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención Sobre los Derechos del Niño, la Convención Sobre la Obtención de Alimentos en el Extranjero y la Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimentarias.

Consiste en la provisión del vestido, habitación, educación y asistencia médica en caso de enfermedad y es fijada por convenio o sentencia atendiendo a la posibilidad del que tiene la obligación de darlos y la necesidad de quien deba recibirlos.

Otros de los derechos de la infancia son: el Derecho a la vida, su supervivencia, dignidad y la garantía de su desarrollo integral; el Derecho de Prioridad, considerando para tal efecto, su interés superior; el Derecho a la identidad, como contar con nombre y apellidos, y ser inscritos en el Registro Civil de forma inmediata.

Asimismo, el Derecho a vivir en familia, no ser separados de ella por falta de recursos para su subsistencia ni ser separados de las personas que los tengan bajo su guardia y custodia, sino por orden de autoridad competente y mediante un debido proceso en el que haya sido tomada en cuenta su opinión y su interés superior.

Virus contra humanos


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Infestado el mundo por virus denominados Covid-19 que con su posibilidad de contagio han colapsado el mundo, obligando a sus habitantes humanos en algunos países y quizá pronto en México y Oaxaca a mantenerse forzosamente recluidos, aislados, en cuarentena, resulta interesante saber que los virus no son más que unas especies de seres casi vivos, de muy pequeñas dimensiones, muchas veces menor de 0.2 micras, que a diferencia de las células o demás seres vivos, no son capaces de reproducirse por si mismos y para lograrlo han de ser capaces de parasitar una célula, a la que al final matan liberando millones de nuevos virus.

Los virus como el Covid-19 o cualquier otro, existen bajo dos formas: cuando no se encuentran parasitando una célula, el virus es una partícula de estructura bien definida llamada Virón; en cambio, cuando esta en el interior de una célula a la que ha infectado, incluido en este caso la persona enferma, el virus es más bien un fragmento de ácido nucleico, comparable en todo a los ácidos nucleicos celulares, y aún más, capaz de integrárseles, es decir, de parasitar, dominar el patrimonio genético de la célula. Los virones tienen una estructura sencilla bioquímicamente. Los más simples únicamente se componen de un ácido nucleico (ADN o ARN) y de algunas proteínas, otros disponen de una cubierta, la Cápside, cuya forma varía según el virus. La Cápside puede ser icosaédrica, de veinte lados triangulares en el caso del adenovirus o del bacteriófago o bien helicoidal como sucede con el virus del mosaico del tabaco o, de forma esferoidal con puntas de diversas formas como el Covid-19, siendo cierto que cualquier tipo de células pueden ser infectadas por virus para que estos se reproduzcan, ya que no lo pueden hacer solos o entre ellos y siempre necesitaran de una célula, siendo responsables estos virus de muchas enfermedades, epidemias y pandemias que han afectado a la especie humana, como poliomielitis, viruela, herpes, gripe, sarampión y ahora Covid-19, como parte de la lucha biológica por sobrevivir bajo el imperativo del primer mandamiento: “Comeos los Unos a los Otros”, porque de eso se trata todo en la vida, ya sean virus, bacterias, plantas, animales o humanos, quienes para vivir tenemos que alimentarnos y eso requiere matar a otros, desde herbívoros que matan plantas para comer hasta carnívoros y omnívoros, comenzando con los virus y bacterias que también tratan de comernos paras vivir y reproducirse a nuestra expensa, circunstancia de la que no nos vamos a dejar ni permitir porque teniendo ciencia y sabiendo de que se trata, los biomédicos ya están buscando la vacuna, el antídoto correspondiente para matar a los virus antes que nos maten a nosotros, haciendo tiempo para conseguirlo mientras nos aislamos, recluimos o mantenemos en cuarentena para evitar que los virus se propaguen alegremente entre seres humanos, convirtiendo esta pandemia en un desastre mundial incalculable.