Extrema Austeridad


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con perspectiva mínima, visión de mediocridad y la ideología comunista en que se pretende distribuir la riqueza para convertirla en penuria, porque la riqueza depende que unos tengan y otros no, despareciendo si todos son pobres, ahora, ante las circunstancias socioeconómicas derivadas del tipo de gobierno y pandemia de coronavirus, tendremos un cambio: de Austeridad Republicana a Austeridad Desesperada o Austeridad Extrema al suspenderse el gasto público 75 por ciento en materia de suministros o servicios generales para el funcionamiento del gobierno, lo que significará incrementar el desempleo al despedir o dejar de contratar a empresas y gente que trabaja por sub contratos u honorarios, además de la extinción de subsecretarías, continuando las dádivas a ninis, no obstante, obras e infraestructuras que se podrían cancelar o posponer en lo que se mitiga la pandemia, no tendrán absolutamente ningún recorte en el gasto y dispondrán de todo el dinero del país. 

Por austeridad en el gasto público y recorte de presupuestos desde el año pasado, dejaron de funcionar oficinas y dependencias consideradas por el actual gobierno como superfluas, afectando la cultura, ciencia y especialmente la salud, con la prestidigitación del Seguro Popular, sin incrementar en ningún aspecto el número de hospitales y plazas de médicos o especialistas para atender y tratar a decenas de miles de enfermos, que ahora, con la misma infraestructura e igual número de médicos, deben atender a quienes antes no tenían derecho al ISSSTE o IMSS, saturando salas de espera, estudios de laboratorio, quirófanos y camas de hospital, sin que se haya incrementado tampoco su presupuesto, perjudicando el desempeño del personal de salud y su propia vida al poder contagiarse debido a la infame calidad de batas, cubrebocas y carencia de desinfectantes, entre otros insumos que por extrema austeridad del gobierno no se tienen, causando la muerte de médicos, enfermeros y personal de salud. No hay dinero para hospitales, no hay para ciencia y cultura ni para el deporte, que deben funcionar en extrema austeridad, pero si hay mucho y de sobra para construir una refinería que en una década será obsoleta por el avance exponencial de máquinas y autos eléctricos. Tampoco hay austeridad para construir un ferrocarril maya que únicamente utilizaran habitantes de esa zona y turistas adinerados, pero si hay austeridad extrema para enfermos que deberán ser rescatados y curados por los neoliberales dueños de hospitales y clínicas privadas, o atendidos en el Centro de Convenciones Banamex, que se transformó en Hospital de Emergencia par Covid gracias a la solidaridad de capitalistas banqueros, porque el gobierno se gastará el dinero en sus obras simbólicas, cancelándose también por austeridad extrema en Oaxaca, las carreteras a la costa e Istmo, como debe ser cuando se trata de austeridad extrema o quizás: Austeridad Suicida.