PJE responde ante contingencia y dona insumos médicos a instituciones de salud


  • Con la aportación de 1.4 mdp de magistradas, magistrados, consejera, consejeros, juezas, jueces y personal, se adquirió material médico y quirúrgico para cuatro hospitales

“Los médicos, enfermeras y personal de salud, desarrollan una labor y función invaluable y realmente heroica, porque ponen en juego su vida para salvar la de otros”, afirmó el titular del Poder Judicial del Estado, Magistrado Eduardo Pinacho Sánchez al hacer entrega simbólica de un donativo de material quirúrgico y de protección a cuatro hospitales públicos de Oaxaca, ya que el grueso del material fue suministrado en los almacenes de cada uno de los nosocomios, con la finalidad de cumplir con el proceso de control en su entrega-recepción.

En solidaridad con la situación actual por la emergencia sanitaria, en un ejercicio transparente, la institución encargada de administrar justicia adquirió insumos médicos por un monto total de poco más de un millón 474 mil pesos, aportados de manera voluntaria y altruista por magistradas, magistrados, consejera, consejeros, juezas, jueces, directoras, directores y personal del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura.

Acompañado de los magistrados Crescencio Modesto Martínez Geminiano, integrante de la Primera Sala Civil y Narciso Abel Alvarado Vásquez, de la Sala Constitucional y Cuarta Sala Penal, el titular del Poder Judicial acudió al Hospital General de Zona no. 1 “Dr. Demetrio Mayoral Pardo” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); al Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO); al Hospital de la Mujer y Niño Oaxaqueño  y al Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, con el fin de realizar personalmente la entrega simbólica del donativo en especie.  

 â€œEsto es el resultado de una actitud que también debemos reconocer, porque muestra los sentimientos de solidaridad y la calidad de las personas que forman parte de la Judicatura hacia quienes de manera heroica están enfrentando en este momento una situación grave y urgente como es la pandemia de Covid-19. En ocasiones tan adversas es cuando la sociedad civil debe manifestar su solidaridad”, puntualizó el magistrado Pinacho Sánchez.

Por  su parte, el director del IMSS HGZ No. 1, Juan Pablo Matadamas Ortiz; la directora del HRAEO, Alba Palacios Vásquez; el responsable del Hospital de la Mujer y el Niño Oaxaqueño, Teniente Coronel Daniel Rodríguez Balderas y el encargado del Hospital Civil, Manuel Sánchez Sánchez, expresaron su agradecimiento por la ayuda recibida.   

“Esto para nosotros es un verdadero apoyo, apenas está empezando lo más difícil y como buenos soldados de la medicina tenemos que estar hasta el final”, “Es un gran detalle ya que son herramientas fundamentales, muchas gracias” fueron algunas de las palabras que le expresó el personal médico, de enfermería y apoyo a los representantes del Poder Judicial.  

Sobre el material médico y quirúrgico resultado de donativos voluntarios, el director de Administración del Consejo de la Judicatura, maestro Guillermo Trejo Carbajal, informó que fueron entregados a tres hospitales que atienden casos de Covid-19, un total de 2,500 cubre zapatos desechables quirúrgicos; 800 piezas de caretas plásticas; 1,500 piezas de cubrebocas N95; 6,000 cubrebocas desechables tricapa; 1,700 cubrebocas KN95; 2,500 litros de gel líquido antibacterial; 1,000 piezas de anteojos de seguridad; 1,200 piezas de googles de protección hospitalarios.

También, 5,000 gorros quirúrgicos desechables; 5,000 pares de guantes de látex esterilizados tipo quirúrgico y 12,000 litros de jabón líquido. En tanto, para el Hospital General Dr. Aurelio Valdivieso la aportación consistió en 12,100 piezas de jeringas de diferentes usos; dos estuches de exploración; 50 piezas de pañal predoblado; 100 piezas de sonda de alimentación; 100 piezas de sonda para oxígeno y 200 bisturís. 

Con ello, el Tribunal Superior de Justicia y el Consejo de la Judicatura refrendan su compromiso para seguir trabajando en favor de la población y, desde el ámbito de sus responsabilidades y funciones reforzar estrategias que permitan continuar fomentando la prevención en estos momentos de contingencia por la pandemia del Covid-19.

Contra la prensa


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Los estados monárquicos existen desde la Antigüedad donde los reyes y hasta tlatoanis se consideraban investidos por Dios, y los sacerdotes en contubernio eran quienes validaban el sistema de gobierno con toda su corte, y luego llegaron  otros gobiernos encabezados por emperadores cuyo poder era absoluto, como decía el Rey Sol, Luis XIV: “El Estado soy yo”, convirtiéndose en modelo para Europa, siendo los reyes quienes tenían el poder absoluto, un poder que nadie puede controlar, hasta que con el tiempo la religión y monarquía se separó de la política estatal. Los estados renunciaron  garantizar la unidad de la sociedad o nación a través de reyes o de la unidad religiosa, separándose así también la sociedad del estado y mientras se respetaran las leyes civiles, la sociedad podría ser plural e incluso contener discrepancias internas, condición política que constituyó un avance fundamental desde el punto de vista de la civilización y de los incipientes derechos humanos, que si para mal no tenían trascendencia las violaciones a la ley, solo fue hasta que se consolidó la prensa escrita, los periódicos, escritos por reporteros, columnistas y editores, que se pudo hacer un contrapeso a los poderes absolutistas.

En México, luego de la separación de la Iglesia del Estado y de la educación laica ya nadie cree que los reyes sean designados por Dios, ni tampoco que los presidentes sean omnímodos, considerándose por la mayoría como gente común, incluso de lo peor y en su mayoría ignorantes por su formación e interés exclusivo en política e intrigas palaciegas, así que cuando algún gobernante comienza a concentrar todo el poder, los únicos que tienen voz para refutar, para formar opinión y cuestionar la indolencia, torpeza o desatinos de los políticos, son los periodistas a través de sus diarios o radio y tv, porque si bien existen redes sociales, al ser nimias en importancia e intrascendentes en sus análisis, por su brevedad, laconismo y carencia de contexto de quienes publican, es  la Prensa el gran enemigo de tiranos, déspotas y populistas, y eso nunca les gustará, por lo que la descalifican con todos los epítetos posibles, difamándola, calificándola como Prensa burguesa, conservadora, recalcitrante, fifí o lo que la parezca adecuando al gobernante para no reconocer sus errores y traspiés, que de no ser por la prensa quedarían impunes y el abuso imperaría, no obstante, al existir analistas, columnistas, editorialistas, intelectuales y eruditos que opinan en la prensa, existe el contrapeso al poder absoluto, que de otro modo se desquiciaría y haría lo que quisiera, desde descalificar a los médicos diciéndoles mercachifles, culpando al pasado, al neoliberalismo, la corrupción y hasta el calentamiento global o el agujero de ozono de las condiciones en que se encuentra la sociedad y el gobierno. Así que más que benditas redes sociales, la bendita es la prensa que refuta declaraciones que los gobernantes quisieran que fueran dogmas, artículos de fe o credos ideológicos irrefutables.