Fortalece Poder Judicial lazos de colaboración y coordinación interinstitucional con SSPO


  • Ambas instituciones firmaron convenios Marco y Específico de colaboración para la atención, prevención y erradicación de la violencia de género

El titular del Poder Judicial del Estado, Magistrado Eduardo Pinacho Sánchez firmó convenios de colaboración Marco y Específico con el secretario de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), Raúl Ernesto Salcedo Rosales con el objetivo de realizar actividades de investigación académica, capacitación, sensibilización y difusión de manera conjunta, tendientes a la aplicación e instrumentación de políticas públicas y acciones institucionales desde la perspectiva de género, pluralismo jurídico y de derechos humanos,

Uno de los objetivos principales de estos instrumentos es contar con información clara, precisa, y a tiempo, respecto a los casos de violencia por razón de género que se presentan en la entidad, particularmente los procesos judiciales que derivan de ello; así como las órdenes o medidas de protección que se emiten para garantizar la integridad y la vida de las mujeres víctimas de violencia. 

El presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura apuntó que también con el apoyo del Centro de Reeducación para Hombres que Ejercen Violencia contra las Mujeres, se establecerán mecanismos institucionales de seguimiento, evaluación y coordinación, para la creación de políticas públicas y acciones con perspectiva de género y derechos humanos.

Manifestó que establecer mecanismos de colaboración cobra especial importancia ante la relevancia que en el país han adquirido la adopción de medidas transformativas para atender la desigualdad, discriminación y la violencia estructural hacia mujeres; la convivencia en Oaxaca de múltiples sistemas normativos; el reconocimiento constitucional a la jurisdicción indígena; así como el principio fundamental de salvaguarda y garantía de los derechos humanos.

La independencia y equilibrio entre poderes, permite fortalecer lazos de colaboración y coordinación interinstitucional, para alcanzar fines comunes que sean en beneficio de la entidad, de la ciudadanía y de personas en contextos de vulnerabilidad, resaltó el Magistrado Pinacho Sánchez.

Explicó que en la atención a la problemática de la violencia de género, la información que se tenga es vital, porque permite, como es la finalidad del Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (BANAVIM), “identificar situaciones que requieran medidas gubernamentales de urgente aplicación en función de los intereses superiores de las mujeres en situación de violencia, que les permitan romper el silencio, alzar la voz, mirarse nuevamente y reconstruir su vida”.

Cabe señalar que en su función de garantizar a los grupos vulnerables, como son las mujeres, el pleno acceso a la justicia, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría Ejecutiva de la Judicatura, en el periodo del cuatro de abril al 16 de mayo, habían sido atendidos en 51 Juzgados de la entidad un total de 843 asuntos en materia familiar, de los cuales 22 correspondieron a órdenes de protección, 27 a separación de cónyuges, 44 solicitudes de convivencia y 124 a solicitudes de guarda y custodias, entre otros.

En el acto de firma de convenios, que se llevó a cabo con apego a la Jornada Nacional de Sana Distancia, el secretario de Seguridad Pública resaltó el compromiso de la dependencia que encabeza para contribuir a erradicar la violencia hacia las mujeres y construir un Oaxaca cada vez más seguro para todas y todos.

Nueva normalidad


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Empresarios, intelectuales, médicos y autoridades de municipios clasificados como de la esperanza, se han pronunciado en contra del Plan de Reactivación anunciado por A.M.  porque implica un alto grado de probables contagios de Covid 19 dado que mientras se ha mantenido la cuarentena, aislamiento social y cierta distancia entre personas se ha conseguido tener relativamente baja la posibilidad de infección, pero si se relajan las medidas de distanciamiento entre personas y reinician las actividades, podría haber un rebrote, nuevas y más altas infecciones en los lugares de convivencia social o comercialización a donde acudirían las personas a tratar de recuperar lo perdido durante el encierro voluntario.

Mientras no haya una vacuna que haga el contagio sea inocuo o desarrolle algún tratamiento o medicamentos para sanar luego de la infección, la normalidad no podrá ser y tendremos que vivir una anormalidad, utilizando todo el tiempo cubrebocas al salir a la calle, evitar aglomeraciones, dejar de asistir a actividades que se realicen en lugares cerrados como cines o abiertos en conciertos, estadios y auditorios donde acudan más de 500 personas o menos, porque la incertidumbre y posibilidad de ser contagiado por un solo enfermo asintomático siempre existirá con peligro de muerte y de propagación exponencial, de tal forma que las actividades que hasta marzo realizábamos de manera normal o acostumbrada, se tendrán que modificar y adaptar para que en los sitios y espacios donde acuda cualquiera a realizar actividades se den bajo protocolos y costumbres anormales para la anterior cotidianidad. Obvio, las necesidades de los seres humanos respecto de las pulsiones y deseos determinados por la evolución seguirán siendo los mismos, pero la forma de realizar o cumplirlos será distinto, adaptándonos siempre  a las circunstancias, porque Ya lo dijo Darwin: en la lucha por la vida únicamente sobreviven los más aptos, los que se adecuen a las variantes climáticas, ecológicas, mutación de bacterias o virus, en una dinámica de adaptación que desde que existe la vida se ha manifestado, a veces con extinciones aisladas y o con extinciones masivas, eliminando en cada ocasión la lucha por la supervivencia a miles o millones de individuos o a todos, como los dinosaurios o trilobites. Obvio también, a diferencia de las anteriores pandemias que diezmaron o extinguieron a muchas especies, nosotros tenemos la ventaja de tener a la ciencia como una herramienta para encontrar la forma de salvarnos de morir, y eso es justo lo que están haciendo los científicos: buscando la vacuna o medicamento que pronto nos pueda devolver la normalidad, costumbres y naturalidad acostumbrada, mientras tanto todo será anormal.