Discriminación a médicos


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con absolutamente todo el reconocimiento, aprecio, estima y gratitud a los médicos mexicanos que se han entregado en cuerpo y espíritu, con nobleza, dedicación y profesionalismo a tratar de paliar el sufrimiento de los infectados durante esta pandemia por Covid-19, no obstante las infames agresiones de gente ignorante y pedestre a la comunidad médica que creen los pueden infectar a propósito o por el hecho de ser sus vecinos o pasajeros de transporte público, lo cierto es que médicos, enfermeras y todo el personal que trabaja en el sector salud, mujeres y hombres, merecen nuestro aprecio, cariño, admiración y sobre todo respeto, sabiendo que todos los días en condiciones muy difíciles arriesgan sus vidas atendiendo enfermos, circunstancia que si bien la gente instruida o educada reconoce y tiene en alta estima a los doctores, no es lo mismo para el gobierno, especialmente el de CDMX, que distingue a médicos cubanos antes que mexicanos.

Desde que llegaron a México los médicos cubanos inmersos en misterio y sigilo por parte de la cancillería y funcionarios de salud de la ciudad de México, indicando que eran asesores expertos en temas de Covid, se han manejado cifras que van desde que son un grupo de 50 hasta más de 300, y no habría ningún problema respecto de que vengan a capacitarse a nuestro país o a enseñar sus habilidades profesionales a mexicanos, sino en el inmenso y desmedido gasto que implica tenerlos con lujos y todo tipo de ventajas que no tienen los médicos mexicanos, pagando la ciudad de México a Cuba casi 150  millones de pesos, siendo esta situación un asunto de discriminación e injusticia por parte del gobierno, porque según testimonios de médicos mexicanos que han convivido con ellos, el personal cubano recibe toda clase de garantías, seguridad, viáticos, compensaciones económicas y hospedaje de lujo superior al de los médicos mexicanos y con jornadas de trabajo menores. Y lo que es peor, no se tienen datos o certificación internacional respecto de sus conocimientos, incluso que como médicos especialistas, generales, enfermeras o paramédicos, estén certificados, siendo que en realidad, según la ONU, se considera que estos grupos de médicos cubanos son utilizados por su país en misiones en el exterior para recaudar fondos, por lo que se les esta usando, para lo que debería ser una causa noble en medicina, con propósitos políticos, pero más allá de las ideologías comunistoides de la llamada 4T, lo cierto es que a los altruistas médicos mexicanos el gobierno no les proporciona equipos y materiales suficientes para su seguridad evitando el contagio, excepto a médicos del ejercito y navales, quienes si cuentan con lo indispensable y más o mejor, así que pagar millones al gobierno cubano para que sus médicos de dudosos conocimientos sean tratados mejor que los mexicanos es injusto, indebido e inmoral, porque no obstante no haya suficientes especialistas mexicanos para atender enfermos, sabiendo que colegios de médicos y facultades de medicina exigen absoluta certificación científica para ejercer su noble profesión, no es válido que traigan médicos que únicamente los reconocen en su tierra, mejor dicho, en su isla comunista, como quisiera el gobierno actual también sea México.

Películas y series para la crisis (XIII)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Es inminente quedarnos en casa. Por favor, por nuestros seres amados, por nuestros amigos, por nuestro trabajo, por nuestros compañeros, no salgas si no es inminentemente necesario. La vida debe continuar sin que nos falte nadie de quienes son importantes. Para que estemos en casa y además, la pasemos de lo mejor, van las recomendaciones de este jueves de películas y series: 

PELÍCULA:

1.- “La buena esposa” (2018)

Director: Björn Runge

Protagonistas: Glenn Close; Jonathan Price; Christian Slater y Max Irons

Producción: Anonymus Content; Meta Film; Tempo Productions; Silver Reel y Spark Film And Television

Distribución: Sony Pictures Classics

Esta producción, costeada por productoras norteamericanas, suecas y británicas fue protagonizada por dos descomunales actores: Glenn Close y Jonathan Price y eso fue la garantía de una buena taquilla, ya después descubrimos que era una película sobresaliente. “La buena esposa” es una cinta basada en la novela “The Wife” de la escritora estadounidense Meg Wolitzer y que volvió a poner a Glenn Close en la cima en el mundo del cine, pues obtuvo todos los galardones ese año, menos el Oscar, el cual, se lo deben desde hace mucho. La gran Glenn Close compitió la noche de los premios de La Academia en la misma terna que Yalitza Aparicio, Lady Gaga y Melissa McCarty, siendo Olivia Colman quien se alzara con la estatuilla pese a todo pronóstico, pues la gran favorita esa noche, era la maestra Close. 

Amor, intriga, celos profesionales y literatura son los elementos clave que nos entrega esta gran obra cinematográfica llena de humor negro y grandes actuaciones, destacando por mucho a las dos eminencias del celuloide que la protagonizan: Glenn Close y Jonathan Price. La historia comienza cuando el afamado escritor Joseph “Joe” Castleman (Jonathan Price) recibe una llamada del comité que otorga el Premio Nobel para anunciarle que ha sido el ganador en la categoría de literatura. En otro auricular y a petición del escritor, su esposa, Joan (Glenn Close) escucha la noticia y celebran en conjunto. A la par, el periodista Nathaniel Bone (Christian Slater) se pone en contacto con Joan, para escribir sobre una sospecha que tiene sobre un secreto que el matrimonio oculta. “La buena esposa” es una cinta emocionante, bellamente retratada, con muchos detalles en la dirección y con un giro argumental que, aunque estoy seguro que sí lo sospechamos, nos deja boquiabiertos con su solución. “La buena esposa” es una cinta imperdible, por absolutamente todos los elementos que les acabo de mencionar y que estoy seguro, también se pueden descubrir muchos más. Disponible en Netflix, Cinépolis Klic y YouTube Video para renta y venta. 

SERIE: 

2.- “13 Reasons Why” – Cuatro temporadas (2017-2020)

Protagonistas: Katherine Langford; Dylan Minette; Brandon Flynn; Alisha Boe; Christian Navarro; Ross Buttler; Justin Prentince; Miles Heizer y Grace Saif

Creador: Brian Yorkey

Producción: Paramount Television; July Moon Productions; Kicket To The Curb Productions y Anonymus Content

Distribución: Netflix

Una de las series más controvertidas que se presentan en la plataforma de Netflix es esta. Pero también debemos admitir que este drama fue decreciendo hasta llegar a un final necesario, antes de que los argumentos para mantener a los personajes fueran demasiado inverosímiles. La primera temporada es la que se encuentra basada de manera directa en el best seller del mismo nombre, escrito por Jay Asher y resulta una de las producciones más estremecedoras de que se tenga memoria. Con una atmósfera llena de misterio, actuaciones convincentes y una dirección que evoca directamente al thriller, este drama adolescente estuvo en todos los tabloides de hace algunos años señalándole lo cruda que resultaba en su historia. Así lo era, “13 Reasons Why” no es para nada una serie que retrate el suicidio de manera poética ni las violaciones como algo ajeno a los adolescentes; y aunque se trata de un drama adolescente ubicado en un barrio de clase media de los Estados Unidos y en una ‘high school’ pública que pudiera más parecerse a “Salvados por la campana” no lo es; la misma plataforma sugiere que si la ven adolescentes sea en compañía o con la orientación de sus padres. 

Sin embargo, las temporadas siguientes fueron decayendo en audiencia y crítica, pues aunque seguían manteniendo a los mismos personajes y a los mismos actores, el desarrollo de la historia quedaba muy corta ante una potente y cruda primera temporada. La evolución de los personajes fue siendo cada vez más extrema, además, se introdujeron otros como estelares para beneficio de la historia. No por ello, la serie producida por Selena Gomez dejó de tener fanáticos pese a que lo que fue una historia inclemente, se convirtió en un melodrama con pocos elementos que evocaban su origen. Y antes de que la serie tuviera que irse por la puerta de atrás, Netflix y Paramount decidieron culminarla en la temporada cuatro con un emotivo episodio que arrancó las lágrimas de sus más fieles seguidores. ¿Vale la pena verla? Sí y mucho, pese a las advertencias y a la mengua, contiene elementos que entretienen y pueden servir para contextualizar y en cierta medida, advertir a los adolescentes sobre ciertas conductas. Disponible en Netflix. 

Espero que con estas sugerencias, puedas estar en casa lo más entretenido posible y pasándola lo mejor que se pueda. Mi Twitter: @iorcuevas.