Continúa PJE fortaleciendo la capacitación de operadores del sistema de justicia


El Poder Judicial de Oaxaca suma esfuerzos con la sociedad civil 

A través del diplomado en línea “Derechos Humanos en la Práctica”, los Poderes Judiciales de Oaxaca, Chiapas y Guerrero en coordinación con la Asociación Civil Asistencia Legal por los Derechos Humanos (ASILEGAL), continúan fortaleciendo la capacitación de las operadoras y operadores del sistema de justicia.

En el curso especializado que comprende 120 horas de trabajo en la modalidad virtual, inició el pasado 13 de julio y concluirá el 13 de septiembre, con la participación de aproximadamente mil 500 operadores y administradores de justicia de esas tres entidades, quienes se actualizarán en contenidos teóricos y ejercicios que permitan analizar situaciones desde la perspectiva de derechos humanos, género e interseccionalidad. 

Los módulos se imparten de manera gratuita por especialistas de Asistencia Legal, una organización no gubernamental que desde hace 14 años trabaja en la defensa, promoción y difusión de los derechos humanos de grupos en situación de vulnerabilidad, con la cual, el titular del Poder Judicial de Oaxaca, Magistrado Eduardo Pinacho Sánchez firmó un convenio de colaboración.

Al respecto, el director de ASILEGAL, José Luis Gutiérrez consideró que el desarrollo del diplomado, de manera conjunta, representa una oportunidad de aportar y generar acciones que contribuyan a la eficiente administración de justicia en las tres entidades participantes, con énfasis en la ejecución penal y la implementación de estándares internacionales de protección de los derechos humanos  de las personas en conflicto con la ley penal. 

En Oaxaca coexisten 16 pueblos indígenas, el 24 por ciento del total nacional, a los cuales se adscriben dos terceras partes de la población, con 570 municipios de los cuales 417 se rigen por sistemas normativos indígenas que rigen a miles de comunidades, por lo cual es fundamental una impartición de justicia con visión pluralista.

Reavivar economía


Carlos R. Aguilar Jiménez.

En tanto investigadores o la ciencia médica en especial, estrictamente virólogos, bioquímicos, genetistas y demás expertos en temas relacionados con la fabricación de medicamentos, fármacos generales o específicos y vacunas contra determinadas enfermedades o padecimientos humanos no terminen las pruebas, ensayos y experimentos que se requieren para utilizar en seres humanos de manera masiva la vacuna contra el covid, que exitosamente se ha probado en primates y luego de pruebas que se deben hacer con seres humanos, con los riesgos éticos que implica, y promete nos inmunice posibilitando regresar a la vida que tuvimos antes de la pandemia, lo que urge mientras es reactivar la economía en la medida de lo posible con protocolos y medidas de higiene que determinen los médicos para evitar contagios.

Es un hecho que la utilización de cubrebocas, tapetes desinfectantes, el uso de gel con alcohol y lavar las manos con frecuencia, además de sana separación entre personas es una formula aceptable para convivir mientras no tengamos a disposición la vacuna e inmunicemos contra el covid, por lo que, si vamos a seguir la vida con riesgo de infectarnos, pero sabiendo que el cubrebocas, sana distancia y espacios abiertos son más seguros que espacios cerrados o la cercanía entre personas, entonces no se debiera esperar más y, de forma escalonada, por turnos, menos tiempo en actividades y mínimo personal, podrían ya reiniciarse las actividades, porque da casi lo mismo se haga ahora o para fin de año, si lo que se requiere es reactivar comercios, negocios, empresas y la economía de millones de empleados que perdieron su trabajo o dueños de negocios que han tenido que cerrar y, que podrían reabrir y comenzar sus actividades, si para mal no como antes, si con medidas de seguridad indispensables. La mayoría ya entendió que el riesgo de contagiarse de covid es por vías respiratorias o por tocar objetos que pudieran estar infectados y luego tocarse la cara posibilitando el virus entre por nariz, ojos o boca, así que utilizando, como dicen los especialistas, cubrebocas, reducimos la posibilidad de contagio y si bien los burócratas, empleados sindicalizados y otros privilegiados tienen la ventaja de cobrar salarios aunque no trabajen, lo cierto y grave es que millones están sin empleo y han agotado su dinero, y, como además no hay policía, la delincuencia crece y no por maldad, sino por necesidad, como sucedió en pandemias de otros tiempos, cuando el pillaje, rapiña y asaltos sucedían en total impunidad, porque cuando se tiene hambre, no apetito, la desesperación lleva a cometer cualquier infracción con tal de comer. Reactivar la economía es imperativo y, si sindicalizados o burócratas no regresan a trabajar, es irrelevante, pero viven en sufrimiento y de forma muy grave quienes no tienen forma de ganar dinero para comer por no poder trabajar.