Digitalización de expedientes en el PJE garantiza una justicia accesible: jueza


Oaxaca se pone a la par  de otros poderes judiciales del país que ya cuentan con esta opción

El Poder Judicial del Estado de Oaxaca inició los trabajos de la primera fase del programa operativo para la digitalización de expedientes físicos en los Juzgados Tercero Familiar y Quinto Civil del Centro, proyecto que como parte de sus ventajas permitirá avanzar en la modernización del sistema de justicia en la entidad y el acceso a una justicia pronta, accesible, transparente, ágil y eficiente, en beneficio de las y los justiciables. 

Al respecto, la licenciada Perla Inés García Martínez, Jueza Tercero Familiar del Centro, señaló que con ello, Oaxaca se pone a la par  de otros poderes judiciales del país que ya cuentan con esta opción. 

“Lo que se va a hacer es iniciar con expedientes del 2020, con apoyo de personal especializado en sistemas que realizará la digitalización a través de un escaneo. Otro compañero checará y cotejará que  el expediente físico coincida con las constancias digitales para así tener la certeza de que es idéntico al expediente digital”, explicó. 

Entre los beneficios, mencionó la reducción del uso del papel y de tiempo en la búsqueda de estos documentos.

Resaltó que de esta forma la justicia se vuelve más accesible, porque en cualquier momento la ciudadanía o los abogados litigantes podrán consultar la documentación de sus casos,  lo que se complementa con las notificaciones electrónicas.

Por su parte, la licenciada Guadalupe Verónica Rueda Contreras, Jueza del Quinto Civil del Centro, indicó que con este proyecto, que marca un parteaguas en la administración de la justicia, se avanza en la consolidación del expediente digital y posteriormente el electrónico. 

“El abogado litigante desde su casa, su despacho o teléfono móvil que cuente con internet, podrá accesar y consultar el expediente, sus acuerdos o notificaciones electrónicas”, resaltó. 

Como parte del inicio del programa operativo para la digitalización de expedientes físicos en el distrito Judicial del Centro, el titular del Poder Judicial del Estado, Magistrado Eduardo Pinacho Sánchez entregó 70 scanners.

Ley anti chatarra


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Cada generación tiene sus ideas, creencias, prejuicios o intereses respecto de lo que creen es mejor para ellos, pero  no lo era para sus padres y no lo será para sus hijos, prohibiéndose en cada tiempo lo que no le parece a los supuestos representantes de esa generación, como sucede hoy con la ley contra los que dicen son alimentos chatarra, como sucedió con el alcohol, homosexualidad, el cigarro, los piropos y sigue siendo contra el aborto, en una dinámica legislativa tercermundista miserable y mediocre que para lo único que sirve es para prohibir sin que importen las consecuencias y sean injustos con otros productos, que por no venderse en bolsita o ser de trasnacionales se prohíben, pero que son peores y más perjudiciales en función de la salud por el también, exceso de grasas, azúcar y carbohidratos, generadores de colesterol y triglicéridos, como son casi todos los productos oaxaqueños que se venden en la calle y que son sabrosos por dulces, grasientos y mugrosos, desde el puesto, el expendedor y sus alimentos chatarra sin bolsita.

Los dulces regionales, el pan dulce, los tamales, las memelas, clayudas, fritangas, garnachas grasientas y chicharrines fritos en aceite de coche reciclado diez veces, como dice la diputada Magaly López; obviamente de MORENA: “…que elabora la señora de la esquina, los bolis o nieves, (insalubres y repletos de azúcar) o cualquier otro producto que no sea empaquetado e industrializado no aparece en la Norma Oficial Mexicana (NOM) sobre etiquetados frontales, por lo tanto, su venta a menores de edad no se prohíbe en Oaxaca…” Siendo así que la intención de los diputados es arruinar a las empresas transnacionales que odia el presidente y quedar bien con él; y como efecto colateral perjudicar a dueños de misceláneas, tienditas y puestos de golosinas y refrescos de los que depende en gran medida sus ventas y economía, quienes ahora no podrán vender a menores de 18 años esos productos ilegales, excepto que se los compre un adulto, pero si pueden atiborrarse de garnachas aceitosas, memelas grasientas, tacos pringosos, clayudas untadas de manteca y dulces regionales impregnados de azúcar y dulce para convertir en diabéticos, obesos o gordinflones a los niños, porque es un hecho que si los menores no pueden comprar en empresas las frituras empaquetadas que tanto gustan, las buscaran donde se pueda, en el mercado negro o subrepticiamente y, si no las consiguen, los antojitos oaxaqueños grasientos serán opción, porque la obesidad y diabetes de los oaxaqueños no es por Sabritas, Barcel o Coca Cola que son muy caros, sino por las memelas, empanadas, chicharrines, molotes, quesadillas, tacos fritos, menguanitos, barquillos, turrones, pasteles y todos los productos oaxaqueños grasientos y empalagosos que caracterizan la dieta de todos, sin considerar los litros de cerveza que toman adolescentes y jóvenes, quienes además por pobreza, pésima educación y falta de espacios deportivos y oportunidades, prefieren un caguamón con doritos, antes que una manzana con agua de limón. Así somos y las prohibiciones no lo detendrán, al contrario.