Polarización de amigos


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Como bien decía mi querido compadre “Juan Diego” en su celebérrima columna: “Con Mayúsculas”: ‘Las clases sociales yo no las inventé, cuando nací ya estaban’ y, efectivamente, aunque sea incorrecto hablar de clases sociales, lo cierto es que existen y no es fácil acceder a ciertas élites que tienen exclusividad por el poder adquisitivo de sus miembros o por posición social, de apellido, prosapia o linaje de sus integrantes, de tal forma que generalmente uno se queda en la clase social en la que ha nacido y con los ingresos propios de su nivel, siendo por tanto importantes las relaciones amistosas y fraternas que se dan entre individuos de distintas clases sociales y que desde que llego al poder A.M. se están deteriorando y terminando rápidamente.

No existe lógica emocional entre la devoción y adhesión política que tienen los seguidores del gobierno actual frente al apego que podrían tener respecto de sus propios familiares o amigos, porque los seguidores de la llamada 4T son capaces de defender violenta, rabiosa y fanáticamente al presidente y sus funcionarios, descalificando cualquier idea o concepto que tengan sus detractores, burlándose cruelmente incluso de amigos con quienes les ha unido el tiempo y contingencias, apreciándose y conviviendo en las buenas y las malas, opinando burlonamente de todo comentario en contra del gobierno que se diga personalmente, en grupo, los medios y Facebook, polarizando la relación con amigos que piensan y opinan diferente, sin entender que a este gobierno únicamente le quedan tres años y medio y terminará para siempre, mientras que las amistades que tienen con amigos que son de distinta clase social, ideología y pensamiento libre pero diferente, fifis, como se dice ahora, se alejarán de sus amigos chairos, normalmente de menor clases social, en una dinámica de desencuentro derivado del fanatismo de devotos seguidores de AM, a quien prefieren fanáticamente, alejando a sus amigos y hasta familiares que no comulgan con sus ideas.

 La sociedad, el país está polarizado, enfrentado, dividido y el mismo distanciamiento está ocurriendo con amigos que sin  que obtengan algún beneficio del gobierno, lo defienden rabiosamente, motivando con sus opiniones o comentarios que quienes les tenían cierto aprecio o deferencia y amistad, mejor se alejen, recíprocamente, por supuesto, porque lo mismo ocurre con los chairos que se indignan con los fifís, triunfadores y exitosos, estableciéndose una diferencia de clase no económica, sino de estratos ideológicos, entre los resentidos sociales, los que nunca han triunfado, los que quieren el gobierno les otorgue todo, frente a los que han trabajado, triunfado, tienen prósperos negocios y su poder adquisitivo superior les hace sentirse satisfechos con su situación, el país y la vida que en la lotería social de clases les ha hecho triunfadores, capaces de elegir mejor a sus amistades, alejándose de los resentidos sociales, amigos que antes de la polarización que genera el presidente, no importaba ni interfería en la relación cómo pensaban o que preferían . 

La consulta ciudadana


Xóchitl Jazmín Velázquez

Durante décadas el Estado de Derecho en nuestro país ha sido deficiente, el respeto y sujeción a las normas ha estado sometido a la visión del poder en turno. Con un amplio marco de esperanza de que esto cambiaría a los mexicanos, decidimos apostar por una persona con una visión diferente.

A pesar de que la mayoría nos manifestamos en contra de lo que antes se hacía, poco o nada a cambiado la actitud y las acciones que desde el poder se realizan, pareciera que no es la persona quién decide sino las circunstancias y sus intenciones de mantener el poder en lo particular o de grupo.

Un ejemplo de estas acciones es la consulta que hoy se realiza para enjuiciar a los expresidentes por hechos de corrupción, sin duda, es algo que no requiere preguntarse de manera pública, todas y todos los mexicanos lo hemos exigido durante décadas, así que no es nada extraordinario predecir los resultados.

Entonces surge la interrogante por qué hacerlo ahora y de esta forma, cuando tenemos instituciones encargadas de la investigación y sanción de los delitos, y los requisitos en la constitución se cumplen; las respuestas pueden tener diferentes visiones, políticas, económicas, sociales, personales, entre otras, pero lo importante no es qué visión o utilidad se le otorgue a los resultados, sino que se deja de observar la ley para hacer más publicidad.

Los expertos en derecho establecen un riesgo alto de decepción por las figuras de prescripción y debido proceso, pero los expertos en marketing dicen que es una jugada maestra para seguir con la atención dispersa, sin embargo, se debe tener en cuenta que, si lo que se pretende es tener la atención de la ciudadanía para después con algún fundamento legal desilusionarla, se corre el gran riesgo de que la ciudadanía tenga una mala percepción de las instituciones encargadas de impartir justicia y esto siga incrementando la mala percepción de las instituciones públicas. 

Un efecto positivo que puede tener este ejercicio es que los ciudadanos que hoy participamos exijamos en un futuro que se nos pregunte sobre otros temas de interés como el nombramiento de servidores públicos, la adquisición de DEUDA PÚBLICA o el presupuesto, temas que también son de impacto e interés colectivo; es deseable valorar que si hoy nos pregunta el gobierno federal esperaremos que en breve el gobierno del estado o los municipios también nos consulten.

Los ciudadanos debemos acostumbrarnos a evaluar y participar en todos los ejercicios de participación ciudadana, es un deber cívico y un derecho constitucional.

La polarización por la que nuestro país atraviesa no es el mejor canal para transitar en este momento, tenemos una pandemia que requiere de la unidad de todas y todos, no sólo de los ciudadanos sino también de los poderes del Estado y los diferentes niveles de gobierno, para recobrar la confianza ciudadana no sólo se requieren consultas, sino trabajo, esfuerzo y resultados en beneficio de nuestro pueblo.

Poder Judicial de Oaxaca atiende vía telefónica a usuarios y abogados


 JusticiaTEL, con número telefónico 800 719 22 32, orienta a ciudadanos sobre sus asuntos judiciales y recibe solicitudes de litigantes, sujetos procesales y público en general

A través del Centro de Respuesta Inmediata, JusticiaTEL, con el número telefónico 800 719 22 32, el Poder Judicial del Estado brinda a las y los abogados litigantes y a la sociedad en general, orientación e información sobre el seguimiento de asuntos judiciales, dudas y los servicios con los que cuenta la institución.

En su compromiso de trabajar por un acceso a la justicia cercano a la sociedad, con calidad, imparcialidad y sentido humano, el magistrado presidente Eduardo Pinacho Sánchez promovió, al inicio de su administración,  la implementación de esta línea telefónica que ha resultado primordial en el periodo de contingencia sanitaria por COVID-19.

Entre las facultades y atribuciones de JusticiaTEL, se encuentran: atender las dudas de las y los ciudadanos; ser enlace con las áreas y direcciones del Poder Judicial del Estado, recibir vía telefónica solicitudes de litigantes, sujetos procesales y público en general que requiere del servicio y proporcionar auxilio o información a las y los usuarios. 

El titular del Centro de Respuesta Inmediata, licenciado César Martín Cervantes Hernández, señaló que si alguna persona necesita efectuar algún trámite ante un órgano no sólo jurisdiccional sino incluso administrativo del Poder Judicial del Estado, puede comunicarse a línea telefónica donde personal especializado les brindará apoyo y dará seguimiento a su solicitud.

“Es un servicio abierto para la ciudadanía en general, focalizado al tema de agilización de los procedimientos, útil al justiciable y al Foro de Abogados que lleva los asuntos, porque con una llamada nosotros podemos apoyar en la agilización de algún trámite que por alguna cuestión se haya detenido o intervenir en los casos en que se presente un trato poco digno”, explicó.

Mencionó que JusticiaTEL como un órgano del Poder Judicial está obligado a conservar la imparcialidad que se debe en todo proceso judicial, “no podemos apoyar a ninguna de las partes proporcionándoles asesoría, las partes ya contarán con sus abogados particulares u de otros órganos del estado para esta cuestión”, dijo.

Además, mencionó que con apego a la independencia y la autonomía judicial, el juez tiene que resolver de acuerdo con su criterio jurídico y el apoyo que se brinda en el Centro de Respuesta Inmediata es para agilizar la situación. “Si al usuario de JusticiaTEL no le favorece o no está de acuerdo con el proveído emitido por el funcionario judicial, tiene otras vías y recursos legales que la ley establece”, afirmó. 

En el Centro de Respuesta Inmediata, la ciudadanía puede requerir datos sobre trámites y servicios relacionados con la presentación de demandas en materia familiar o penal, de pensión alimenticia, guarda y custodia, régimen de convivencia, divorcios,  los métodos alternos de solución de conflictos, ubicación de juzgados, entre otros que son de competencia del Poder Judicial.