El poder es efímero


Carlos R. Aguilar Jiménez.

En tiempos de dinastías, monarquías, imperios, realezas o dictaduras, el poder religioso, político o militar duraba relativamente mucho tiempo, generaciones o siglos, pero nada es para siempre y los linajes de aristócratas, sacerdotes o políticos en el poder no son para siempre, por lo que si durante el ejercicio supremo de su poder fueron idolatrados y defendidos furiosamente por devotos seguidores, ver ahora que sus monumentos son derribados y sus nombres se borran o generan vergüenza a nuevas generaciones, implica que aunque en este momento haya un gobernante que se dice infalible y el mejor de todos, descalificando y condenando a sus antecesores, todos desde los más pedestres regidores, pasando por diputados, senadores, gobernadores y demás, debieran entender que el poder es efímero y, cuando no lo tengan deberán pagar por su prepotencia, abusos y despotismo con los ciudadanos y subordinados.

Es normal que después de un sexenio o trienio observar a los que fueron funcionarios públicos en situación anodina o adversa a la que tenían cuando ostentaban el poder, a veces convirtiéndose en personas detestables, non gratas y repudiadas hasta por sus vecinos, porque según el refrán popular: “Arrieros somos y en el camino andamos” y excepto por los gobernadores de Oaxaca que en cuanto concluye su poder efímero huyen del estado, regresando de incognito para que nadie los reconozca porque saben nadie los aprecia ni respeta, quienes por la intrascendencia de su cargo no se pueden ir de Oaxaca, se quedan, convirtiéndose en personajes anodinos e insignificantes que si alguna vez tuvieron un cargo con el que abusaron de los demás, la misma vida, el gobernante que siga o las instituciones se encargarán de reclamárselo, como sucede con el general Cienfuegos quien fuera jefe de las fuerzas armadas y El Padrino, quien se encuentra detenido en E.U. acusado de delitos, siendo durante su carrera militar para los mexicanos un soldado de respeto, miembro de honor del ejército, leal a la patria y un ciudadano distinguido, pero no así para los estadounidenses quienes al margen de la publicidad e imagen creada que tiene el ejército, para ellos, una vez lo prueben, es un delincuente involucrado en lavado de dinero, crimen organizado y narcotráfico, demostrando que el otrora glorioso y leal ejercito mexicano, es igual que todas las instituciones mexicanas corruptas, sin que exista político, funcionario o gobernante que lo defienda, porque su tiempo en el poder concluyó, porque de ser después del presidente el hombre más poderoso del país, hoy es un Don Nadie, un simple ciudadano o soldado retirado que deberá pagar por lo que bien o mala haya hecho, de la misma forma que todas las autoridades, funcionarios y políticos que cuando tienen ese poder efímero se siente divinidades, super héroes o caudillos verdaderos  y hasta el mejor de todos los habidos y por haber, obvio, por solo tres o seis año, no más. Y el tiempo pasa rápido.

Disolución conyugal debe regirse bajo la perspectiva de género: Jueza


La sociedad conyugal debe regirse bajo los principios de mutua cooperación, bien común, solidaridad y reciprocidad.

La jueza integrante de la Segunda Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia del Estado, licenciada  Elizabeth Roxana López Luna afirmó que ante una  disolución conyugal, la distribución de bienes debe realizarse de manera proporcional. 

Manifestó que al formularse una propuesta de convenio, ésta se presenta especificándose cuáles son los bienes que conforman la sociedad conyugal. De esta manera, en sentido equitativo, la contraparte tiene la misma oportunidad de reformular o de hacer otro planteamiento en cuanto a la situación patrimonial que se haya considerado por el cónyuge que está solicitando el divorcio.

“El principio fundamental es que los convenios partan de una medida razonable y proporcional, entonces si lo trasladamos al tema de la sociedad conyugal pues tendríamos que pensar un poco más cuánto realmente estos convenios cumplen con esa disposición equitativa”, explicó.

En este sentido, resaltó que la disolución de la sociedad conyugal, debe regirse bajo los principios de mutua cooperación, bien común, así como del derecho real de la propiedad para que fundamentalmente, al momento de realizar la distribución, se lleve a cabo bajo la perspectiva de género.

Respecto a ello, la jueza integrante de la Segunda Sala Civil, señaló que la intención es que desde el principio, las partes formulen un inventario en el cual describan cuáles son los bienes que forman parte de la sociedad conyugal para establecer o proponer su avalúo y rendir todas aquellas pruebas que sirvan para demostrar cuál es el caudal que existe en esa unión con la intención de regular y buscar un equilibrio en la distribución.

Afirmó que esto permitirá resolver o tomar una decisión lo más proporcional posible para la disolución de la sociedad conyugal, en condiciones de igualdad.

Cabe señalar que durante el periodo del cuatro de abril al 19 de septiembre pasado, los juzgados familiares, civiles y mixtos de primera instancia situados en las ocho regiones del estado, atendieron seis mil 376 casos urgentes en materia familiar que, en su mayoría, involucran a mujeres.

Con el tema “Divorcio incausado y liquidación de Bienes ante la Ausencia de Acuerdo”, la jueza integrante de la Segunda Sala Civil participó en la mesa virtual de análisis convocada por la Barra de Abogados “Carlos Santiago Nino”.