Sufragio efectivo, no reelección


Carlos R. Aguilar Jiménez,

“Sufragio efectivo, no reelección” es uno de los mandatos constitucionales e indicación común en documentos oficiales, que garantizan el voto de los ciudadanos se haga efectivo, y si para mal durante décadas el gobierno manipuló los resultados electorales a su favor, hasta la utilización del internet y plataformas que se utilizan en elecciones, que son difíciles de alterar, aunque no imposible, pretextando se cayó el sistema, lo cierto es que ahora además del internet existe el INE, institución autónoma que como reguladora electoral hizo posible que el PRI perdiera con Fox, luego con Calderón y, además, que ganara el actual presidente.

El sufragio efectivo puede decirse así que, relativamente está garantizado y deberíamos decir también que la No Reelección, no obstante, parece ser se está creando un subterfugio, generando un truco  del presidente para reelegirse, sin reelegirse, no obstante el 25 de julio del 2019 haya dado su palabra y firmado un documento notarial con su promesa de que no se va a reelegir, sin embargo, ordenó a sus súbditos de la Cámara de Diputados, a los nuevos levanta dedos, que extendieran el mandato del presidente de “la Tremenda Corte de Justicia”, pues si la Constitución determina un periodo de cuatro años que termina en 2022, al aprobar el Congreso se quede otros dos años, podrá apoyar la ideología de la 4t y desechar las controversias constitucionales que se presenten contra las ocurrencias del gobierno, porque según dijo, es necesario para la continuidad y consolidación de su gobierno, entonces la lógica posible ante la extensión del mandato de Arturo Zaldívar, podría aplicarse en consecuencia al propio presidente, porque como se ve en estos casi 3 años transcurridos de gobierno en los que todo sigue siendo más de lo mismo o peor, al darse cuenta no le va a alcanzar el tiempo para transformar al país a su gusto y de sus seguidores, ya sea por la pandemia o por la inconsistencia de sus declaraciones, sus planes, entonces, como hizo Juárez o Diaz, será, según él, necesario se quede otros dos años, extendiendo su mandato, pero con el subterfugio de que no es reelección, sino extensión del mandato. No se si esa es la intención, pero conociendo los trucos y subterfugios de los gobiernos populistas o autocráticos que se creen tener toda la verdad y razón absoluta, como hizo Castro, Franco, Mao, Stalin y otros presidentes de triste recuerdo, podría ser, ojalá este equivocado, que la treta sea preparar el camino para la reelección sin ser reelección, sino extensión del mandato, que podría después no ser de dos años, sino más, de todos los que se necesiten para que la ideología de los grupos que alcanzan el poder se establezca hasta el nivel en que los ciudadanos ya ni siquiera tengan posibilidad de que existan opciones de gobierno democráticas, al estilo de mis amigos de la Habana que creían, cuando fui a la Isla, el mejor sistema de gobierno del mundo es el comunista cubano y el mejor líder del planeta Fidel Castro… o AMLO. 

Cuando los zombis te intimidan y te conquistan


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unas semanas, veía el avance brutal de la nueva cinta de Zack Snyder, que llegará de la mano de Netflix y que lleva por título “El ejército de los muertos” y que se estrenará el próximo 21 de mayo a través del gigante del ‘streaming’. Sin temor a equivocarme y con toda la controversia que provocan las cintas de este director que sigue siendo noticia por haber convertido sus cintas del universo de DC en piezas casi de culto, estoy seguro que, se convertirá en su historia mejor valorada. 

Y van a decir que soy un tanto obstinado o nostálgico, pero este avance que insisto se ve brutal, me hizo recordar una cinta del año 2002 y estrenada en 2003 en nuestro continente, del género de zombis que realmente fue algo no solo aterrador, sino innovador en su momento. Hablo de la cinta “28 Days Later” que en nuestro país y en resto de Hispanoamérica conocimos como “Exterminio”, película dirigida por Danny Boyle y protagonizada por un jovencísimo Cillian Murphy interpretando a Jim, y que realmente nos estremeció.  

“Exterminio” es una cinta que presenta un desarrollo de los personajes de una forma diferente a lo que se hacía en esos años con el rescatado y novedoso género de los zombis que tenía su resurgimiento a inicios del milenio; a decir verdad, es algo que no se había visto en el celuloide nunca, en primer lugar porque no presenta a los villanos como unos “no muertos” torpes, sino más bien personas que fueron infectados por un virus que se conoce como “furia” y que los hace tener comportamientos erráticos y feroces, dejando atrás las incapacidades que enmarcaba el cliché de los cadáveres caminantes, sino que en realidad los hacía actuar como una verdadera manada hambrienta y en acecho a su presa. Sí, estos seres corrían y cazaban sin la mayor complicación, generando en la audiencia una desesperación y sentidos de persecución auténticos. 

Sin embargo, lo que nos entrega “Exterminio” va más allá de una cinta de horror y suspenso, realmente nosotros como público, nos sentimos identificados y en cierto punto hasta comprometidos con los personajes en el sentido de que creamos una especie de vínculo con ellos, justamente porque para los protagonistas el valor de la sobrevivencia tiene una justificación trascendente, pues crean lazos de amistad, protección y familiares que nos llevan a reflexionar en el sentido de lo que realmente importa en la vida y que dilucida al hecho de solo escapar de los sanguinarios monstruos y ser devorados por ellos.

Y es justamente que, por eso, realmente nos amedrentó. La cinta nos plantea la situación de que la muerte por sí sola no causa mayor temor o pérdida sea cual sea la situación; es el perder todo lo que importa en nuestro entorno lo que realmente horroriza a cualquiera, sea cual sea su condición y “Exterminio” lo hace patente cuando de manera alevosa, hace que todos los espectadores forjemos un vínculo con sus protagonistas y las situaciones en que se ven envueltos. 

Todas las cintas del género de zombis deberían tener una premisa más profunda que la crítica social o el mero entretenimiento, y presentar en sus historias de manera no tan obvia como lo hace “Exterminio”, el verdadero sentido humano a las situaciones por más fantasiosas que parezcan, aunque, con esta pandemia que vivimos actualmente se vuelvan una especie de metáfora a nuestra realidad actual. Sin duda, “Exterminio”, es una película insuperable, que ha trascendido más que como una cinta de culto, como un verdadero documento cinematográfico. 

Mi Twitter: @iorcuevas