Mejor agradecer a España


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Somos lo que somos los mexicanos gracias a nuestra integración al mundo occidental luego del descubrimiento de lo que ahora es América por Colón, quien, no obstante nunca supo había llegado a un continente desconocido para asiáticos, africanos o europeos, luego Américo Vespucio lo reconoció, por lo que se llama América y no Colombia, iniciando después del descubrimiento la Conquista militar, económica y religiosa del Nuevo Mundo al estilo de esos tiempos con las tierras habitadas por idólatras, según decían los cristianos poseedores de la verdadera religión, utilizando el mejor argumento teológico para convertir a los indios al cristianismo. El mejor argumento teológico, es la pólvora y las armas de fuego.

Después de medio milenio de la Conquista, fiel a su ideología de culpar al pasado, incluso al conservador meteorito que cayó hace 65 millones de años en lo que ahora es Yucatán, el presidente exigió una vez más al Rey de España y al gobierno hispano, que ofrezcan una disculpa al pueblo de México por las atrocidades cometidas, cuando lo que debería hacer es agradecer a los españoles y a los descendientes de los misioneros cristianos, que hayan convertido a los mexicanos, incluido el mismo presidente, em católicos, transformado a los idólatras en cristianos.

 Antes de la Conquista y de las atrocidades que menciona el presidente, los antepasados de los chilangos, aztecas o mexicas, eran más despiadados y crueles con los demás pueblos que los españoles, porque el imperio azteca tenía sometidos al resto de naciones prehispánicas exigiendo tributos desmedidos y miles de víctimas para matar diariamente el las piedras de sacrificios, extrayéndoles el corazón aún palpitante para ofrendarlo a Tonatiuh, así que en esa misma lógica – todos los actuales mexicanos no descendientes de chilangos – también deberíamos exigir perdón  al gobierno de CdMx, porque desde la Independencia de la Nueva España, los chilangos se han dedicado a los mismo que sus antepasados aztecas, CdMx vive de todo lo que producen y generan los estados: electricidad, gasolina, alimentos, agua, gas y todo en general que es para que los chilangos vivan con la mejor infraestructura, vialidades, servicios, transporte, metro, teleféricos, museos, entretenimiento y salud, gracias al resto del país, sin dar nada a cambio,  pero más allá de esta situación de extorsión chilanga a los estados, lo cierto es que el presidente debería agradecer a los reyes de España que el mismo presidente y casi todos los mexicanos, sean cristianos y más aún, devotos guadalupanos. Si no hubiera sido por la Conquista y el mejor argumento teológico, seguiríamos venerando a Tonatiuh, Huitzilopochtli, Tláloc o Cosijo y eso garantizaría que todos los mexicanos nos iríamos directo al Infierno. Gracias a España México es guadalupano, católico, cristiano y no pagano.