La inversión pública y social no es fondo perdido, es desarrollo y bienestar

Carlos Villalobos

Cuando se emprende la implementación de Inversión Pública y Social, normalmente se ha relacionado con fondos que son perdidos y que no reflejan beneficios (económicos y sociales) en el corto plazo, de ahí que, poco a poco, se haya minimizado su importancia en el imaginario público; sin embargo, este enfoque está lejos de ser exacto.

 Sin infraestructura y sin servicios que obedezcan a necesidades sociales, el avance en los niveles de bienestar será paulatinamente minados y, el combate en el rezago de pobreza y de las carencias será cada vez más lento. Por ello la importancia de que este impulso continúe sumado a la transparencia, no sólo dotando de gobernabilidad y esperanza a las familias que más lo necesitan, el conjunto empodera y genera certidumbre ciudadana.

 La pandemia derivada por la COVID-19, en la que aún nos vemos inmersos, sólo develó la necesidad de generar mayores y mejores círculos virtuosos; en donde gobierno, organismos de la sociedad civil y ciudadanía en general convivan y trabajen de la mano en esquemas de participación, como lo es la Inversión Pública y Social.

Las carencias y la pobreza, sin duda, son un gran enemigo por vencer, pero la decisión de crear puentes de colaboración entre entes de gobierno y organizaciones de la sociedad civil será el impulso que se necesita para resolver esta complicada ecuación.

 Congregación Mariana Trinitaria (CMT), ha emprendido la creación de un esquema de Inversión Pública y Social (IPS) para maximizar los resultados que se están promoviendo en los tres órdenes de gobierno, pugnando siempre por el cierre de la brecha de desigualdades a la que se enfrenta el país día con día.

 A través de esta vertiente de acción, lo que se busca es promover el desarrollo, la infraestructura básica y el bienestar, mediante la colaboración para promover tres ejes principales: la productividad, la salud y la educación. Poniendo como ejemplo los caminos rurales, a través de la implementación de la vertiente de Inversión Pública y Social en los caminos rurales se estaría conectando a localidades alejadas con los principales centros urbanos, promoviendo el acceso a bienes y servicios, como lo es el acceso a la salud y otros más.

 Sigue siendo vital que se continúen promoviendo espacios de coordinación conjunta, en donde, tanto gobierno como sociedad civil, promuevan la Inversión Pública y Social con el fin de suscitar el cierre de las distintas brechas de desigualdad que continúan lastimando a nuestro país; de esta manera se garantiza que todas y todos recibamos el país que nos merecemos.