Las favoritas para el Oscar, en ‘streaming’ (I)

Ismael Ortiz Romero Cuevas

El próximo martes 08 de febrero, conoceremos las películas que competirán en las diferentes categorías para el máximo galardón de la industria del cine, es decir, el Oscar y evidentemente, hay quienes ya mencionan algunas de las películas que pueden estar dentro del selecto grupo de nominadas, basados en los resultados del “Globo de Oro” y las nominaciones a los SAG Awards, que son sin duda, el que en la mayoría de veces, alientan la lista nominaciones. Uno de los grandes rumores, es que Sony y Marvel, están presionando mucho a la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, para que “Spiderman: sin camino a casa” esté nominada en alguna categoría importante, y se habla que están luchando para ponerla en la lista de “Mejor película”. A ver qué pasa. 

Lo que sí, es que más que otros años, muchas de las películas que seguramente sí estarán compitiendo en categorías importantes, las podemos encontrar en las plataformas en ‘streaming’, mismas que tuvieron una gran ventana de oportunidad ahora en la pandemia por la Covid-19 y que gran parte de la población, ha podido disfrutar de grandes producciones por ese medio, así que hoy revisemos algunas de las que posiblemente serán nominadas en alguna categoría y que podemos encontrar justamente en ellas. Aquí, ésta primera parte:

1.- “El poder del perro”

Directora: Jane Campion

Protagonistas: Benedict Cumberbatch; Kirsten Dunst; Jesse Plemons; Kodi Smit-McPhee; Thomasin McKenzie; Genevieve Lemon; Keith Carradine y Frances Conroy

Productoras: New Zealand Film Commission; BBC Film; Cross City Films; See-Saw Films; Bad Girl Geek ; Max Films y Brightstar

Distribución: Transmission Films y Netflix

Disponible en: Netflix

La gran Jane Campion presenta como nunca, una cinta del género ‘western’ como en ningún tiempo se había hecho; es más, ese género estaba actualmente desacreditado del cine por caro y porque ya no se podían con los costos de producción. Sin embargo, ¿qué estudio le va a poner un ‘pero’ a la inigualable cineasta neozelandesa? Y qué bueno que Netflix le dio carta abierta, pues tiene grandes posibilidades ganar el máximo galardón de la noche y el de Mejor Directora para Jane Campion, además de que puede estar nominada en varias categorías más como Mejor Actor, Actriz, Partitura y Guion Adaptado. 

2.- “No miren arriba”

Director: Adam McKay

Protagonistas: Leonardo DiCaprio; Jennifer Lawrence; Rob Morgan; Jonah Hill; Mark Rylance; Tyler Perry; Timothée Chalamet; Ron Perlman; Cate Blanchett y Meryl Streep

Productoras: Hyperobject Industries y Bluegrass Films

Distribución y disponibilidad en: Netflix

Basada en hechos reales que no han ocurrido todavía, es como se presenta esta irreverente película que retrata la verdadera cara de toda, sí, toda la sociedad del planeta y los vicios que ella tiene en cada ámbito de la vida; lo primero son la política, el dinero, los negocios y la popularidad de los gobernantes, antes de cualquier otra cosa, así como el tratamiento de las noticias a los medios de comunicación comerciales, donde prevalece el negocio antes que otra cosa. Esta grandiosa historia, tiene también amplias probabilidades de competir por el máximo galardón, así como en otras categorías como Mejor Actor y Actriz; Actriz de Reparto y Guion Original. 

3.- “Dune”

Director: Denis Villeneuve

Protagonistas: Timothée Chalamet; Rebecca Ferguson; Oscar Isaac; Josh Brolin; Stellan Skarsgård; Stephen McKinley Henderson; Zendaya; David Dastmalchian; Dave Bautista; Chang Chen; Sharon Duncan-Brewster; Charlotte Rampling; Jason Momoa y Javier Bardem

Productoras: Legendary Pictures; Villeneuve Films y Warner Bros. Pictures

Distribución: Warner Bros. Pictures

Disponible en: HBO Max y YouTube Premium

Una producción impecable, un elenco grandioso, efectos especiales delirantes y una historia que estremece, sin duda, el 2021 dejó testimonio de esta gran producción que comandó el cineasta canadiense Denis Villeneuve para la adaptación de la novela de Frank Herbert. “Dune” no es para todo el público, pues la historia de por sí no es algo sencillo de entender, pero la película nos da testimonio de que cuando algo está bien contado y adaptado, la puede disfrutar hasta un niño, y mi sobrino de nueve años puede confirmarlo; además de que la grandiosa partitura creada por Hans Zimmer la contextualiza de manera magistral. Esta cinta tiene posibilidades de competir en categorías como Mejor Guion Adaptado, Mejor Partitura, Mejores Efectos Especiales y podría ser que a Mejor Película y Mejor Director.

4.- “Noche de fuego”

Directora: Tatiana Huezo  

Protagonistas: Ana Cristina Ordóñez; Blanca Itzel Pérez; Camila Gaal; Mayra Membreño; Giselle Barrera Sánchez; Alejandra Camacho; Mayra Batalla y José Estrada

Productoras: Pimienta Films; Match Factory Productions; Bord Cadre Films; Desvia Produções; Cactus Film & Video; Jaque Content y Louverture Films

Distribución: Pimienta Films

Disponible en: Netflix 

“Noche de fuego” está preseleccionada para representar a México en el Oscar, en la categoría de Mejor Película de habla no inglesa y el próximo 08 de febrero, sabremos si finalmente queda entre las nominadas. Basada en la novela de Jennifer Clement de nombre “Prayers For The Stolen”, esta película nos adentra a un pueblo en guerra, donde la principal actividad económica es la siembra, cosecha y comercialización de la amapola y los acontecimientos se ponen desde la perspectiva de tres niñas, casi adolescentes. El trabajo de la cineasta salvadoreña, Tatiana Huezo, pone nuevamente de manifiesto su maestría y elegancia en la realización de cintas que no solo son dramáticas, sino que invitan al espectador a recorrer diversas emociones de todo sentido; la ganadora de dos premios Ariel, llevó a esta producción mexicana a niveles estupendos, pues tuvo una ovación del público en su presentación en el Festival de Cannes. Como dije, podría estar nominada en una de las máximas categorías del Oscar, pero puede que tenga posibilidades también en la de Mejor Guion Adaptado y hasta en la de Mejor Director. 

Este fin de semana, seguro habrá bastante material para ver. El próximo martes, las últimas cuatro cintas con posibilidades de nominación y que están en plataformas. 

Mi Twitter: 

@iorcuevas 

El sonido de seis balas y la Ley de Amnistía

Carlos Morales Sánchez

El sonido intermitente de seis detonaciones irrumpió la paz del medio día. En aquel cerro perdido del Valle de Miahuatlán hubo miedo y desconcierto. El MPF, dos Afis, un perito, 12 policías estatales y yo nos colocamos pecho a tierra. Luego llegó el silencio. Esperamos diez minutos eternos. “Sigamos”, dijo el comandante de la Estatal.  Reanudamos el ascenso, sudorosos y asustados. Apenas íbamos a la mitad y las nubes podían tocarse con las manos. Media hora después en lo alto de la Sierra Madre del Sur, estaban los restos de un plantío de marihuana. El MP hizo la inspección y tomó fotografías. 

A 150 metros estaba el jacal del sembrador. Accioné mi cámara Sony. Le pedí al MPF que certificara las condiciones de la cabaña. Tomó nota de los aperos de labranza y del costal de maíz que quedó abandonado. Y certificó la miseria. Piso de tierra. El fogón formado con tres piedras. Un petate raído. Las cobijas formadas de retazos. Un muñeco de luchador de plástico sin brazos.  Ropa de mujer y de niño. La letrina a ras del suelo. Un perro negro con manchas blancas que transparentaba los huesos.

El día anterior, en las oficinas de la PGR ubicadas en el palacio del Arzobispado, en el centro de la Verde Antequera, el Ejército había presentado a una persona detenida. El delito atribuido era siembra y cultivo de marihuana. Sobre los escritorios estaba la marihuana en greña. El Ejército, en un recorrido de rutina había encontrado el plantío y arrancado las plantas.

En aquellos años, el de la voz, trabajaba de defensor público federal. Vicente Fox era presidente de la República. Faltaban algunos más para que Calderón iniciara la lucha contra el narcotráfico. La carga de trabajo era tolerable. Vivíamos la rigidez del viejo sistema. Las sentencias condenatorias como un vaso de agua no se le negaban a nadie. Tenían como sustento la fe pública y las actuaciones de buena fe del Ministerio Público. 

Me tocó defenderlo. Hablaba con dificultad el castellano. El zapoteco era su lengua materna. Cuando terminó de declarar lo interrogué sobre sus condiciones de vida: “Estudié hasta tercero de primaria. Tengo diez años viviendo en el cerro. Me dedico a sembrar maíz y frijol. Vivo con mi esposa y mi hijito. Allá arriba no hay nada para comer. Tenemos pobreza. Con lo de la mota apenas sobrevivimos.” Las lágrimas no quedaron registradas en las actas.

En su escritorio, el MPF estaba redactando un texto. Me acerqué y le pregunté qué hacía: 

—Estoy haciendo la fe ministerial del sembradío. De una vez para ir avanzando, mi lic. Mi término de 48 horas está transcurriendo y el tiempo apremia. Lo voy a consignar por siembra y cultivo y requiero la inspección del plantío.

—No puedes hacer la inspección sin ir al plantío. Tienes que subir el cerro. Y certificar las medidas del terreno y dar fe de las características del lugar. Y los rastros de las plantas.

—No es necesario ir. Tengo fe pública y mi palabra es la ley.

—De cualquier manera no te van a cuadrar tus tiempos porque son tres horas de viaje a Miahuatlán, dos horas para subir el cerro y una hora en el lugar. Requieres por lo menos diez horas. Has seguido actuando en esos horarios en la averiguación previa. En el juzgado voy a tumbar tu ficticia inspección ministerial, porque se te van a encimar los tiempos.

—Para que todo cuadre, le pondré en mi inspección que fui en helicóptero. 

—Pediré un informe a Aeronáutica Civil. Le dije. 

—Tú me quieres chingar —dijo sonriente— está bien, haré la inspección por la derecha. Mañana tempranito el MPF auxiliar se pelará para Miahuayork con policías y peritos y van a hacer la inspección en el lugar. Pero también tendrá que ir tú. Porque al rato me vas a salir con que la inspección no tiene valor probatorio porque no participó la defensa.

Por eso aquella mañana de junio de 2002 me encontraba en medio de la espesura. Subiendo por las veredas de un cerro. El vehículo se había quedado junto al río y de ahí para arriba. 1500 metros de ascenso. Sudoroso, renegaba de mi suerte cuando escuché las detonaciones. Pero yo tenía un propósito claro: incluir en la fe ministerial la pobreza en la que vivía aquel hombre. 

Pretendía demostrarle al juez que conocería del proceso, la miseria y el extremo atraso cultural (sic) del imputado. Por eso subí aquel cerro. Era necesario incluir en el acta de inspección la descripción de la pobreza y las fotografías del jacal donde malvivía aquel hombre.

El Código Penal Federal establece que al campesino que siembre marihuana se le impondrá de uno a seis años de prisión si en él concurren escasa instrucción y extrema necesidad económica. Si no se acreditan estas circunstancias la pena se agrava a seis años y ocho meses. Con seis años y ocho meses de prisión la pena no puede ser sustituida y tendría que permanecer por lo menos la mitad de la pena en la cárcel.

Mi defendido había confesado: sembraba marihuana. Lo único que quedaba era demostrar desde ahora la necesidad económica y su escasa ilustración para que cuando el juez de proceso resolviera le impusiera en su sentencia solamente un año de prisión. 

Para demostrar la necesidad económica le formulé el interrogatorio sobre sus condiciones de vida. Aunado a la inspección de su jacal generaría la certeza de que concurría en él la escasa instrucción y la extrema necesidad económica. Si el juez le imponía la pena de un año de prisión saldría rápidamente de prisión porque se le aplicaría un beneficio sustitutivo.

Cuando el asunto llegó al juzgado, el juez federal tomó en cuenta los datos aportados en la fe ministerial. Le dictó el auto de formal prisión por la hipótesis más benigna de la siembra y cultivo. En tres meses obtuvo su libertad. Cuando salió de la cárcel su jacal estaba deshecho y su esposa e hijo se habían ido a Estados Unidos.

La Ley de Amnistía de AMLO, reconociendo la injusticia que subyace en casos como el aquí narrado, favorece a los campesinos que siembran estupefacientes y los amnistía por su delito.

Pero la sola libertad no basta. Es necesario que el Estado implemente acciones de gobierno y políticas públicas para mejorar la situación de los campesinos mexicanos que hoy ven en la siembra y cultivo de estupefacientes la única opción de supervivencia.

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