Presenta Posgrados Anáhuac Oaxaca, su catálogo de educación continua 2022

Respondiendo a las necesidades de los diferentes sectores gubernamentales y empresariales, la escuela de Posgrado de la Universidad Anáhuac Oaxaca presentó su Catálogo de Educación Continua 2022, el cual consta de diplomados que contienen temáticas que cubren requerimientos competitivos para el mejor desempeño de actividades profesionales. 

Martín Alberto Rodríguez Brindis, director de Posgrados Anáhuac Oaxaca, mencionó que los programas educativos de corta duración que conforman este catálogo se centran en cinco temáticas: 

  • Economía, negocios y desarrollo
  • Salud integral y bienestar
  • Persona y sociedad
  • Ciencias exactas y tecnologías, y
  • Humanidades

Mismas, que cuentan con un amplio enfoque en la formación de líderes y en la potencialización de talentos, al tener un contenido temático que va acorde con las necesidades del campo profesional y empresarial y le da conocimientos al estudiante para poder ejercer de manera práctica los conocimientos adquiridos en su ámbito de desempeño laboral. 

Rodríguez Brindis señaló que los diplomados de próxima apertura son: 

  1. Empower Woman: Liderazgo y habilidades directivas
  2. Gerencia y construcción de marcas en la industria del mezcal
  3. Administración estratégica de barras de café
  4. Profesionalización y sucesión en la empresa familiar, y 
  5. Alta dirección hotelera

Estas propuestas de profesionalización cuentan con una duración de entre 100 y 140 horas y que se distribuyen entre tres y cinco meses aproximadamente, las cuales son 100% en línea, reiterando que el claustro docente, cuenta con experiencia no solo en el ámbito académico, sino en lo profesional, generando para los estudiantes un ejercicio donde la destreza y la generación de evidencias de aprendizaje, se convierten en las actividades centrales de su formación. Asimismo, Rodríguez Brindis recalcó que para cursar cualquiera de estos diplomados, no es necesario contar con estudios de licenciatura y tampoco, van dirigidos a un perfil profesional en específico. 

El director de Posgrados Anáhuac Oaxaca también recalcó que las experiencias exitosas de estudiantes que cursan sus programas de estudios, son un motivante para la Universidad Anáhuac Oaxaca, pues con ello, reiteran que la mejor tasa de rendimiento en cualquier persona, es la educación y capacitación, ya que esto hace que el campo de acción laboral sea más amplio. 

Además de los diplomados que se encuentran en el Catálogo de Educación Continua 2022, Posgrados Anáhuac Oaxaca cuenta con las siguientes maestrías: 

  1. Alta dirección de empresas (MBA)
  2. Dirección estratégica del capital humano
  3. Administración pública
  4. Derecho fiscal y administración tributaria
  5. Dirección de instituciones de salud
  6. Relaciones públicas y publicidad, y
  7. Educación

Así como con el doctorado en Administración que actualmente se encuentra en la etapa de curso propedéutico. 

Posgrados Anáhuac Oaxaca, cuenta además con un atractivo plan de becas en todos sus programas educativos, para acceder a ellos o solicitar informes sobre los diplomados, se pueden comunicar al teléfono y WhatsApp: 951 323 42 50 y 951 211 97 64, con Jemima Morales y Maribel Figueroa, respectivamente. 

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Cuando se promociona sin querer

Ismael Ortiz Romero Cuevas

Como ya han de saber, estimados lectores, desde hace unos días comenzaron la polémica con la bioserie de Vicente Fernández que produce Televisa-Univisión y que lleva por nombre “El último rey: el hijo del pueblo”, que es producida por Juan Osorio y protagonizada por Pablo Montero. Y todos ya nos sabemos el entuerto, porque la viuda de don ‘Chente’, Refugio Abarca y que todos en el medio conocen como Cuquita, se enfrascó en un lío legal con la televisora mexicana, argumentando que ella no autorizó que se realizara dicha serie, cuando lo que en realidad sucedió, es que Televisa adquirió los derechos del libro de Olga Wornat, de título “El último rey” y de donde basa su producción. 

Independiente de lo que debió ser y que, si Televisa le iba a pagar una bicoca a la familia Fernández, o si en realidad el pleito legal se debe a presiones de Netflix, lo que muchos agraviados no calculan cuando un problema lo hacen demasiado mediático, es toda la promoción que se hace de forma no intencionada. En la mañana del lunes, mucha gente que no sabía que habría una serie del charro de Huentitán y la fecha de estreno, ya conocía que se iba a transmitir, el horario y hasta los protagonistas y, para estas alturas, seguro que ya se transmitió el primer episodio que, a pie enjuto, tuvo un raiting impresionante y es que, esos pleitos legales resultan una promoción certera y muy eficaz. Hasta por el morbo, mucha gente estuvo al pendiente de la serie de Televisa, gracias a Cuquita y a su denuncia. 

Pero no es la primera vez que esto pasa. En el mundo del cine, dicen que no hay mejor promoción que cuando prohíben una película y el ejemplo que se me viene a la cabeza de forma más rápida, es de hace 20 años, por el estreno de la película “El crimen del padre Amaro”, cuando gran parte de la jerarquía católica, entre ellos el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, pidieron que la cinta de Carlos Carrera fuera prohibida por tocar un tema que, hasta la fecha, es incómodo para la iglesia. La discusión hace dos décadas, se convirtió en un espectáculo mediático grotesco y lleno de calificativos de ambas partes, sin que se lograra que la película fuera cancelada. El resultado de esto: “El crimen del padre Amaro” se convirtió en ese momento, en la película más taquillera de la historia del cine nacional, título que ostentó hasta el 2012 con la llegada de “Nosotros los nobles” y que fuera nominada al Oscar como Mejor Película en Idioma Extranjero. La polémica fue una de las más exitosas campañas promocionales. 

En la literatura, también han pasado escándalos que son una excelente promoción. En 2001, el entonces secretario del Trabajo y Previsión Social, Carlos Abascal Carranza (q.e.p.d), se enfrascó en una polémica con el libro “Aura” de Carlos Fuentes. Y es que el entonces secretario de Estado presionó al Instituto Félix de Jesús Rougier, escuela católica únicamente para mujeres, para que despidiera a la profesora Georgina Rábago, que impartía la materia de literatura en tercer grado de secundaria, por haber dejado como trabajo, que las estudiantes leyeran dicha obra. El escándalo no se hizo esperar y es que el conservador secretario Abascal, provocó una polémica mediática en la que aseguraba que “Aura”, “representa uno de los papeles que la mujer de buenas costumbres no debe desempeñar”; y es que la profesora, denunció el hecho donde por primera vez un secretario de esa magnitud pedía expresamente que se despidiera a una trabajadora por dejar leer una obra que, según él, contenía faltas a la moral. El gobierno de Vicente Fox, que estaba muy identificado con el grupo ultraconservador llamado “El yunque”, estuvo a punto de prohibir en las escuelas públicas, la lectura de “Aura”. 

Carlos Fuentes, habló públicamente de este tema en la Feria del Libro de Guadalajara, donde lo único que hizo fue agradecer la reyerta: “Aura fue objeto de un acto de censura que yo agradezco, porque gracias a eso, se multiplicaron las ventas del libro y brincaron a venderse 20 mil ejemplares a la semana… ¡imagínense ustedes!, eso nos tenía felices a mi editor y a mí”, mencionó el escritor. 

Los dibujos animados, también han sido objeto de eso y las vistas en otras plataformas de capítulos con algunos personajes cancelados o ventas de formatos caseros se vuelven de colección, tal es el caso de Speedy González, Pepe Le Pew o Apu de Los Simpson, que en cierta medida dejaron de formar parte de los episodios de las caricaturas, porque la cultura de la cancelación es de las cosas que más vende actualmente, pero también genera otro mercado, ávido de encontrar y pagar por lo que fue prohibido. 

Lo cierto es que si esas polémicas no se calculan, pueden salir como se dice coloquialmente con “el tiro por la culata”, pues al no deducir el alcance de las declaraciones o de las disputas generadas, se puede en realidad beneficiar a quien se busca perjudicar y la política es otro ejemplo: el portal Latinus donde trabajan Carlos Loret de Mola y Brozo, el programa de Joaquín López-Dóriga en Grupo Fórmula y de Azucena Uresti en Milenio, así como los comentarios y espacios en redes de Chumel Torres, nunca contaron con tanta (pero en verdad tanta) audiencia como desde que son atacados desde la tribuna matutina del presidente; o sea, les ha llevado audiencia a carretadas a sus espacios, cuando lo que en realidad ha querido, es desprestigiarlos. Y aunque los escándalos siempre generan una buena publicidad, la jugada no siempre sale, el ejemplo más reciente es la tercera y última temporada de “Luis Miguel: la serie”, pues Netflix buscaba a toda costa porque incluso lo hizo público, que Mariah Carey se pronunciara hacia ellos de manera legal para que se convirtiera en un escándalo mediático que resultara en publicidad, sin embargo, la súper estrella de la música ni siquiera volteó a verlos.

Sin duda, la nueva serie de Vicente Fernández será un éxito en su primera semana, gracias a esta publicidad no intencionada, pero que resultó mejor que todos los anuncios en portales y revistas, lo que comprueba que como audiencia, el morbo nos sigue pareciendo atractivo. 

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Agenda de medios en Oaxaca: van de la mano la impunidad y la discrecionalidad en el ejercicio del gasto publicitario

Adrián Ortiz Romero Cuevas

La agenda de los medios de comunicación en Oaxaca no sólo está determinada por las constantes e impunes agresiones de las que cotidianamente son objeto compañeros reporteros y fotógrafos que cubren casi cualquiera de las fuentes informativas; también está delineada por la falta de claridad —que ya no se resolverá en esta administración— respecto al gasto en publicidad gubernamental. Hoy los medios informativos oaxaqueños no sólo viven bajo las amenazas constantes, sino también en una condición de precariedad que ha sido promovida desde el propio gobierno. La agenda de medios, por tanto, es de dos temas y no sólo de uno, como perniciosamente se intenta enmascarar desde la vocería gubernamental.

En efecto, desde antes del 10 de febrero —fecha en que fue arteramente asesinado el reportero Heber López en el puerto de Salina Cruz— ya había una preocupación clara respecto al clima de impunidad que impera no sólo en contra de los comunicadores sino de todos los oaxaqueños. Cuatro homicidios más perpetrados en contra de comunicadores son el contexto por el que alzó la voz el gremio periodístico oaxaqueño: el 10 de enero fue privado de la vida José Luis Gamboa, en Veracruz; los días 17 y 23 del mismo mes, fueron ultimados Margarito Martínez Esquivel y Lourdes Maldonado, respectivamente, en Tijuana, Baja California, y el 31 de enero, en Zitácuaro, Michoacán, se perpetró el homicidio de Roberto Toledo.

Ante este panorama funesto, los periodistas oaxaqueños espontáneamente se manifestaron. Organizaron diversas protestas en espacios públicos y las agrupaciones de comunicadores —con la histórica Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO) como punto de referencia de las expresiones, no obstante que otras organizaciones y comunicadores en solitario hicieron sus propias demostraciones de indignación— hicieron patente su preocupación e indignación por los constantes hechos de violencia y delitos que se cometen en contra de periodistas. La tenue respuesta gubernamental a todas las expresiones de irritación, fue convocar a una reunión a algunos comunicadores en particular, que sin menoscabo de su presencia en medios, por la propia naturaleza heterogénea del sector no constituyen una representación del gremio periodístico.

¿De qué se habló en esa reunión? Básicamente, de dos cuestiones: primero, la largamente esperada ley de protección a periodistas; y segundo, la posible creación de un fondo o fideicomiso de protección al gremio. Nada más. El Ejecutivo del Estado no se refirió en concreto a la necesidad urgente de que las instancias de procuración de justicia den seguimiento y concluyan las diversas carpetas de investigación que están abiertas en la Fiscalía por agresiones a periodistas. 

Tampoco hubo manifestaciones concretas sobre la necesidad de terminar, en general, con el clima de impunidad que invita a casi cualquier persona a cometer delitos en contra de los comunicadores al ver que la autoridad —estatal, federal— tolera actos de violencia en prácticamente todos los casos. El gremio periodístico es también objeto de las agresiones que impunemente todos los días se cometen en todos los contextos. Si los agresores no tienen miedo por las consecuencias por atentas en contra de la vida o integridad de cualquier persona, tampoco la tienen de ejercer algún acto violento en contra de algún periodista. 

Por eso se dice que, para terminar con las agresiones contra periodistas, antes que cualquier ley nueva para crear un marco específico de protección, lo primero que debe ocurrir es el combate frontal y real a la impunidad que asola día a día a la ciudadanía. Pero sobre eso no se dice, ni se dijo, absolutamente nada.

¿Y EL GASTO PUBLICITARIO? 

La discusión sobre la violencia e impunidad que priva contra el gremio periodístico pasa por otro tema: la precarización de los medios informativos y del trabajo de los comunicadores oaxaqueños en general. Hoy en día no queda claro cómo y bajo qué premisas se decide el ejercicio del presupuesto destinado a la publicidad gubernamental, y por qué se prefiere a los medios de la capital del país sobre los locales. Se pretende crear un fondo de protección a periodistas, pero en general al gremio oaxaqueño se le ha dejado al garete al cortar la gran mayoría de los recursos destinados a publicidad gubernamental —de los que depende en gran medida la subsistencia de la mayoría de los medios, independientemente de la latitud de que se trate.

En esa lógica, el Estado no ha querido comprender —porque no le importa; porque no le conviene a sus intereses— reconocer que la publicidad gubernamental ya no debiera funcionar bajo la lógica del “no te pago para que me pegues”, sino para garantizar la subsistencia mínima de todas las expresiones relacionadas con la libertad de expresión, independientemente de si son afines o no a los intereses o a la línea gubernamental. A eso se ha sumado el afán de figurar siempre en la capital del país, en detrimento de lo que se puede y debe hacer respecto a los medios informativos oaxaqueños, que en el contexto real —aquí y en todas las sociedades del mundo— necesitan de la publicidad gubernamental para subsistir.

Pero ¿qué ha pasado en Oaxaca? Que antes había medios informativos ricos y periodistas pobres, en algunos casos. Hoy unos y otros están en la misma situación —de crisis—, porque no hay una preocupación real del gobierno sobre cómo subsisten no los dueños de los medios, sino los comunicadores. Con su política de “campañas publicitarias”, concedida discrecionalmente a cada medio por la vocería gubernamental, lo que ocurre hoy es el premio y castigo según la afinidad o rebeldía del medio. Al que publica todo y se pliega al gobierno, se le concede todo; pero al que no, simplemente se le cierra la llave de la publicidad, como un castigo por tener una agenda independiente a la de la comunicación o los intereses gubernamentales. Y en todos los casos, el problema es que en medio de la transición digital, en la que siempre se apela al “todo gratis” entre medios y consumidores, al comunicador/empleado que recibe —o que debería percibir— un salario a cambio de su labor, se le pone a sufrir permanentemente porque hoy ya no tiene seguridad sobre su ingreso mínimo. 

Eso ha generado un clima de informalidad en el trabajo periodístico que, en cualquiera de sus aristas, es nocivo para la libertad de expresión. Porque, de entrada, todo buen periodismo cuesta; y dejar de reconocer eso implica un quebranto no sólo para el gobierno o el gremio, sino también para la sociedad que ve mermada la calidad del periodismo que se le pone al alcance, y que consume. Hoy, por ejemplo, muy pocos comunicadores cuentan con seguridad social porque los medios están cada vez más pulverizados; y mientras, el gobierno vive de guiños discretos —con los que disfrazan la amenaza— a los comunicadores para pagarles para que no les peguen, pero sin la preocupación real de si tienen o no medios mínimos de subsistencia en un contexto de respeto mutuo.

EPITAFIO 

¿Por qué este tema es fundamental, en el contexto de las agresiones? Porque para garantizarle la seguridad al gremio, lo primero que tendrían que hacer es estimular sus medios de subsistencia. Sin embargo, lo que priva hoy es la informalidad y la coacción disfrazada de premios o castigos. Ningún medio o periodista debería prestarse a ese juego de juego de incentivos perversos en el que quien siempre pierde es el comunicador. Por eso, si no existe un periodismo sólido e independiente, ¿cómo pretenden hablar de impunidad, de fideicomisos o de fondos de protección, si no existe un piso mínimo de dignidad promovido a partir del uso correcto de los recursos públicos destinados para la publicidad gubernamental? 

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