Equinoccio y ascio

Carlos R. Aguilar Jiménez

Después que el Sol en su movimiento aparente en el cielo estuvo en el trópico de Capricornio, y luego del solsticio, tras tres meses de invierno llegará este 20 de marzo al ecuador iniciando para el hemisferio norte la primavera y con ella el renacimiento, floración y renovación de la naturaleza, destacando entre algunos de sus fenómenos primaverales el chirriar ruidoso en busca de apareamiento de las chicharras, que si algunas personas creen piden lluvias, lo cierto es buscan pareja y su chirriar es el método de selección sexual que utilizan, porque al iniciar la temporada de calor y próximas lluvias, los periodos circa estacionales con los que estamos sincronizados se manifiestan.

Llega el Sol al ecuador y en esta ubicación como indica la palabra: equinoccio, se equilibran las noches y días, durando lo mismo, pero como el Sol no se queda en esa ubicación y sigue moviendo hacia el norte rumbo al solsticio de verano, en ese trayecto cruzará exactamente el meridiano o cenit de Oaxaca el ocho de mayo, en el día ascio, sin sombra, fecha que, a diferencia de las estaciones europeas, nuestros antepasados la estación y el día que celebraban y consideran su fecha mas sagrada era cuando su dios, Tonatiuh, llegaba a bendecirnos e iluminarnos, anunciando el fin de la estación seca y el inicio de la estación de lluvias, periodos que no todos los oaxaqueños reconocen o saben, porque respecto de la primavera, si bien para los europeos superan el hielo y las nevadas a partir del equinoccio, para los oaxaqueños que vivimos en latitud intertropical, la primavera no significa mucho porque el clima y ambiente sigue casi igual, no así a partir del Día Ascio, que esta representado en Monte Albán, en la exacta alineación entre el edificio “J” u observatorio, el edificio “P”, donde existe una cámara sagrada y un túnel con eje cenital (sagrado) y el horizonte oriente donde aparece el sol alineado con la plaza ceremonial.

 En equinoccio algunos dicen se cargan de energía y acuden a zonas arqueológicas, equivocados respecto de su vestimenta blanca que debería ser negra para absorber la radiación y en el día, que correspondería ser el ocho de mayo, cuando el Sol está arriba de nosotros y no en equinoccio cuando se encuentra en el ecuador en medio del planeta.  El equinoccio será el domingo 20 y por causa de la pandemia de la Covid-19 y los posibles contagios, este año como los dos anteriores, en el Observatorio Astronómico Municipal no se realizarán actividades como se ha acostumbrado desde hace 49 años, pero sí, probablemente festejemos en el Observatorio y en la ciudad, el Día Ascio, el ocho de mayo, en función del reconocimiento adquirido el año pasado de: Oaxaca Ciudad Ancestral, fundada un día ascio, no equinoccio.    

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