Bando de policía y Gobierno

Conceptos y decisiones

Adán Córdova*

Por obligación constitucional, los Ayuntamientos deben aprobar, los Bandos de Policía y Gobierno, los reglamentos, circulares y disposiciones administrativas de observancia general dentro de sus respectivas jurisdicciones. 

Mediante estos instrumentos jurídicos, los ciudadanos podemos conocer y evaluar la capacidad de  organización de la administración pública municipal, las materias que regulan, procedimientos, funciones y facultades de los servidores públicos, sobre todo de aquellas de reciente creación.

En su construcción, es obligatorio tomar en cuenta la opinión de la población, aunado a que se deben prever procedimientos de revisión y consulta con la participación de la propia comunidad para garantizar la actualización del Bando y cada reglamento.

El Ayuntamiento debe convocar a la ciudadanía a participar en las mesas de trabajo, en las  consultas o establecer mecanismos técnicos bajo los cuales recabe la opinión y propuestas de las y los ciudadanos, que tendrán que ser discutidas, aprobadas o desechadas, pero en ambos casos debe existir constancia de su discusión.

Para la aprobación del Bando  y reglamentos se requiere la votación de las dos terceras partes de los integrantes del Ayuntamiento.

El 31 de marzo vencen los 90 días que la Ley Orgánica Municipal establece para que los Ayuntamientos, aprueben y publiquen su Bando de Policía y Gobierno, y reglamentos. 

Si las nuevas autoridades no tienen una nueva propuesta de organización y funcionamiento para su municipio están obligados a ratificar o actualizar los vigentes, debiendo remitirlos al Congreso del Estado para su conocimiento.

Es posible, pero incorrecto, que dos Bandos de Policía de diferentes municipios sean iguales, tampoco es correcto que las nuevas áreas o unidades municipales inicien actividades sin que se encuentren consideradas sus funciones y facultades en el Bando. 

En resumen, los Bandos de Policía y Gobierno, los reglamentos, circulares y disposiciones administrativas tienen como propósito fundamental la seguridad, el bienestar y la tranquilidad de la población;  deben corresponder a la realidad de las condiciones socioeconómicas, crecimiento demográfico, surgimiento y desarrollo de actividades productivas, transformación de las condiciones políticas y múltiples aspectos de la vida comunitaria de cada municipio.

Corresponde a la ciudadanía participar en la construcción del bando y los reglamentos no sólo porque es una obligación del ayuntamiento convocarnos sino porque es un ejercicio de gobernanza que debemos asumir con responsabilidad para autorregularnos, de establecer las condiciones mínimas para una sana convivencia vecinal y evitar los excesos por ignorancia, dolo o mala fe de las autoridades municipales.

 (*) El autor es Integrante de la Comisión de Selección del Sistema Nacional Anticorrupción; Catedrático y Coordinador del Laboratorio Universitario de Estudios de Transparencia y Combate a la Corrupción de la FDCS/UABJO. Correo Electrónico: adancordovatrujillo@gmail.com Twitter:@adancordovat. Fb: Adán Córdova 

Es momento de hablar de Jada

Ismael Ortiz Romero Cuevas

El desagradable espectáculo que vimos la noche de la entrega número 94 de los premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, protagonizado por el ahora ganador del Oscar, Will Smith y el comediante Chris Rock ha dado mucho de qué hablar, que analizar y, sobre todo, poner en la mesa el tema de lo que puede o no estar bien dentro de una transmisión en vivo. Y aunque mi teoría sigue siendo en que eso fue una situación perfectamente montada, ha llegado el momento de hablar de la verdadera víctima de todo esto: Jada Pinkett-Smith. 

La prensa de todos lados se ha volcado en señalar lo ocurrido entre los dos histriones que al final de cuentas, no deja de ser una actitud machista y llena de violencia. Will Smith ha emitido un comunicado pidiendo perdón al comediante y a la Academia, no por un acto de conciencia y arrepentimiento sincero, sino para que no le retiren su recién ganado Oscar a Mejor Actor. Por su parte, la Academia también expuso un boletín donde se deslinda de lo ocurrido y dice, que acatará lo que las autoridades y su Junta de Gobierno decida al respecto. Chris Rock no se ha pronunciado hasta hoy y tampoco presentó cargos hacia Smith por lo que ni la Academia ni las autoridades, pueden proceder al retiro del reconocimiento al otrora príncipe del rap. Y de eso se han tratado las notas de estos días, pero nada ni nadie ha mencionado a Jada Pinkett, la agraviada al final de cuentas. 

Y la verdadera víctima de todo esto es justamente ella, porque fue objeto de una burla y no de un chiste por parte del comediante, por una condición física que de entrada no es su culpa y porque además por su aspecto resultado de esa dolencia, rompe con los estereotipos de belleza femenina a los que nos han educado. Y muchas mujeres son víctimas de ello por las circunstancias que sean: por delgadas, por gordas, por morenas, por vivir con alguna discapacidad, por ser liberales, por ser atléticas, por ser de estatura baja, por ser altas, porque le gusta maquillarse o porque no y así, podemos enlistar un largo etcétera. Lo que realmente nos debería importar es el ataque a una mujer de parte de un hombre mofándose de un padecimiento que la hace ser diferente a ese modelo de belleza impuesto. Las manifestaciones de violencia en ese tipo de programas no son si uno golpeó al otro, sino de la violencia por apariencia de la que fue objeto Jada delante del mundo, en una transmisión en directo y de la que se ha dicho muy poco; de la violencia de la que siguen siendo objeto las mujeres, sea cual sea su condición. 

En 2018, Jada Pinkett-Smith hizo público el padecimiento de alopecia areata que le hace perder el cabello de forma patológica. Ante eso, la talentosa actriz decidió visibilizar la condición con la que vive y así, ayudar a otras mujeres que la padecen a que afronten con fortaleza esta afección, en un acto de verdadera sororidad. Por ello, Pinkett decidió no recurrir a las pelucas ni a otros tratamientos y mostrarse de manera pública con las secuelas de su padecimiento. Un acto que no solo es de gran baluarte de carácter, sino que da una lección de hermandad hacia otras mujeres. 

Todos han mirado lo que pasó con Will Smith y Chris Rock. Los medios de comunicación internacionales se han volcado en señalar el incidente y en sacar sus teorías e hipótesis sobre las consecuencias. Y no, en lo personal pienso que ninguno de los dos actores en su muestra irracional de testosterona es victima y victimario. La realmente afectada es Jada Pinkett y los agresores son los dos, y aunque Will haya dicho que el amor te hace cometer actos irracionales, no hemos leído, visto o escuchado que se disculpe con su esposa por dejarla en una situación tan incómoda y prácticamente hacerla responsable de su demostración visceral de intimidación. Chris Rock tampoco es la víctima, aunque haya sido golpeado, sino otro agresor que se mofa de una mujer por una condición que se llama violencia por apariencia, y que sufren la mayoría de ellas por no cumplir con lo que la sociedad espera como imagen femenina. La víctima tampoco es la Academia, aunque trate de ponerse en ese papel, y lo último que debió hacer es deslindarse, pues esa desagradable situación sucedió en el escenario de su gala y lejos de eso, le correspondería mostrarse solidaria con Jada, retirarle su Oscar a Smith y jamás dejar que Chris Rock vuelva a pisar su escenario, porque si alguien salió beneficiado del incidente, es justamente la Academia, porque no hemos dejado de hablar de lo sucedido. 

Nadie, se ha disculpado con Jada, que ha demostrado, ante todo, una fortaleza, entereza y elegancia ante la situación, digna de una mujer empoderada. Así, que dejemos de hablar de los dos actores violentos y sugiero, que mejor pongamos en el reflector a Jada, una actriz talentosa, hermosa y que ha dado una lección de sororidad al mundo para la que aún, no estamos preparados. 

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Regreso al aula

Carlos R. Aguilar Jiménez

Según anuncia el director del IEEPO podrían regresar a clases de manera consensuada y gradual, siguiendo los protocolos de seguridad requeridos, todos los estudiantes de los 570 municipios de Oaxaca de manera presencial luego del transcurso de las vacaciones de semana santa.  A la fecha son 30 por ciento de escuelas las que ya tienen actividades con alumnos y profesores presentes, esperando que para inicios de mayo todas las escuelas estén funcionando plenamente, desde luego, tomando en consideración lo que opinen padres de familia, profesores y autoridades municipales, en el entendido que, según el sindicato del magisterio, primero se requiere mejorar la infraestructura, el servicio de agua potable, carencias de equipo, seguridad, distancia segura, etc.

La intención de regresar físicamente a los alumnos a las aulas para que aprendan y conozcan algo, será aceptada quizás por padres de familia que quieren sus hijos con estudios alcancen movilidad social y de la pobreza en que viven puedan ser después por lo menos de clase media, obviamente, no todas las autoridades municipales que en su temor excesivo a la Covid-19 e ignorancia de la inmunidad que ofrecen las vacunas cerraron sus pueblos o aldeas, retuvieron a sus habitantes y prohibieron acceso de personas y, por supuesto, quien menos o no aceptarán es el sindicato del magisterio, la secta 22, que como afirmó el candidato de Morena a la gubernatura de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, expresando la realidad de la educación escolar en Oaxaca en una reunión con migrantes en los Estados Unidos: “Los profesores de Oaxaca incurren en un crimen al ofrecer a sus alumnos una formación académica de las más atrasadas, preguntando indirectamente a los profes de la secta 22: ¿Ustedes tienen 30 años de movimientos políticos, de lucha, caminando, bloqueando, pero díganme con sinceridad que nivel de educación tienen nuestros hijos, nuestros jóvenes. Estamos reprobados, tenemos una calificación de cuatro en escala de diez. Tienen la obligación de entregar calidad de educación. Es un crimen tener a nuestros hijos, a nuestros nietos, a los que vienen atrás con una educación de mala calidad. Y yo creo que tenemos que hacer algo”, entelequia que únicamente puede expresarse en campaña política, porque en la realidad es imposible, porque todos sabemos que la secta o cártel 22 del magisterio es un Frankenstein desencadenado, una Hidra con decenas de cabezas, entre ellas la de normalistas, predispuestos como los profes, no a enseñar con calidad, sino a bloquear, asaltar, secuestrar, irrumpir y causar todo el daño posible, no únicamente a los alumnos en clases presenciales o virtuales, sino también a trabajadores, empleados, enfermos, personas con discapacidad, empresas o comercios, porque los niños y la educación no les han importado desde hace 30 años y no lo harán porque lo que les interesa es únicamente el dinero, control político, dominio y que se cumplan sus intereses. Los niños no les importan ni interesa su educación. 

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