No más gobierno rico y pueblo pobre

Carlos R. Aguilar Jiménez

Entre las campañas publicitarias de candidatos a gobernador del estado, entendiendo es obvio los políticos siempre mienten para ser populares, manejan sus propios datos o pretenden vivir en un país de irrealidad y fantasía, hay una que afirma en spots radiofónicos: “No más gobiernos ricos y pueblo pobre”, lo que se supone significa ahora será al revés, lo inverso: pueblo rico y gobierno pobre o pobres los dos, porque para que haya alguien rico debe haber otro pobre, si no, no existiera la disparidad porque es imposible que al repartirse la riqueza todos sean ricos, dado que al repartirse o prorratear, lo que viene es pobreza general, como sucede en países comunistas, socialistas y populistas, donde al expropiar los políticos bienes, patrimonios, industrias, bancos, mercados, comercios, capital, y todo lo que genera riqueza y produce dinero gracias al trabajo fecundo y creador de sus dueños capitalistas, entregando a todo el pueblo empobrecido raciones o cuotas fijas, la gente deja de interesarse en producir riqueza individual, dinero propio, procurando estos gobiernos exterminar las aspiraciones de la población que estudia y trabaja para mejorar su calidad de vida.

Gobierno rico no existe, excepto los países de primer mundo, como Suiza o E.U, Kuwait o Qatar. Lo que existen son políticos ricos, obscenamente adinerados, individuos que en su vida han trabajado honesta y productivamente por dedicarse a la grilla, intriga, política, confabulación, imposturas o campañas políticas de dos décadas. Pueblo pobre, si existe y, en este gobierno se han incrementado los millones en pobreza extrema, porque la pobreza o riqueza de cada quien no depende del gobierno, sino de uno, primero de la lotería geográfica que determina dónde nace cada quien; de la lotería social, que establece en qué clase social se nace y crece y, también de la lotería genética, que convierte a niños en ingeniosos, listos, creativos, emprendedores y dinámicos o, elementales, mínimamente inteligentes, por lo que prometer en campaña política que no habrá más pueblo pobre y gobierno rico, ni en los países comunistas a pesar de sus promesas de igualdad y riqueza para todos ha sucedido nunca, porque los líderes soviéticos marxistas leninistas, chinos maoístas, cubanos castristas o venezolanos chavistas, incluido el mismo Papa del Vaticano, han vivido y viven en extrema opulencia, lujo y boato, mientras millones de pobres y los que se acumulen, viven en chozas y ciudades perdidas, incluso en México el presidente vive en un palacio y su hijo en una mansión en EU, de tal forma que así ha sido y así será, porque la movilidad social casi no existe, excepto que se sea aspiracioncita, de clase media dedicados al estudio y trabajo con disciplina, entrega y dedicación.

 Este gobierno, los anteriores y los que vengan, como ha sido desde que existen religiones, ejércitos y políticos, será de políticos ricos y de nuevos gobernantes ricos, como cada sexenio o trienio, y los pobres seguirán siendo pobres, teniendo hijos y esperando dádivas del gobierno y todo aquello que la inflación, corrupción, inseguridad y los políticos ricos les prometen para ser populares.  

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