Refrenda la Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO), la unidad del gremio

Nombra el Comité Directivo diversas Comisiones

Se guarda un minuto de silencio en memoria del Compañero Felipe Sánchez Jiménez

Oaxaca de Juárez Oaxaca, 8 de mayo del 2022. – La Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO), refrendó la unidad del gremio y ratificó su compromiso de seguir trabajando en favor de sus integrantes, además de vincularse cada vez más con la sociedad oaxaqueña a través de diversas actividades.

Antes de iniciar los trabajos de la primera asamblea convocada por el Comité Ejecutivo -periodo 2022-2023- conformado por Felipe Sánchez Jiménez (+), Andrés Rodríguez Ortiz y Alejando López Castellanos, se guardó un minuto de silencio en memoria de este último, quien falleciera el 18 de abril del presente año.

Sánchez Jiménez, fue Decano del Periodismo Oaxaqueño, fundador de la asociación y un fuerte impulsor de la Casa del Periodismo, ubicada en la calle González Ortega 603 de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

De acuerdo al orden del día de la asamblea efectuada este sábado 7 de mayo en la Casa del Periodista, la directiva procedió a nombrar y tomar la protesta a las comisiones que apoyarán las actividades de la APO, las cuales quedaron integradas de la siguiente manera:

Honor y Justicia: Wilfrido López Torres y Javier Hernández Córdova.

Vigilancia: Adrián Ortiz Romero y Carlos Mario Castellanos. 

Prensa: Miguel Ángel Luna y Jorge Vega

Cultura y Deportes: Néstor Yuri Sánchez y Roberto Polo Hernández.

Rodríguez Ortiz y López Castellanos, resaltaron que las puertas de la APO están abiertas para las y los compañeros periodistas que deseen formar parte de esta organización que es una de las más antiguas del país.

Coincidieron en señalar que en estos tiempos tan difíciles para el ejercicio del periodismo, es importante la unidad de quienes ejercen este noble oficio.

Carta abierta a Salomón Jara

Los ríos Salado y Atoyac no pueden ser entubados: tienen la protección de la justicia federal.

Su propuesta de “entubar” los ríos Salados y Atoyac ha causado una gran preocupación en la sociedad oaxaqueña.

Candidato: entubar un río es matarlo. 

Muy cerca de nosotros, en nuestra propia ciudad, tenemos un río entubado y lamentablemente muerto: el Jalatlaco. 

En los años 70, un río estaba contaminado por las curtidurías. Un gobernador interino encontró una solución fácil: entubarlo. 

Hoy el río Jalatlaco no existe. El gobierno de aquellos años prefirió construir una vía para los automóviles: la Calzada de la República y no rescatarlo. 

La literatura especializada es clara: desde el punto de vista sanitario el entubamiento no resuelve el problema de la contaminación sólo la oculta. Pero lo más grave es que el entubamiento de un río ocasiona la muerte de todo un ecosistema.  

Desde el punto de vista ambiental los cursos naturales de los ríos tienen la capacidad de autodepurarse. El entubamiento y las canalizaciones destruyen la capacidad de autodepuración.

El entubamiento destruye los ecosistemas acuáticos y terrestres que los circundan. Además, se imposibilita la recarga de los mantos freáticos. Y estos nos dotan de agua para beber.

El entubamiento eliminaría la vegetación riparia que forma un oasis para la fauna acuática y terrestre. La zona limítrofe de los cauces proporciona refugio y alimento a las especies propias y migrantes. 

Eliminaría también el escaso bosque ripario que son agrupaciones arbóreas en las riberas de las corrientes de agua. Estos bosques son sumamente importantes en la conservación de diferentes especies y hábitats.

El rio es una unidad ecológica y forma parte de un ecosistema ripario que brinda servicios ambientales. Tiene funciones muy importantes. Si se entuba la escasa flora y fauna propias del río morirían.

Durante los años 70 y 80 los gobernantes priistas propiciaron, en todo el país, la solución fácil de entubamiento y muchos ríos del país murieron entubados. Hoy estamos al borde de un colapso ambiental por estas acciones. Ahora nos toca pagar por las visiones cortoplacistas. El cambio climático es el resultado de esas políticas y acciones efectistas.

En la Ciudad de México, una ciudad lacustre, 17 ríos fueron entubados. Los más conocidos: Mixcoac, Churubusco, La Piedad, Los remedios. 

Solucionaron el problema de la movilidad pero algún día nuestros descendientes reclamarán esa acción asesina. Cuando los nietos de los entubadores sufran sed.

Por eso su propuesta, candidato, es inadmisible e inaceptable.

Además, le informo respetuosamente que los ríos Salado y Atoyac tienen protección constitucional. Gozan del amparo de la justicia federal.

Litigio Estratégico Indígena, asociación que presido, promovió el primer juicio de amparo en México para rescatar dos ríos oaxaqueños: el Atoyac y el Salado.  

En ese juicio contamos con el respaldo de nuestro maestro, el más grande artista mexicano: Francisco Toledo. Y de toda la sociedad oaxaqueña.

Francisco Toledo escribió una carta en la que explicó a los magistrados del Poder Judicial de la Federación que apenas si tenemos tiempo para rescatar los ríos.

El maestro Toledo ya no está con nosotros, pero nos ha dejado su legado. 

Después de un largo litigio constitucional la jueza Elizabeth Franco Cervantes emitió la sentencia del juicio de amparo 621/2016 y ordenó rescatar y sanear los ríos Salado y Atoyac. 

Es cierto que las autoridades responsables federales, estatales y municipales han eludido el cumplimiento de la sentencia, pero el camino no es entubar, la ruta es insistir en el rescate y saneamiento. No matar a los ríos.

El entubamiento de los ríos Salados y Atoyac constituye una sentencia de muerte para los ríos. 

Y además implicaría incumplir la sentencia de amparo, lo que generaría serias responsabilidades para las autoridades responsables y vinculadas. No omito indicarle que el gobernador del Estado es autoridad responsable en ese juicio de amparo.

Candidato: esperaremos su reconsideración y que los ríos Atoyac y Salado sean saneados. No entubados. 

Le saluda con afecto 

Carlos Morales Sánchez

Presidente de Litigio Estratégico Indígena A.C. y Catedrático de la Benemérita Universidad de Oaxaca.