Directriz discriminatoria


Carlos R. Aguilar Jiménez.

La discriminación en todos sus aspectos o sentidos que como conducta individual, social u oficial es condenada universalmente por segregar, excluir o descalificar a minorías o a quien no le guste a determinado sector, como hicieron británicos con hindúes o nazis contra judíos, y ahora en México la discriminación se esta convirtiendo en tendencia, porque desde la más alta cúpula la actual tendencia es dividir, excluir y discriminar estableciendo dos clases: fifís y chairos, siendo estos últimos los ideales, los aptos o leales al país, mientras los fifís son de lo peor por ser neoliberales, conservadores, la mafia del poder, el Prian, incluidos políticos y funcionarios de sexenios anteriores, estimulando la polarización social y segregación individual en tendencia discriminatoria.

Se discrimina no únicamente en soliloquios mañaneros con tendencia excluyente, sino también en hechos como sucede en la comunidad médica al ser consentidos los médicos cubanos a quienes ofrecen lujos y comodidades, mientras a médicos mexicanos que luchan contra el Covid apenas si se les proporciona equipo básico de protección. Se discrimina también a ciudadanos, porque ahora que criminales asesinaron a un juez, el gobierno indica se hará todo para castigar a los culpables, harán indagaciones hasta sus últimas consecuencias y realizarán todas las pesquisa, mientras que si asesinan a un profesor, matan un médico o a cualquier ciudadano, como si no importara lo mismo su vida, no se investiga, no se indaga y en 99 por ciento, no se condena nunca a culpables dada la inmensa impunidad y corrupción oficial. Así que guardando proporciones, pero que para el caso es lo mismo, no vale lo mismo un ser humano que se desempeñe como médico, ingeniero, arquitecto, profesor, psicólogo y menos periodista, que un juez, porque según el gobierno son especiales, diferentes, superiores, privilegiados, casi igual que los blancos ante negros o nazis frente a judíos y ahora: chairos frente a fifís o ricos ante pobres, que en este sexenio, al sector simpatizante del gobierno, los llamados Chairos se le considera privilegiados y no únicamente a nivel oficial, sino también en el ámbito personal, porque los chairos defienden con fanatismo y pasión desquiciada al gobierno, incluso más que a su familia en la misma tendencia creciente de odio individual, resentimiento social, revanchismo político y discriminación, implicando que si se trata de asuntos oficiales del pasado todo fue corrupción y saqueo, sin considerar en absoluto la obras e infraestructura que crearon, incluyendo en Oaxaca la supercarretera a Puebla que construyó Salinas, porque si bien todos los políticos mienten para ser populares, también han hecho obras de gran trascendencia e importancia para los estados o el país, sin descalificar ni discriminar a los demás, como está sucediendo con la actual y creciente tendencia discriminatoria oficial, en la que pronto será peligroso ser adinerado, empresario y lo que es peor, cuidando proporciones, ser judío, negro, rico o periodista, equivalentes actuales a Fifí o anti A.M. Porque en tendencia discriminatoria o se es del grupo o es traidor a la causa racista o política.

Discriminación a médicos


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con absolutamente todo el reconocimiento, aprecio, estima y gratitud a los médicos mexicanos que se han entregado en cuerpo y espíritu, con nobleza, dedicación y profesionalismo a tratar de paliar el sufrimiento de los infectados durante esta pandemia por Covid-19, no obstante las infames agresiones de gente ignorante y pedestre a la comunidad médica que creen los pueden infectar a propósito o por el hecho de ser sus vecinos o pasajeros de transporte público, lo cierto es que médicos, enfermeras y todo el personal que trabaja en el sector salud, mujeres y hombres, merecen nuestro aprecio, cariño, admiración y sobre todo respeto, sabiendo que todos los días en condiciones muy difíciles arriesgan sus vidas atendiendo enfermos, circunstancia que si bien la gente instruida o educada reconoce y tiene en alta estima a los doctores, no es lo mismo para el gobierno, especialmente el de CDMX, que distingue a médicos cubanos antes que mexicanos.

Desde que llegaron a México los médicos cubanos inmersos en misterio y sigilo por parte de la cancillería y funcionarios de salud de la ciudad de México, indicando que eran asesores expertos en temas de Covid, se han manejado cifras que van desde que son un grupo de 50 hasta más de 300, y no habría ningún problema respecto de que vengan a capacitarse a nuestro país o a enseñar sus habilidades profesionales a mexicanos, sino en el inmenso y desmedido gasto que implica tenerlos con lujos y todo tipo de ventajas que no tienen los médicos mexicanos, pagando la ciudad de México a Cuba casi 150  millones de pesos, siendo esta situación un asunto de discriminación e injusticia por parte del gobierno, porque según testimonios de médicos mexicanos que han convivido con ellos, el personal cubano recibe toda clase de garantías, seguridad, viáticos, compensaciones económicas y hospedaje de lujo superior al de los médicos mexicanos y con jornadas de trabajo menores. Y lo que es peor, no se tienen datos o certificación internacional respecto de sus conocimientos, incluso que como médicos especialistas, generales, enfermeras o paramédicos, estén certificados, siendo que en realidad, según la ONU, se considera que estos grupos de médicos cubanos son utilizados por su país en misiones en el exterior para recaudar fondos, por lo que se les esta usando, para lo que debería ser una causa noble en medicina, con propósitos políticos, pero más allá de las ideologías comunistoides de la llamada 4T, lo cierto es que a los altruistas médicos mexicanos el gobierno no les proporciona equipos y materiales suficientes para su seguridad evitando el contagio, excepto a médicos del ejercito y navales, quienes si cuentan con lo indispensable y más o mejor, así que pagar millones al gobierno cubano para que sus médicos de dudosos conocimientos sean tratados mejor que los mexicanos es injusto, indebido e inmoral, porque no obstante no haya suficientes especialistas mexicanos para atender enfermos, sabiendo que colegios de médicos y facultades de medicina exigen absoluta certificación científica para ejercer su noble profesión, no es válido que traigan médicos que únicamente los reconocen en su tierra, mejor dicho, en su isla comunista, como quisiera el gobierno actual también sea México.

Películas y series para la crisis (XIII)


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Es inminente quedarnos en casa. Por favor, por nuestros seres amados, por nuestros amigos, por nuestro trabajo, por nuestros compañeros, no salgas si no es inminentemente necesario. La vida debe continuar sin que nos falte nadie de quienes son importantes. Para que estemos en casa y además, la pasemos de lo mejor, van las recomendaciones de este jueves de películas y series: 

PELÍCULA:

1.- “La buena esposa” (2018)

Director: Björn Runge

Protagonistas: Glenn Close; Jonathan Price; Christian Slater y Max Irons

Producción: Anonymus Content; Meta Film; Tempo Productions; Silver Reel y Spark Film And Television

Distribución: Sony Pictures Classics

Esta producción, costeada por productoras norteamericanas, suecas y británicas fue protagonizada por dos descomunales actores: Glenn Close y Jonathan Price y eso fue la garantía de una buena taquilla, ya después descubrimos que era una película sobresaliente. “La buena esposa” es una cinta basada en la novela “The Wife” de la escritora estadounidense Meg Wolitzer y que volvió a poner a Glenn Close en la cima en el mundo del cine, pues obtuvo todos los galardones ese año, menos el Oscar, el cual, se lo deben desde hace mucho. La gran Glenn Close compitió la noche de los premios de La Academia en la misma terna que Yalitza Aparicio, Lady Gaga y Melissa McCarty, siendo Olivia Colman quien se alzara con la estatuilla pese a todo pronóstico, pues la gran favorita esa noche, era la maestra Close. 

Amor, intriga, celos profesionales y literatura son los elementos clave que nos entrega esta gran obra cinematográfica llena de humor negro y grandes actuaciones, destacando por mucho a las dos eminencias del celuloide que la protagonizan: Glenn Close y Jonathan Price. La historia comienza cuando el afamado escritor Joseph “Joe” Castleman (Jonathan Price) recibe una llamada del comité que otorga el Premio Nobel para anunciarle que ha sido el ganador en la categoría de literatura. En otro auricular y a petición del escritor, su esposa, Joan (Glenn Close) escucha la noticia y celebran en conjunto. A la par, el periodista Nathaniel Bone (Christian Slater) se pone en contacto con Joan, para escribir sobre una sospecha que tiene sobre un secreto que el matrimonio oculta. “La buena esposa” es una cinta emocionante, bellamente retratada, con muchos detalles en la dirección y con un giro argumental que, aunque estoy seguro que sí lo sospechamos, nos deja boquiabiertos con su solución. “La buena esposa” es una cinta imperdible, por absolutamente todos los elementos que les acabo de mencionar y que estoy seguro, también se pueden descubrir muchos más. Disponible en Netflix, Cinépolis Klic y YouTube Video para renta y venta. 

SERIE: 

2.- “13 Reasons Why” – Cuatro temporadas (2017-2020)

Protagonistas: Katherine Langford; Dylan Minette; Brandon Flynn; Alisha Boe; Christian Navarro; Ross Buttler; Justin Prentince; Miles Heizer y Grace Saif

Creador: Brian Yorkey

Producción: Paramount Television; July Moon Productions; Kicket To The Curb Productions y Anonymus Content

Distribución: Netflix

Una de las series más controvertidas que se presentan en la plataforma de Netflix es esta. Pero también debemos admitir que este drama fue decreciendo hasta llegar a un final necesario, antes de que los argumentos para mantener a los personajes fueran demasiado inverosímiles. La primera temporada es la que se encuentra basada de manera directa en el best seller del mismo nombre, escrito por Jay Asher y resulta una de las producciones más estremecedoras de que se tenga memoria. Con una atmósfera llena de misterio, actuaciones convincentes y una dirección que evoca directamente al thriller, este drama adolescente estuvo en todos los tabloides de hace algunos años señalándole lo cruda que resultaba en su historia. Así lo era, “13 Reasons Why” no es para nada una serie que retrate el suicidio de manera poética ni las violaciones como algo ajeno a los adolescentes; y aunque se trata de un drama adolescente ubicado en un barrio de clase media de los Estados Unidos y en una ‘high school’ pública que pudiera más parecerse a “Salvados por la campana” no lo es; la misma plataforma sugiere que si la ven adolescentes sea en compañía o con la orientación de sus padres. 

Sin embargo, las temporadas siguientes fueron decayendo en audiencia y crítica, pues aunque seguían manteniendo a los mismos personajes y a los mismos actores, el desarrollo de la historia quedaba muy corta ante una potente y cruda primera temporada. La evolución de los personajes fue siendo cada vez más extrema, además, se introdujeron otros como estelares para beneficio de la historia. No por ello, la serie producida por Selena Gomez dejó de tener fanáticos pese a que lo que fue una historia inclemente, se convirtió en un melodrama con pocos elementos que evocaban su origen. Y antes de que la serie tuviera que irse por la puerta de atrás, Netflix y Paramount decidieron culminarla en la temporada cuatro con un emotivo episodio que arrancó las lágrimas de sus más fieles seguidores. ¿Vale la pena verla? Sí y mucho, pese a las advertencias y a la mengua, contiene elementos que entretienen y pueden servir para contextualizar y en cierta medida, advertir a los adolescentes sobre ciertas conductas. Disponible en Netflix. 

Espero que con estas sugerencias, puedas estar en casa lo más entretenido posible y pasándola lo mejor que se pueda. Mi Twitter: @iorcuevas.

Flavio, vete de Oaxaca ¡te quieren desaparecer!



Antonio G. SUMANO/Enfasis Oaxaca

(2ª de 3 partes)


En algún punto de la ciudad, cerca del zócalo de la capital oaxaqueña, Flavio Sosa escucha las palabras de su madre:

—¡Hijo vete, huye de Oaxaca, te quieren desaparecer, quieren matarte!
—Y usted cómo sabe, quién le dijo— replicó.

Nunca se desoyen los consejos de una madre y… Sosa Villavicencio inicia un peregrinar entre domicilios, curatos y casa de monjas que le cuidan y dan resguardo…

A salto de mata…


Flavio Sosa, la figura visible de la Asamblea Popular de pueblos de Oaxaca relata:

‘En esos años tenía dos posibilidades; celebro que finalmente estuviera en la cárcel, la otra era estar muerto.

‘Había la intención, la orden de Ulises Ruiz de desparecerme. Más de una ocasión se le dio la instrucción a los guardias, a los policías de buscarme y desaparecerme. Pero a nosotros nos cuidó la gente. Todo el tiempo nos protegió.

Es decir ¿siempre a salto de mata?

—Prácticamente muchas noches dormí en el zócalo, de hecho durante meses ahí viví, dormí en casa de monjas, de compañeros, como clandestino. En la carretera huyendo hacia la ciudad de México, en el plantón de la capital del país. Es más hasta en iglesias y curatos donde nos dieron refugio; también dormí en la casa que alberga a los indocumentados que está en el periférico, por división oriente, dormí en muchos lugares donde me protegían.

Por ejemplo –continua– la noche previa a la batalla del 2 de noviembre dormí en la casa de monjas que amablemente me cobijaron y me dieron chocolate caliente, un pan exquisito y una cena deliciosa. Te preguntas, cómo siendo yo un perseguido las monjas me acogieron en su casa con todo cariño.

¿Cómo se entera que buscan desaparecerlo?

—En alguna ocasión mi madre me alertó de eso. Imagínate, lo que son las cosas.
Cierto día se acercan unos compañeros y me hacen el comentario “Dice tu mamá que te espera cerca del zócalo”.

Y se da el diálogo:

—Mañana y pasado salte de Oaxaca, porque te buscan para matarte.
—¡Mamá! ¿Tienes sistema de inteligencia o qué?
—Fíjate que una ahijada que trabaja en tal oficina, me dijo que escucho de la señora Lizbeth Cañada Cadeza dio la instrucción, por órdenes de su jefe, de desaparecerte, donde te encontraran…


Lo comente con el consejo de vigilancia de la APPO y me dijeron “muévete, no pasa nada”.

Fue así como nos dimos cuenta
–prosigue– que durante dos días hubo super operativo buscándome

‘¡Ah chinga! me dije, “ahora sí sé quien maneja la inteligencia. ¿Mi mamá, no?”


Así como esos detalles curiosos, muchas veces me advirtieron, me sacaban a las tres de la mañana, me movían constantemente. La noche que balearon las antenas de televisión, es anoche nadie salió del zócalo. En la madrugada éramos setenta y tantos, y los rumores eran terribles y tremendos. Cuatro horas después ya eran miles de gente, “salieron a defender las antenas y tomar radiodifusoras.”

No fue algo diseñado, la espontaneidad de la gente, la experiencia de otras luchas, de otros liderazgos iban dando pie a la protección del movimiento.



Parecía que ustedes iban un paso adelante de lo que hacía el gobierno…

‘La APPO tenía ojos y oídos en todas partes, nos daban tips de todo lo que sucedía en Oaxaca y su gabinete. Inclusos los guaruras de funcionarios gobernantes estaban con nosotros y nos cuidaban, Pero también hubo polarización. Pese a ello la gente nos cuidó, pese a ello, y llegamos vivos a Almoloya.

La primera madrugada que pasé en Almoloya me dije: “¡uff estoy vivo!”

En la cárcel, Flavio se reencuentra, se fortalece, ¿qué le sucede internamente?

—Lo que hago es comunicarme con muchos amigos, vía cartas, la lectura la poesía me ayudan a sentirme vivo, puedo dialogar conmigo mismo. Mi primer pensamiento fue “¡Estoy vivo, no me mataron, voy a sobrevivir!“. El segundo “Esto es el infierno.”

Efectivamente era el infierno, estamos hablando de la cárcel de máxima seguridad, en la zona de máxima seguridad.

Por un momento pensé que en diciembre me sacarían. Me encarcelan el 4, pienso que quizá por navidad, las fiestas decembrinas me sacarían, que van a llegar a un acuerdo con la dirigencia la sección 22. Al recordar a la sección irónica sonrisa le aflora a Sosa Villavicencio.

Prosigue: Después me entero que sacan a todos los que son maestros y nos quedamos los que no somos maestros.

¿Fueron moneda de cambio?

—No lo sé, pero mis compañeros, los de mi organización, siguen presos; Nacho, en Cosolapa, César Mateos, Jorge Sosa, Horacio Sosa en Amoloya; Erik Sosa, en Matamoros Tamaulipas, solo por citar a algunos. Tres hermanos presos, imagínate.
El caso que nos quedamos encarcelados. Mi encarcelación dura más. Salgo hasta mayo del 2008, es decir; pasé preso la navidad 2006 y 2007.


¿No hubo intentos de acuerdos antes?

— A ver te cuento:
Me ofrecieron que firmara desistimiento y había la propuesta de mandarme a Francia, gastos pagados, beca y mi familia. “están pendejos”, reviré mentalmente, no acepte nada.

Cuando las autoridades se dan cuenta que les iba a tumbar todo, que no iban a poder sostener con más trampas mi encarcelamiento. Además, venía el movimiento de la Sección 22 y temieron que otra vez la movilización creciera estando yo en la cárcel.


Me sacaron antes, para evitar pretextos de movilizaciones, salí libre por desvanecimiento de datos.


Una de las condiciones, aparte de que por dinero no había problema, era que no regresara hasta que pasaran las elecciones de 2010.

No acepte ofertas ni tratos, simplemente deje que los abogados hicieran su trabajo y salí libre, sin condiciones con todos los cargos agotados.

Por ello, saliendo me incorporo a mis actividades normales y…

Continuara

Médicos cubanos


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Cuba, isla del Caribe que aún mantiene un obsoleto régimen comunista, totalitario y además bloqueado económicamente, país al que no volvería nunca más luego de experimentar su pobreza, carencias, falta de libertad individual, educativa y financiera, donde lo único que se permite leer es lo que autoriza el gobierno, que carece de internet libre y todas las libertades democráticas, también engaña al resto del mundo, especialmente a mexicanos que todavía creen en ideologías marxistas de moda a mediados del siglo pasado, creyendo en pleno siglo XXI que la medicina que se practica en Cuba es mejor que la de México, logrando engañar a autoridades de CDMX y, con pagos, que no se le entregaron a los médicos, sino al gobierno cubano, trajeron médicos cubanos a ocuparse en hospitales, porque en cuba está prohibido hacer negocios o realizar cualquier tipo de comercio privado, porque según Cuba los negocios son parte del infame capitalismo o neoliberalismo.

Cuba como país despótico que desprecia la democracia es una nación atrasada y obsoleta que se quedó con tecnología de los años 50, igual que sus automóviles, donde si bien durante el tiempo de comunismo soviético recibió ayuda de la URSS, una vez que el soviet supremo colapsó, se acabó para Cuba la ayuda económica y asistencia técnica, convirtiéndose en un país atrasado, donde la ciencia y tecnología no existe, principalmente la sabiduría médica que requiere conocimientos y equipos de capitalistas, formulas químicas propiedad de EU o Europa,  sofisticados y complejos  dispositivos que si tienen hospitales y médicos de México, Houston, Quebec o Miami donde se van a curar o tratar clínicamente los adinerados que entienden y saben la medicina científica moderna más avanzada está en países desarrollados o incluso en México, no en la Habana donde  hasta creen en la superstición homeopática y terapias de dudosa credibilidad. Ningún médico cubano ha recibido un premio Nobel como lo han recibido decenas en EU y Europa, por ejemplo, porque los cubanos carecen de libertad y eso los condiciona a pensar en función de ideologías políticas, como sucedió en la URSS con Lysenko quien fue un ingeniero agrónomo que en la década de los 30 condujo a una campaña de ciencia agrícola oficial conocida como Lysenkoismo, que explícitamente iba contra la agricultura genética-científica-capitalista, pero cumpliendo con la ideología comunista arruinó la economía de la URSS porque Lysenko le dijo a Stalin lo que quería escuchar, lo que le dejara contento, no lo que era científico y utilizaba desde entonces en el mundo libre capitalista, de la misma forma que ahora sucede en CDMX donde los médicos cubanos o su gobierno comunista seguramente dijeron a la jefa de gobierno lo que quiere escuchar, no la realidad, una realidad que hubiera sido incuestionable si hubieran traído médicos estadounidenses o europeos, que si bien saben lo mismo que los mexicanos, lo importante es que conocen las más avanzadas tecnologías médicas y utilizan siempre sofisticados instrumentos clínicos, no los rudimentarios equipos que tienen en la isla.   

14 años a la distancia


Antonio G. SUMANO/Enfasis Oaxaca

+ La cárcel era mejor, no lo ideal, a estar desaparecido por orden gubernamental,
Flavio Sosa


++ Hay decepciones, pero cada quien que hable por sí; no soy juez para calificar otras conductas, afirma.


(1ª de 3 partes)


En su vida, Flavio Sosa Villavicencio ha tenido aciertos y malos cálculos políticos, decepciones y luchas, sin embargo de lo que está más que convencido es que: ‘…en la explosión social del 2006, Oaxaca consolidó una conciencia colectiva y de transformación. “Eso lo generó la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO) y nadie lo puede negar”.


Cinco lustros a la distancia ––prácticamente— Flavio Sosa vilipendiado por unos, estimado por otros, nos ofrece una entrevista desde parte de sus inicios en la lucha social hasta la evolución de llegar a los partidos, incluido su paso por la cárcel de alta seguridad, Almoyola de Juárez.


Flavio, ¿ave de tempestades?

Eso podría ser una definición, sin embargo, me considero un hombre de lucha, forjado en la lucha popular, en la demanda de mejorías sociales para los pueblos. Esa es mi formación.


Sin embargo, para muchos naces en el 2006…


—Eso fue un tema coyuntural, tú me conoces desde tiempos anteriores. El caso del 2006 nos sublevamos contra Vicente Fox cuya administración sostuvo y defendía a un régimen opresor y corrupto como el de Ulises Ruiz Ortiz.


¿Cómo se convierte Flavio en figura principal de ese movimiento que empezó como una demanda de la Sección 22 y se transformó en rebelión?


—Lo que pasa es que había muchos liderazgos, cien dirigencias, se convirtió en movimiento asambleario que se regía como asamblea de las asambleas. Por ejemplo, te doy el nombre de tres grandes gremiales, la Sección XXII, el STEUABJO y el Sindicato 35 de Salud y muchos más, pequeños que hacían una gran alianza. Había, en todos, liderazgos fuertes.

En todas las discusiones y debates, ahí estaba yo presente, empecé a tener una participación más activa. Y la mayoría de los compañeros que participaban ante del consejo empezaron a convencerse que yo tenía mayor facilidad para comunicar los acuerdos de la asamblea, así que me dieron la confianza de ser vocero de nuestros acuerdos o resoluciones.

Así se me fue conociendo mucho, incluso se me estigmatizó.


Sosa Villavicencio hace un alto y aclara: ‘Yo no empecé en el 2006, empecé la lucha social desde mucho antes.

‘En la explosión social del 2006, en esa revuelta popular, no había líderes, pero yo era una persona más vista por los medios a los cuales se les hizo fácil hablar conmigo.

¿Pero lo que se vivió en el 2006 fue difícil no?

–—Por supuesto que en ese momento fue un proceso difícil, al interior de la APPO se daban debates fuertes, se perdían debates de proyectos de grupo, predominaban las mejores propuestas, aunque no fueran tuyas, los acuerdos se cumplían. Incluso muchas veces las propuestas salieron de las personas que llegaban a fortalecer el movimiento. Varios acuerdos se tomaron en la radio.


¿Qué rescatas de esa rebelión?

—Pues que ese movimiento le da a Oaxaca –al día de hoy– un espíritu crítico y de izquierda, es la conciencia colectiva de Oaxaca.

Ahí fue donde verdaderamente derrotamos al PRI. Pues si observas, al partido Revolucionario Institucional (PRI) en el 2006, 2010, 2012 y 2018, los derrotamos. Sin embargo, todo eso se ha venido construyendo desde hace años. Pero En el 2016 se consolidó una conciencia colectiva y de transformación, esa conciencia la generó la APPO.


¿Sufrió decepciones dentro de la APPO?

—Muchas decepciones, pero no tiene caso mencionar nombres, personas, que cada quien hable por sí. ¿Quién soy para cuestionar, para ser juez?

Y agrega: Rueda (Enrique RuedaPacheco) siempre fue un traidor, desde que inicio el movimiento estuvo en contacto con el gobierno. Estuvo trabajando en el gobierno, ahí está su actuar.

Yo salgo a la calle con la frente en alto, no hay nada que puedan reprocharme, ni los de uno u otro lado.


A todo esto, se le acusa de ser incendiario…

—¿Qué yo fui culpable de lo que pasó en Oaxaca? Uy soy un héroe entonces, que yo preparé esto, que me puse a planear en un escritorio nos vamos a sublevar, que primero ataquen al Noticias, al gobierno y luego siembren muertos, desalojen a los maestros, que capacidad la mía.

Satiriza su respuesta y agrega: Esto fue una sublevación historia, estallamiento social, rebelión popular. Oaxaca exploto ante decenas de años de corrupción de cuestionamientos. La gente se rebeló porque tumbaron los laureles, por la imposición de parquímetros, por las obras del Fortín, el cambio de la cantera del zócalo, protestó por todo ¡la gente estaba hasta la madre!

Un ejemplo es cuando en las primeras movilizaciones la gente salía a aplaudir, cuando acompañamos la primera megamarcha, me dije ¡Ah chingaos, algo está pasando! Esto no es normal. Las marchas de los maestros eran enormes pero, cuando se unió el pueblo a la demanda de juicio político todo se desbordó, incluso caricaturizaron a Ulises Ruiz de todas las formas posibles con el rostro de la corrupción y autoritarismo

En el 2006 se consolidó la conciencia colectiva de Oaxaca

Flavio Sosa

.
Flavio, después del 2006 bloqueos en afán de justicia social, ahora esta situación permea de manera cotidiana, no se prostituyen o devalúan los movimientos, ¿industria del chantaje?

Todos los movimientos evolucionan o involucionan. La historia no es lineal, nunca es lineal. A mí me tocó estar en las calles, tomas de palacios carreteras bloqueos, huelga de hambre, enfrentamientos con la policía. Tlacolula, Zaachila, Xoxo, San Jacinto tienen historia de lucha. Buscando cambios contra el PRI y contra la corrupción.

Pequeños arroyos que buscan cauce y empujan de ahí que llegamos a la etapa de partidos, ahí con eso tienes que jugar. Todo movimiento social, es para transformar. Entonces hay que ingresar a los partidos, la lucha en las urnas, no con guerrillas ni revoluciones, hay que transformarlo por la vía electoral.


Recibí muchas críticas, por qué participé en las elecciones, que por qué fui diputado, que me habían regalado la diputación.


No es cierto, del 2008 al 2010 hay dos años de diferencia. La vía electoral también es la oportunidad de transforma nuestro entorno.

¿Y la cárcel?

Mejor estar en la cárcel que desaparecido por orden gubernamental…

Continuara…