Jamie Cullum y sus poderes musicales


Ismael Ortiz Romero Cuevas

No sé si a ustedes les pasa queridos lectores, pero hace unas semanas me sucedió algo que me puso de buenas, recordé momentos y cosas, no quedándome más que disfrutar lo que me sucedía en ese instante. Y me pasó justamente con la música. Y me pasó con una canción del cantante Jamie Cullum, músico, pianista y cantante de jazz británico que descubrí por el año 2006. En ese entonces, su propuesta se me hizo arriesgada, pues sobre todo en el terreno de ese género, hacía ya algunos años que en nuestro continente lo dominaban Diana Krall y Norah Jones. Escuché el tema “Get You Way” que se contiene en el disco “Catching Tales” y fue una especie de regresión de golpe a momentos específicos y buenos recuerdos de esos años. Así es. Nuestra vida tiene un soundtrack y Jamie Cullum forma parte del mío.

Recuerdo que cuando descubrí a Cullum, muchos críticos y especialistas de música, se le fueron a la yugular al entonces jovenzuelo artista por considerar que fusionar el pop con el jazz, hacía que la música, sobre todo el jazz tuviera una especie de menor valor artístico y la hacía comercial. Evidentemente los puristas y conocedores del género estaban absolutamente nada contentos con lo que Cullum hacía y proponía. Sin embargo, ese disco, el cuarto en su carrera y el primero que llegaba a nuestro continente tuvo una buena recepción por parte del público. Pero por lo extraño que resultó la propuesta del género, lo poco atractivo físicamente que es Cullum y lo poco popular que resulta el jazz en esta parte del mundo, hicieron que el cantante tuviera una notoriedad un tanto restringida sin entrada en listas de popularidad ni giras promocionales por lo menos en la parte latina, así que poco a poco se fue olvidando la gente de él.

Pero en el mundo y sobre todo en Europa, la historia es diferente. El poder de Jamie Cullum radica entonces en lo que se ha convertido gracias al jazz y a su indiscutible talento, convirtiéndose en estos años, en uno de los artistas más representativos de los circuitos jazzísticos y uno de los más reconocidos a nivel mundial. Es por ello y gracias a su género y a su piano, que ha podido versionar canciones de artistas como Zayn Malik, Rihanna, Coldplay, Justin Timberlake, Elton John, Ed Sheeran o John Legend. Su introducción en distintos géneros musicales derivaron en que Cullum se convierta en uno de los artistas de jazz con más influencia en el mundo, participando en importantes festivales tanto de jazz como de géneros mas populares en todo el planeta y sea uno de los cantantes más respetados en Reino Unido.

Una de las grandes virtudes también de este músico y cantante, es que nunca ha desdeñado las expresiones artísticas que para muchos serían demasiado comerciales para mostrar un tipo de música que se piensa de manera errónea, no es entendida por todos, así, también Cullum fue el cantante principal del tema “Everlasting Love” para la cinta “El diario de Bridget Jones”, un icono británico.

Y como siempre, encontrar un disco en formato físico de Jamie Cullum en nuestro país se ha vuelto una tarea cuasi titánica, haciendo prácticamente imposible de poder tener uno, entonces es cuando bendecimos a plataformas como iTunes o Spotify, que cuentan con casi toda su discografía. Y con toda la sinceridad les digo, si quieren escuchar una propuesta diferente y original, no dejen de tener parte de la músca de Jamie Cullum en sus listas de canciones predilectas. No se van a arrepentir, verán.

¿Dialogar con Hitler?


Carlos R. Aguilar Jiménez.

No todas las personas somos iguales, porque si bien existe la normalidad o equidad legal entre los individuos, también hay quienes psicológicamente son excepcionales, mediocres, despistados, desequilibrados, fanáticos, resentidos, sociópatas o psicópatas, estos últimos como desquiciados con los que no se puede dialogar ni argumentar nada que pueda hacerles cambiar de parecer, porque según ellos tienen la verdad absoluta, toda la razón y su causa lo es todo, como en su tiempo fueron Hitler, Mussolini, Stalin, Mao, Francisco Franco, Hirohito y a mediados del siglo pasado los dictadores Fidel Castro, Pinochet, Hugo Chávez y ahora Maduro en Venezuela, este último con quien ilusa y demagógicamente AMLO propone dialogar, hablar de democracia, derechos humanos, inclusión o igualdad, conceptos que, como sociópata, dictador, tirano y déspota Nicolás Maduro desconoce absolutamente.

No se pudo haber dialogado o razonado nunca con Hitler, Mussolini, Franco o Chávez, tampoco ahora con Maduro, porque cuando alguien desquiciado que controla a un país cree tener la verdad y nada más que la verdad, la única forma de eliminarlo del poder es mediante la fuerza de las armas, una revolución, sublevación o motín (o el desconocimiento internacional de su mandato), como fue en su momento cuando los aliados vencieron a la Alemania Nazi y Hitler se suicidó en su bunker, Franco murió de viejo, Mussolini fue ejecutado o Chávez falleció de cáncer sin haberse ido por su voluntad del mando, porque no hay forma alguna de convencerlos mediante el diálogo o parlamentos para que abandonen el poder que ostentan, debido a que es tan grande su soberbia, engreimiento y petulancia que no es posible hacerlos entren en razón o conciencia, porque son fanáticos de sí mismos que se creen caudillos superiores a los demás, fundamentalistas en la manera tiránica de gobernar y necios respecto de la disidencia a sus ideas y acciones, por lo que la política de México es de total simplicidad, complicidad o de absurdo consentimiento y apoyo al infame dictador venezolano, quien no obstante ha sido desconocido por la Comunidad Europea, la mayoría de países latinoamericanos y los EU, México sigue disimulando que es neutral  o imparcial, amparándose en argumentos de soberanía extranjera, cuando lo que está haciendo realmente es un simulacro de reconocimiento por inacción pretextando diálogo a un gobierno despótico y dictatorial, porque los gobiernos populistas, los que llegan al poder prometiendo lo que no es posible cumplir, se mueven en la impostura. Con Hitler era imposible dialogar y sin razón exterminó millones de judíos, asesino millones de europeos, devasto a toda Europa incluida Inglaterra a la que arrasó con bombas voladoras, de la misma forma que no se puede dialogar con Maduro ni con el dictador de Corea del Norte o con los fundamentalistas islámicos que creen tener toda a verdad y nada más que la verdad. Conste.

Transporte infame


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Los años transcurren los gobiernos pasan y las promesas de campaña o acciones de gobierno nunca se realizan, porque más allá de las intenciones de políticos que luego son gobernantes, lo cierto es que lo que no funciona es el Sistema Político y los concesionarios del transporte de pasajeros amparados en extrema corrupción, lo que menos interesa es ofrecer un servicio público de transporte digno, eficiente y que cumpla sus recorridos en ruta y horarios, por lo menos hasta las 22 horas.

Quien sea haya tenido necesidad de utilizar el transporte urbano de la ciudad habrá sufrido varias veces la brutalidad de los conductores, -que es directamente proporcional al tamaño de su autobús-  habrá sufrido la mugre y deterioro del vehículo, además de la falta de respeto a sus pasajeros, especialmente a adultos mayores o discapacitados, en una dinámica en que los concesionarios de TUSUG, SERTEXA, CHOFERES DEL SUR y otras en el servicio suburbano, incluidos los salvajes taxistas de pueblo y la ciudad, quienes con el poder que da la bestialidad de la multitud, a la menor insinuación que en Oaxaca podría servir UBER, Metrobús, CITIBUS o cualquier otro sistema de pasajeros que no sea la mafia de taxis o del ponzoñoso pulpo camionero, de inmediato se oponen bloqueando y secuestrando la ciudad para poder seguir abusando de la humilde gente que tiene que utilizar el infame y costoso servicio de transporte de la ciudad. Ya no se puso en servicio el CITIBUS anunciado por Gabino Cue y Estefan Garfias, no se utiliza el Libramiento Norte y por extrema necesidad, todo aquel que tenga posibilidades económicas se ve obligado a comprar un automóvil aunque sea viejo o una motocicleta para transportarse, principalmente si su trabajo requiere salir tarde o llegar pronto, porque nadie en su juicio se arriesga a sufrir las penalidades y sufrimientos que implica subir a un autobús, incluida la posibilidad de ser asaltado a bordo, por lo que las calles de la ciudad se llenan de automóviles o motos que luego no avanzan porque además de lo infame del transporte, los semáforos no están sincronizados, las calles son estrechas y con autos en doble fila y miles de topes, obstaculizando la vialidad y, peor aún, la Secretaria de Inmovilidad (SEMOVI) es una dependencia oficial creada para extorsionar e intimidar, no para servir y hacer fluida la circulación, así que si a mí, por ejemplo, se me ocurre dejar mi auto y transportarme en autobús, en principio no sabré cuándo pasará el de la ruta que requiero; si me subo se quedará estacionado esperando se junte más pasaje, cuando avance lo hará desquiciado tratando de ganar el paso a otros autobuses y, mientras, a bordo seré sacudido y rebotado entre asientos rotos y mugrosos sufriendo una experiencia espeluznante que jamás nunca políticos y gobernantes de Oaxaca vivirán, porque se transportan en lujosas camionetas con escolta o tienen vehículos oficiales con chofer, quienes además no checan tarjetas, no tienen que atender compromisos a determinada hora y, les gusta llegar tarde a todo asunto para que vean quien manda, mientras concesionarios y políticos se enriquecen torturando a los pasajeros del transporte infame de Oaxaca.

Carnaval del placer


Carlos R. Aguilar Jiménez.

La religión cristiana católica que fue fundada como una institución conservadora, ortodoxa y opuesta a todos los placeres, goces y, contrapuesta a toda sensualidad que considera indecencia o pecado, desde el Original, que condena desde el nacimiento a todos sus fieles por culpa de Eva, mujer que se atrevió a disfrutar de la carnalidad y placeres, el carnaval se convirtió en la única oportunidad de disfrutar los placeres de la vida sin miedo al castigo en el infierno.

Para los creyentes cristianos, el tiempo de Carnaval son los días que preceden inmediatamente a la Cuaresma, período que transcurre desde el Miércoles de Ceniza hasta la víspera de Pascua, que establecía durante 40 días debía ayunarse, excepto domingos en memoria de los 40 días que se dice ayunó Jesús en el desierto, y que actualmente se ha convertido en una practica en extinción que solo condiciona a algunos conservadores a abstenerse de comer carne los viernes de cuaresma, porque el carnaval, que era veneración al dios Baal,- Carne para Baal- palabra semita que significa “Señor de la Fertilidad”, de los rebaños y fecundidad humana, desde la Edad Media ha sido ocasión de mascaradas, diversión, desenfreno, orgías y entrega a los placeres del cuerpo, de la carne, cuyo origen se remonta a antiguos festivales llamados lupercales y bacanales, oportunidad para liberarse durante unos días del resentimiento y oposición que los sacerdotes cristianos mostraban hacia los placeres y la sensualidad humana, en un doble discurso de falsedad, porque si bien entre los curas es ley sagrada el celibato o abstinencia sexual, todos sabemos que no existe mayor engaño en la religión cristiana que su oposición a los placeres corporales, dado que la pederastia, violaciones sexuales, homosexualidad y todos los pecados, son parte de la vida del clero, desde la obscena riqueza que ostentan hasta los lujos extremos que poseen y que como ejemplo de ostentación se pueden ver en el Vaticano o en cualquier lugar del mundo donde haya sacerdotes cristianos. Inicia el Carnaval y en consecuencia, quizá para algunos el tiempo de reflexión respecto de la vida, porque la vida es para disfrutarse. ¡Al diablo con eso que “bienaventurados los que sufren porque de ellos será el reino de los Cielos”, si la vida es corta y cada día que no se goce es un día perdido, dado que en el más allá, si es que existe, no hay placeres, no hay hormonas y sin eso no se es humano, no se es uno, se pierde la esencia y  atributos personales, por lo que el Carnaval, sin supersticiones, superando credos y amenazas religiosas medievales hoy política y éticamente incorrectos debiera ser siempre, todos los días del año, disfrutando del potencial sensual que biológica y evolutivamente tenemos para que la vida sea plena de felicidad y placeres en este mundo donde la injusticia, impunidad, inseguridad y corrupción es lo que domina, así que bienvenidos los placeres del Carnaval y la sensualidad que la iglesia cristiana se encargó de prohibir, pero que ahora en extinción ante el avance de la ciencia y la libertad de disfrutar las preferencias sexuales de cada quien, debe callar por obsoleta y anacrónica .

Mexicanos en el Oscar


Ismael Ortiz Romero Cuevas

No cabe duda que la nominación de Yalitza Aparicio en la categoría de Mejor Actriz en los premios de la Academia, hizo que la nobel actriz tuviera puestos los ojos del mundo de nueva cuenta. Ningún otro comité organizador de la temporada de galardones la tomó en cuenta, sólo los Oscars, situación que evidentemente la puso en un estatus de fama al que muchos actores y actrices han aspirado por décadas. No es demeritar el trabajo de gente con muchísima trayectoria y menos, la llamada “suerte de principiante” de Yalitza; simplemente, la oaxaqueña estuvo en la película indicada, con el director indicado y con la productora indicada.

En la historia de los premios y de esa categoría, solo dos mexicanas han estado en la terna: la primera fue Salma Hayek, en la septuagésima quinta entrega del Oscar en 2002 y compitió en esa misma terna por su actuación en la película “Frida”; estatuilla que se terminó llevando Nicole Kidman por su interpretación (o por una nariz, como dijo Denzel Washington) de Virginia Woolf en la cinta “Las horas”. Por cierto, hay quienes dicen que la nominación de Hayek fue en realidad un acuerdo entre los productores de “Frida” y la Academia, pues consideraron que su trabajo no estuvo a la altura de ninguna de la terna. En ese año, Salma compitió además que con Kidman, con Renée Zellweger, Juliane Moore, y Diane Lane. No la tenía fácil. La segunda actriz mexicana en estar en la terna en toda la historia de los premios es justamente Yalitza Aparicio, que compite nada menos que con Glenn Close (quien seguramente se estará alzando con la estatuilla), Lady Gaga, Melissa McCarthy y Olivia Colman. Nada, pero nada fácil.

La terna a la Mejor Película, se la han disputado siempre la triada mexicana en Hollywood, es decir: Alejandro González Iñarritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro. “El Negro” Iñárritu y Del Toro han ganado la estatuilla en esta categoría con “Birdman” en 2014 y “La Forma del agua” el año pasado respectivamente; aunque, las cintas producidas por estos cineastas han estado presentes en la máxima categoría desde 2006 con “Babel”; vinieron después: “Gravedad” en 2013 de Alfonso Cuarón; “El renacido” en 2015; y este año “Roma”, también de Cuarón.

Caso aparte es la categoría de Mejor Director, donde también los tres cineastas mexicanos han tenido una destacada participación. En 2006, Iñárritu tuvo la suerte de ser el primer director mexicano en competir; sin embargo, ese año se lo llevó Martin Esorsese por “Los infiltrados”. Sin embargo, desde 2013, cuando Cuarón gana el premio por “Gravedad”, hemos visto casi cada año llevarse el galardón a uno de estos mexicanos: en 2014 lo gana “El negro” por Birdman, repitiendo el año siguiente cuando también lo consiguió por “El renacido”; en 2017 se lo embolsa Del Toro con “La forma del agua” y este año, Cuarón vuelve a ser el gran favorito por “Roma”.

En la terna a Mejor Actor, nunca un histrión mexicano ha conseguido la estatuilla al igual que ninguna actriz. En esta categoría han competido: Anthony Quinn en dos ocasiones, en 1957 por “Viento Salvaje” y en 1964 por “Zorba el griego”. Fue hasta 2011 que Demian Bichir fue candidato por su trabajo en “Una vida mejor”. Sin embargo, es justamente Quinn quien consigue dos veces la estatuilla a Mejor Actor de Reparto por “Viva Zapata” en 1952 y por “El loco del pelo rojo” en el ’56.

Como mejor Actriz de Reparto han competido Katy Jurado por “Broken Lance” en 1954 y no fue hasta 2006, que Adriana Barraza consigue una nominación en esta terna por su actuación en “Babel”. Luego Lupita Nyong’o lo gana en 2014, pero como que ningún mexicano se sintió identificado con ella y menos por las declaraciones que dio después. Este año, compite en esta terna Marina de Tavira quien contiende con Emma Stone, Amy Adams, Rachel Weisz y Regina King. Otra categoría muy complicada.

En Mejor Fotografía, aunque ha habido muchas nominaciones, han competido pocos mexicanos. Gabriel Figueroa fue el primero en 1964 cuando lo nominan por “La noche de la iguana” y de ahí, nos vamos hasta 1995 cuando Emmanuel “El Chivo” Lubezki alcanza su primera nominación justamente con una película dirigida por Alfonso Cuarón: “La princesita”. Pero el primer fotógrafo mexicano en ganar un Oscar fue Guillermo Navarro por las colosales imágenes de “El laberinto del fauno” en 2006. Sin embargo, es Lubezki el fotógrafo mexicano que más estatuillas se ha llevado a casa en tres años consecutivos: 2013 por “Gravedad”; 2014 por “Birdman” y 2015 por  “El renacido”. Tampoco olvidemos a Rodrigo Prieto que ha estado dos veces nominado por “Secreto en la montaña” en 2005 y “Silencio” en 2016.

Los mexicanos que han competido por Mejor Guión Original, otra de las llamadas categorías grandes han sido (para no variar), los tres mexicanos en Hollywood más Guillermo Arriaga. Las nominaciones van así: en 2002, Alfonso y Carlos Cuarón son nominados por “Y tu mamá también”;  en 2006 compiten juntos los dos “Memos”: Arriaga por “Babel” y Del Toro por “El laberinto del Fauno”. En 2014, Iñárritu consigue el primero por “Birdman” y en 2017, Del Toro vuelve a competir en la categoría pero se lo lleva Jordan Peele por “Huye”. Este año, Cuarón está nominado por “Roma”.

Los premios técnicos también han sido disputados por algunos mexicanos, pero sin ganar estatuillas, pero vale la pena recordar a José Antonio García nominado en 2012 en Mejor Sonido para “Argo” y a Fernando Cámara que compitió en 2006 en esa misma terna por “Apocalypto”. Asimismo, Martín Hernández, nominado por “Birdman” y “El renacido” a Mejor Edición de Sonido. Beatrice de Alba ganó el Oscar a Mejor Maquillaje en 2002, por “Frida”.

Y este, estimado lectores es un resumen muy (pero muy) breve del paso de los mexicanos por los premios de la Academia. Seguramente, algunos me hicieron falta, así que si recuerdan algunos, no duden en aportar.

Ambulantes y huachicol


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con el actual esquema social o político de que las leyes u ordenanzas se pueden transgredir dependiendo de las circunstancias o necesidades de cada quien, especialmente ahora con el modelo gubernamental que estima se debe apoyar a la gente con necesidades para que no robe o viole; como si la decisión de cometer un delito o no, fuera asunto de necesidad, cuando en realidad se trata de educación, principios morales o ética; porque quien es honrado, respetuoso y honesto, aunque tenga necesidad nunca jamás robará, mientras que quien es deshonesto o inmoral cometerá cualquier delito creyendo que los fines justifican los medios, por lo que si roban gasolina de ductos para sustraer combustible, desvalijan camiones repartidores que se accidentan, bloquean calles para exigir cumplimientos al gobierno, secuestran trabajadores en oficinas o invaden calles y banquetas para instalar mugrosos puestos comerciales, no están robando ni violando leyes, sino que únicamente están haciendo “valer sus derechos” no los legales para exigir o comerciar y así no delinquir.

El mensaje del gobierno está dado, la pedagogía oficial del asunto está en marcha: Te daré dinero para que no vendas drogas o robes gasolina, becas para que no siembres mariguana, dádivas para que no secuestres o, lo que sea voluntad del gobierno para sobornar a delincuentes, que si fueran en verdad gente honesta e integra, aunque tuvieran necesidad nunca robarían, como seguramente sucede en los pueblos que ahora tienen denominación de origen DO “Pueblo Ladrón”, donde ha de haber familias honestas, honradas e integras, quienes ante la oportunidad de robar gasolina, de ninguna manera lo hicieron ni permitieron que familiares fueran a robar y, lo mismo aplica con los ambulantes, quienes ensoberbecidos y acostumbrados a que anteriores gobiernos municipales y el sistema político corrupto los apoyará, ahora se enfrentan violentamente a la policía municipal agrediendo para que no los quiten y el gobierno municipal, los ciudadanos recuperen las calles que expropiaron impune e ilegalmente para vender cosas robadas, baratijas o alimentos insalubres.

Alguien alguna vez tiene que hacer algo para detener la plaga maligna de vendedores ambulantes que están convirtiendo la ciudad em grotesco mercado, y ese alguien amparado en la 4T (Cuarta Transformación), podría ser el presidente OGJ, quien aplicando única y exclusivamente las ordenanzas municipales, las leyes, rescataría el Centro Histórico para sus habitantes y turistas de la plaga perniciosa que son los ambulantes, quienes piden mesas de dialogo, pero las leyes no se discuten; eso hacen los legisladores, no las autoridades, así que el municipio únicamente debe aplicarlas y así rescatar lo que nunca debió ser despojado, como sucede con la gasolina que roban, igual que roban calles, banquetas y, obviamente los portales del zócalo, que también expropiaron para convertirlos en cantinas.  La 4T está en marcha y el mejor ejemplo de anticorrupción, honestidad y transparencia municipal será extirpar el cáncer que son los vendedores. callejeros que antes amparaba el PRI, partido político en vías de extinción según los resultados de MORENA.