Hoy es complejo hablar de que este proceso inicial de democratización y consecución de mejores prestaciones sociales y económicas, haya sido un sinónimo de avance en la educación. La Sección 22 continúa teniendo el control de su gremio, y continúa sosteniendo su connivencia con el poder, para lograr beneficios mutuos. Aunque la educación pública de nuestro estado esté peor que hace treinta años. Es decir, por los suelos.