No eres tú; soy yo

Carlos R. Aguilar Jiménez.


No eres tu; soy yo”, es uno de los más utilizados argumentos entre diferentes relaciones sentimentales cuando se trata de concluirlas, indicando que el culpable del fin no es a quien se le dice, sino quien lo expresa, para así tratar que la ruptura sea sin tanto drama y escándalo respecto de quien se abandona o deja para siempre y, lo mismo aplica y funciona en el caso de todos aquellos que se quejan del gobierno, en especial de quienes culpan al PRI de todas sus carencias, resentimientos y pobreza mental, porque es un hecho irrefutable que quienes están bien y tienen calidad de vida, no se quejan ni protestan, marcha o agreden a los demás. Los únicos que protestan son los mal vivientes, en el sentido de que viven mal, no bien.

Los que se quejan son los adultos de hoy que fueron hijos no deseados, que nacieron como consecuencia de la pasión irreflexiva, no de la planificación familiar, el amor y responsabilidad, viviendo en familias disfuncionales que no los esperaban como hijos y, que con toda clase de carencias y limitaciones crecieron, poco a poco se amargaron y hoy son resentidos sociales que culpan al PRI de todo lo que no tienen y quisieran conseguir, siendo que son ellos los culpables de su lastimosa situación económica y social, y  no los demás, quien sea que pretendan culpar, porque todos los que se quejan son iguales que el corrupto gobierno porque se estacionan en doble fila, no respetan las leyes, los derechos de los demás, son abusivos y cobardes como absolutamente todos los taxistas y quienes manejan transportes de servicio público. Si son profes de la Gestapo 22 son crueles y despiadados con los pobres niños que dizque enseñan; si pertenecen a algún sindicato igual, ya sea CTM o incluso los de la UABJO, abusivos y prepotentes, capaces de todo de lo que se quejan del gobierno, porque no es el gobierno, somos todos, ya que tenemos los gobernantes que nos merecemos en función de nuestra conducta general y extrema corrupción, desde sobornar a las autoridades, buscar “palancas” influencias y todo lo que nos sirva para evitar lo que establecen los reglamentos, normas y leyes, tratando siempre de evitar la legalidad, así que ahora que concluyan las elecciones de sobra estará demostrado que gobierno nos merecemos, porque cualquiera que sea el que triunfe, no será un noruego, belga, holandés, finlandés o inglés, sino un mexicano de lo peor, gente de la política que nunca ha trabajado honestamente, sino que casi toda su existencia han vivido del presupuesto, unos en el mismo partido político, otros cambiándose cada que les conviene con tal de obtener cargos públicos oficiales, que les permitan vivir en opulencia e impunidad, exactamente igual que todo aquel que maneja hablando por teléfono, estacionados donde no deben, sobornando, engañando, manejando ebrios, siendo misóginos, tramposos, falsos de toda falsedad y sobre todo, corruptos, así que no es el PRI, somos todos, lo demás es hipocresía individual.