Mordaza a autores de libros


Carlos R. Aguilar Jiménez.

La Secretaria de Educación Pública (SEP) exigió a redactores y autores que participan en el contenido de los 18 nuevos libros de texto gratuito, firmar un acuerdo de confidencialidad por 5 años para evitar fugas de información, exigencia que no es otra cosa que opacidad y discrecionalidad para evitar que los maestros, padres de familia, pedagogos y expertos en educación se enteren de lo que se pretende hacer para adoctrinar políticamente a los niños, respecto de que todo lo que el gobierno hizo o no en el pasado era y es maligno y únicamente la 4t puede salvarnos.

La SEP y comité encargado de cambiar el contenido de los libros de texto advierte que, en caso de incumplir, de manera dolosa o por negligencia, con las condiciones descritas en un documento que se les presentó en una capacitación virtual estarían obligados a indemnizar al gobierno federal por los daños ocasionados. El documento y responsiva lo deben firmar los creadores, autores, y un representante de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP, con un estilo muy parecido al que se ha aplicado en estados totalitarios o autocráticos donde la palabra del líder o presidente es ley y nadie tiene derecho a refutar o disentir, como sucede actualmente, por ejemplo, en Cuba, donde los libros de educación básica y todos los que esta permitido leer en la isla sometida por los Castro y seguidores, deben ser revisados en contenido y autorizados por el gobierno al estar de acuerdo con la ideología comunista, marxista leninista que impera en la isla desde hace medio siglo y que ha llevado a la ruina la economía y libertad de los cubanos, de la misma forma que hizo la iglesia católica con el Index Librorum Prohibitorum, Índice en el que se incluían todos los libros prohibidos por la “Santa Inquisición” por considerarlos heréticos o inmorales. El Index Librorum Prohibitorum que estuvo vigente desde 1564 hasta el año 1966, es decir 402 años de censura y adoctrinamiento respecto de lo que se debía o no leer según ordenaba el Vaticano. El Índice de Libros Prohibidos fue promulgado por el papa Pio IV durante el Concilio de Trento, debido principalmente al cisma ocasionado por la Reforma Protestante encabezada por Martin Lutero, por lo que la Iglesia Cristiana tuvo que tomar medidas prohibitorias, pues la imprenta recién inventada por Gutenberg resultó ser un medio excepcional para difundir ideas, especialmente las que la Iglesia Católica consideraba peligrosas para sus mentiras y supersticiones que sigue defendiendo como verdades divinas, por ejemplo, la misógina y perversa idea que la mujer fue creada de la costilla de un hombre. Casi medio milenio después, el gobierno federal quiere cambiar el contenido de los libros de texto y, no estaría mal, como se hizo antes con la educación sexual, pero lo hacen ocultos, soterrados, escondidos para que nadie se entere con amenazas de indemnización a los autores y para que nadie sepa qué es lo que van a cambiar. 

Nuevos libros de texto


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Exigen criterios científicos en la redacción de los nuevos libros de texto gratuito que editara y distribuirá gratuitamente la SEP para la enseñanza e instrucción de los niños, libros que parece ser tendrán contenido ideológico, y mientras especialistas, exfuncionarios e incluso, de manera sorprendente, la iglesia católica, sostienen que los libros de texto gratuitos para primaria y secundaria, deben incorporar conceptos validados científicamente, la dizque 4t consideró que la neutralidad de estos materiales es parte de un discurso neoliberal y negó que se perfile un adoctrinamiento de los estudiantes y, al respecto, Antares Vásquez, quien tiene nombre de la estrella mas brillante de la constelación del Escorpión, quien funge todavía como presidenta de la Comisión de Educación del Senado, sostuvo que no existe educación neutra ideológicamente: “Esa es una mentira neoliberal. No hay educación ideológicamente neutra. Los libros, como cualquiera, tienen una carga ideológica determinada”.

Habrá nuevos libros de texto y estos, parece ser, como ha sucedido en la Alemania Nazi con Hitler, en la Rusia Soviética con Stalin, en China con Mao, luego con Castro en Cuba y actualmente en Corea del Norte y en todo el mundo mahometano, tendrán una carga ideológica de adoctrinamiento, quizás disimulado o eufemístico, pero tendenciosos para que los niños desde temprana edad piensen que el capitalismo es malo, que la propiedad privada es inmoral, que la riqueza es injusta y quizá hasta que la ciencia es maligna, porque así fueron los creyentes de determinadas ideologías: marxistas, leninistas, trotskistas, maoístas o franquistas quienes en su tiempo idealizaron a sus lideres o dirigentes, suponiendo que su palabra y promesas eran verdad y nada más que la verdad, porque una vez estos dictadores de triste recuerdo asumieron el poder, de inmediato comenzaron a cambiar la historia para su beneficio, como hicieron los gobiernos mexicanos posteriores a Porfirio Diaz a quien hasta la fecha denigran, porque así conviene al sistema, siendo entonces que si se quiere adoctrinar a un país, convirtiéndolo a la ideología que sea, se debe comenzar con los niños en escuelas por medio de los libros de enseñanza básica. Ya lo ha intentado la iglesia que quiere se enseñe el Genesis al mismo tiempo que el darwinismo, aunque en las iglesias no quieren que se adoctrine con evolución y selección natural desde el púlpito, porque quienes se vuelven fanáticos seguidores de un líder o fogosos ideólogos de un partido político, creen tienen la razón absoluta y no aceptan refutación, así que para adoctrinar y hacer que todos piensen como quieren los dirigentes, se debe comenzar con los niños, como todos quienes se adoctrinaron como católicos, musulmanes, taoístas, budistas  y ahora pretenden haya obradorcitas, para lo que conviene ideologizar los libros de texto, dejando a un lado los conceptos científicos y naturales que per se no tienen ideología, credo o militancia política y en consecuencia no convienen al gobernante en turno.    

Almodóvar: la música y su narrativa


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unos días, encontré por accidente en un canal del sistema de televisión de paga que utilizo, una película que era dirigida por el gran Pedro Almodóvar. Un director que se ha apropiado un estilo no solo en la forma de contar sus historias, sino en el manejo de colores vibrantes, una iluminación muy particular y sobre todo, las heroínas y galanes que protagonizan sus historias, que son dotados de fuertes rasgos de personalidad y de carácter con temple, aunque a veces su función sea una base de comedia. 

La cinta que encontré era nada menos que “Todo sobre mi madre”, aquella película que en 1999 fue elogiada en el mundo entero y por la cual, el director se alzaba con el Oscar a Mejor Película Extranjera en aquella entrega. Y verla me hizo recordar un elemento importante para el cineasta manchego dentro de su narrativa: la música. Sin duda, piezas que nos contextualizan o describen de manera detallada emociones, sentimientos o lugares en los que se encuentran sus personajes y este jueves, les invito a que hagamos un recorrido por cinco temas, utilizados en algunas de sus películas más elogiadas: 

1.- “Resistiré” 

Artista: Dúo Dinámico 

Álbum: En forma (1988)

Compositores: Manuel de Calva y Carlos Toro Montoro

Productor: Manuel de Calva

Discográfica: Sony Music / Columbia Records

Aparece en la película: “Átame” (1990)

El electrizante final de la película “Átame” no pudo ser mejor. Los tres protagonistas Marina (Victoria Abril); Ricky (Antonio Banderas) y Lola (Loles León) culminan la emblemática cinta cantando esta canción en el auto donde la pareja central se declara su amor. La letra de esta canción es tan poderosa, que fue regrabada en España en 2020 para dar ánimos a la gente ante el confinamiento por la pandemia y después, llevada a varios países de habla hispana. En la cinta, hace referencia a todos los obstáculos que tiene que enfrentar Ricky para poder conquistar a Marina, pese a todo lo bizarro que resulta la historia. Un gran final para una película histórica. 

2.- “Tajabone”

Artista: Ismaël Lo

Álbum: Jammu Africa (1997)

Compositor: Ismaël Lo

Productores: Philippe Brun y Emmanuel Deletang

Discográfica: EMI / Capitol Records

Aparece en la película: “Todo sobre mi madre” (1999)

“Todo sobre mi madre” no es una de las películas de Almodóvar; es LA película de Almodóvar. Y los elementos que contiene son simplemente grandiosos, siendo la guinda de todos ellos, las cinco estupendas protagonistas: Manuela (Cecilia Roth); Huma (Marisa Paredes); Rosa (Penélope Cruz); Nina (Candela Peña) y Agrado (Antonia San Juan) que nos ofrecen una historia poderosa y un verdadero homenaje a la sororidad. “Tajabone” enmarca el regreso de Manuela a Barcelona para resolver pendientes de su pasado, pues considera que ella le debe una explicación y que ahora, le está cobrando el haber huido de manera repentina. Al momento en que ella está averiguando el paradero de Agrado, que trabaja como prostituta, suenan las electrizantes primeras notas de este tema interpretado y creado por el cantautor senegalés Ismaël Lo. 

3.- “Cucurrucucú paloma”

Artista: Caetano Veloso

Álbum: Banda Sonora de “Hable con ella” (2002)

Compositor: Tomás Méndez Sosa

Productor: Caetano Veloso

Discográfica: Warner Music / Millan Records

Aparece en la película: “Hable con ella” (2002)

De por sí, este tema es capaz de hacer que se enchine la piel de cualquier oyente y esta versión del cantautor brasileño Caetano Veloso, te pondrá los pelos de punta con lo emocionante y emotiva que resulta. Con una base en el bossa nova y pequeñas pinceladas de blues, este ‘track’ enmarca de manera estupenda la historia de amor que nos cuenta esta película, que, pese a lo inverosímil que pueda parecer, Almodóvar le da el toque de ser una apología al enamoramiento, a la sensualidad, a la soledad y a la amistad. “Hable con ella” obtuvo también grandes premios a nivel internacional, incluyendo un Oscar a Mejor Guion Original, así como la primera y única nominación de Pedro Almodóvar en la categoría de Mejor Director. No solo la cinta es una verdadera joya, la música también lo es y este tema es prueba de ello. 

4.- “Un año de amor”

Artista: Luz Casal

Álbum: A contraluz (1991)

Compositores: Nino Ferrer y Pedro Almodóvar

Productores: Paco Trinidad y Luz Casal

Discográfica: EMI / Parlophone Spain

Aparece en la película: “Tacones lejanos” (1991)

La artista encargada de interpretar las dos emblemáticas canciones que aparecen en esta cinta es nada menos que Luz Casal y la sincronización dentro de “Tacones lejanos” la hicieron Marisa Paredes para “Piensa en mí” y Miguel Bosé en “Un año de amor”. Sin duda, esta película pone de manifiesto la genialidad de Almodóvar para contar historias complicadas y que las canciones formen parte de su relato. “Tacones lejanos” fue una de las películas más reconocidas del director manchego a nivel internacional y en México, tuvo una gran penetración gracias a que uno de los estelares es Miguel Bosé. 

5.- “Quizás, quizás, quizás”

Artista: Sara Montiel

Álbum: Banda sonora de la película “Noches de Casablanca” (1963)

Compositor: Osvaldo Farrés

Productor: Greg Segura

Discográfica: EMI / Hispavox España

Aparece en la película: “La mala educación” (2004)

Gael García Bernal transformado en Sahara, personaje de Juan y que ahora se llama Ángel, su otro personaje, hace esta sincronización de este tema en la versión de la gran Sara Montiel, además, inspirando la caracterización de ese personaje. La controvertida película de Almodóvar nos presenta una película dentro de una película y resulta ser reveladora y con un giro argumental estupendo. Esta es una de las cintas más criticadas del director por su ritmo un tanto parsimonioso y además, lo compleja que resulta la trama al principio, hasta que descubrimos que se trata de una película contada dentro de la película, pero inspirada en los hechos que traumaron a Juan / Ángel (Gael García Bernal) y que lo llevaron a convertirse en un ser lleno de rencor. El talento actoral del histrión mexicano queda de manifiesto de manera indiscutible en esta gran película. 

A Almodóvar se le considera uno de los genios del cine en todo el mundo, ya que su estilo y narrativa han hecho que veamos al cine de una manera poco convencional, asimismo, nos presenta historias que parecieran sacadas de lo más cotidiano de las convivencias para convertirse en tramas improbables y con personajes que van desde ser serios hasta pintorescos. La música es también ese elemento que adereza de manera certera sus historias. Ojalá disfruten este recorrido por algunas de las canciones que Pedro Almodóvar nos ha puesto para disfrutar más de su obra. 

Mi Twitter: @iorcuevas.

Someter al INE


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con el mismo estilo prepotente que han utilizado en el transcurso de la historia reciente grupos violentos y de resentidos sociales, que como ejemplo son los profes de la Secta 22 y normalistas, convertidos el lunes anterior en secuestradores de autobuses, asaltantes de camionetas repartidoras y bestiales agresores de reporteros, así el acusado de violar mujeres elegido candidato de Morena a la gobernación de Guerrero, amparado por el presidente y la secretaria de gobernación, pretenden someter al INE de la misma forma que han hecho con la Tremenda Corte y otras instituciones que no han podido desaparecer, porque la política nacional es desaparecer o someter.

Desapareció el aeropuerto de Texcoco, albergues de mujeres, el programa de guarderías de ex Sedesol, fideicomisos de apoyo social, subsidios a la investigación científica y millones de empleos y negocios debido al pésimo manejo de la pandemia que nos ha llevado al tercer lugar mundial en muertos y, lo que no han podido desaparecer por ser organismos autónomos que no se alinean ni alienan al gobierno, son desacreditados, anulados o sometidos, como han comenzado a hacer con el INE, descalificándolo desde ahora para poder desconocerlo en caso que las elecciones del 6 de junio no resulten como conviene al gobierno, indicando que: “Sí opositores ganan y el presidente pierde el control absoluto del congreso, no será fácil que quiten el gasto a planes sociales, porque el Ejecutivo tiene la facultad de veto” y “La realidad que conviene ya dejó atrás que la televisión infle a candidatos como detergentes”, indicando que difiere del INE como ente electoral porque se ha plegado a intereses creados”, siendo un organismo instituido durante el periodo neoliberal que, o se alinea con el gobierno o debe desaparecer, de tal forma que las condiciones se están organizando para que, si la presidencia pierde el control absoluto que tiene del congreso, inmediatamente se descalifique el resultado electoral y por veto presidencial, desacatando la decisión democrática que podría tomar el poder legislativo desapareciendo los programas sociales de dádivas y limosnas, el ejecutivo pueda seguir en lo mismo, haciendo lo mismo que hacen los profes de Oaxaca y normalistas, intimidando, bloqueando, amenazando, sometiendo: “Se donde vive Lorenzo Córdova y lo vamos a buscar”. Con parodias fúnebres amenaza al INE para que le devuelvan candidatura con expresiones como “cabroncito” y “no le toques los huevos al toro”, amenazando revelaría el domicilio del presidente del INE, aunque horas después, cambió sus chantajes por otros, mientras el presidente expresó un: Ya basta y la secretaría de gobernación dijo deben respetarse mutuamente, como si el INE también hubiera insultado y amenazado. Desaparecer o descalificar es la política, comenzando con periodistas, adversarios, quienes tienen algún tipo de riqueza y, especialmente las instituciones oficiales autónomas que no se someten a la autocracia que está a punto, quizá, de desaparecer en elecciones.  

“Tesis”: la ópera prima de un estudiante de cine que cimbró al mundo


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Tenía yo 17 años la primera vez que vi la película “Tesis”. Ya habían pasado algunos meses de su estreno en las salas de cine españolas y europeas, que fue justamente un 12 de abril de 1996 (es decir, ayer cumplió 25 años), pero que a nuestro continente llegaba en el verano de ese mismo año. Una de las ventajas de aparentar mayor edad de la que tengo, es que en el cine siempre me dejaban entrar a ver las películas que en se catalogaban como de contenido sensible, de clasificación “C” o que simplemente, no eran apta para adolescentes; el verme más grande ha sido una característica mía y que en años de juventud, pude sacarle ventaja. Así, en su momento de ser exhibida en las salas de cine locales, tuve la oportunidad de verla y se convirtió no solo una experiencia impactante, sino sobrecogedora. 

Cuando “Tesis” llegó a México, ya se hablaba mucho de ella en los círculos especializados de cine y obviamente, entre los adolescentes de la época, pues era conocido que no era una cinta apta para temperamentos alterables, también que no era para ese sector de público y constatando que lo prohibido se vuelve el más grande deseo y sobre todo, que recomendaban ir a verla con la mayor apertura de mente posible. Se hablaba de que el director, era un ‘chavo’ que apenas rebasaba los veinte años; se hablaba también de los actores que se habían convertido en toda una revelación en Europa y sobre todo de Eduardo Noriega, quien aseguraban, sería el próximo Antonio Banderas. Pero lo que realmente llamaba la atención, era que por primera vez se trataba en una película de manera más abierta, lo que implicaba la realización del cine ‘gore’ y ‘snuff’, con la crudeza que eso implica. Realmente, “Tesis” dio mucho de qué hablar entre los críticos y el público, pues su desarrollo comercial, no demeritaba la seriedad con que se contaba una historia ficticia que resultaba infalible en los sectores universitarios y revelaban quizás, una realidad que se vivía en las universidades europeas. 

Y la cosa se comenzó a poner seria con “Tesis” en todo el mundo, porque el entonces director revelación, Alejandro Amenábar, consiguió que su película fuera rodada en el edificio que ocupa la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, lugar donde el mismo Amenábar había estudiado y lo que le daba aún más seriedad a los eventos que ocurrían en la trama. También porque la cinta es tan vertiginosa e impactante, que argumentaban que muchas personas no podían terminar de verla por la tensión tan tremenda que provocaba y eso, pude constatar que era verdad, pues yo mismo fui testigo en el cine cuando muchos abandonaron la sala al ya no tolerar esa intranquilidad tan fuerte que provoca la historia. Y en ese 1996, realmente el mundo se detuvo a ver una película protagonizada por jóvenes actores poco conocidos en el séptimo arte internacional: Ana Torrent (Ángela); Fele Martínez (Chema) y Eduardo Noriega (Bosco) y más aún, realizada por un cineasta de 24 años que presentaba su primer largometraje y del que se tenían pocas referencias: Alejandro Amenábar; realmente “Tesis” fue impactante; lo sigue siendo. 

El cine español constató con “Tesis” que realmente podía entregar productos cinematográficos dignos de aclamación internacional gracias a sus nuevos talentos. Se decía en ese entonces que Amenábar podría compartir del podio de sus grandes glorias en cuanto a cineastas y colocarse al lado de Pedro Almodóvar o Alex de la Iglesia; y no estaban equivocados. 

“Tesis” cuenta la historia de Ángela, una estudiante de Imagen que realiza su tesis sobre la violencia audiovisual. Para ello, pide ayuda a su asesor de proyecto, el profesor Figueroa (Miguel Picazo), para que le consiga películas de tipo ‘gore’ y ‘snuff’ y sustentar algunos temas de su trabajo; Figueroa encuentra un video y cuando lo revisa en una de las salas de la Universidad, muere de un infarto por el estupor que le causa. Ángela encuentra el cuerpo de Figueroa al día siguiente y se lleva la cinta que veía. Pronto descubre que fue testigo de un video de este tipo, donde asesinaban a una estudiante de esa universidad. Chema le ayuda a descubrir el embrollo, sin embargo, Ángela descubre que dentro de la escuela hay una red que se dedica a la producción de estos videos donde están involucrados profesores y algunos estudiantes. 

“Tesis” es una cinta por la que el tiempo no parece pasar. Una película con la que entendí realmente de qué se trataba el género de horror psicológico y que me llevó a tener una experiencia realmente estremecedora. Es una película no solo estupendamente dirigida y fotografiada, sino tan turbulenta que sigue estremeciendo a mucha gente que la conoce por primera vez y que, de verdad, lleva el género del ‘thriller’ y del horror psicológico al extremo. Actualmente, podemos disfrutar de ella gracias al ‘streaming’, pues se encuentra en Amazon Prime Video con la suscripción normal. A 25 años de su llegada a las salas de cine europeas, les invito a que comprueben que su vigor, sigue siendo el mismo y los motivos por los que en el año de su estreno, arrasó llevándose siete premios Goya de sus ocho candidaturas. 

Mi Twitter: @iorcuevas

El juicio de amparo y la reforma eléctrica


Rodolfo Moreno Cruz

Profesor de Derechos humanos en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca

Publicación Original : 8 de abril de 2021

A propósito de la reforma eléctrica, se ha acelerado algo que se anunciaba venir: la tensión entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. No han faltado las voces que anuncian la catástrofe. Sin embargo, hay que tener cuidado. El disenso no siempre es malo. Las pugnas entre poderes siempre han existido en los verdaderos Estados democráticos de derecho. A veces el Ejecutivo frente al Legislativo; en otras ocasiones, el Legislativo frente al Judicial. O incluso una pugna entre los tres. Sólo por mencionar algunos de los múltiples sucesos, recuérdese el caso de la controvertida Ley de Seguridad Aérea alemana (Luftsicherheitsgesetz-LuftSiG) o el caso Bowman v. United Kingdom en Inglaterra. En todos ellos hay tensiones declaradas entre los poderes y, en algunas ocasiones, hasta descalificaciones verbales recíprocas.

Es verdad que, en perspectiva histórica, la fuerza democrática del Poder Ejecutivo o del Legislativo causa temores. Solamente por mencionar algunos casos: el advenimiento del nazismo en Alemania o el fascismo en Italia; el desprecio por las minorías culturales en ciertos países, como la exclusión y extinción “democrática” y de “limpieza étnica” de los serbios en contra de los croatas y los musulmanes. No obstante, también en perspectiva histórica, el poder de los tribunales y la protección a nombre de los derechos individuales tampoco está libre de pecado: sólo acuérdese de la polémica sentencia “la manada” en España, o léase el libro de la abogada Michelle Alexander: The New Jim Crow: Mass Incarceration in the Age of Colourblindness, en donde se señala al sistema de justicia penal estadounidense como un medio de control racial. Sobre este tema, las reconocidas filósofas Patricia J. Williams y Wendy L. Brown, en el libro La crítica de los derechos (pp. 83 y 84) indican que los peligros de la judicialización de los derechos consisten en que “los derechos que dan poder a quienes están en un lugar social o estrato determinado pueden quitárselo a quienes están en otros. El ejemplo clásico es el de derecho de la propiedad, que no sólo enfatiza el poder de los arrendadores y del capital, sino que constituye sujetos llamados arrendatarios y trabajadores”. Y aportan un ejemplo muy claro: con acierto, las feministas acusan que ideas como la libertad y legalidad han fortalecido el habla de los pornográficos y han silenciado el de las mujeres.

Bajo este escenario, entonces estaría justificado temer a los dos poderes. Y aunque sin duda la petición de investigar al juez es una declaración fuerte, pues como lo ha señalado la Corte Interamericana de Derechos Humanos en diversos momentos, las amenazas o mecanismos similares de inconformidad en contra de los jueces pueden llevar una intención escondida de incidir sobre sus fallos (párr. 26 del caso Bedoya Lima y otra vs. Colombia), tampoco pueden sobredimensionarse y afirmar que estamos a un paso de la desaparición del Estado democrático de derecho, y promover la aceptación estoica de las sentencias judiciales.

Por ello, el verdadero problema, y al cual no se le ha prestado la atención debida, es que carecemos de un mecanismo institucional para resolver estas diferencias legítimas. El Poder Judicial y el Poder Legislativo —si se quiere tomar en serio la división de poderes— están en plano de igualdad y ninguno es superior al otro. En ese sentido, ambos, justificadamente, competirán por ser los autorizados para decir lo que quiere decir la Constitución.

¿Es acertada o desacertada la reforma eléctrica en México? Hay varias respuestas, y la mayor parte son encontradas. Sin embargo, veamos sólo dos, que son las que están en este momento en el escenario. En la iniciativa preferente sobre la Ley de la Industria Eléctrica (pp. I y II) se manifiesta implícitamente que éstas protegen un interés social. Sin embargo, en el incidente de suspensión 118/2021, en la página 15, se lee lo siguiente: “existe un interés social y orden público en relación con la suspensión de normas reclamadas”. Es decir, por un lado, la iniciativa menciona que es el interés social el que dio origen a esta reforma. Pero en el incidente se dice que precisamente es el interés social el que justifica la suspensión. ¿Quién tiene la razón? O dicho de otra manera: el pleito gira en torno a quién debe ser el intérprete de la Constitución.

Estados Unidos, con el caso Marbury vs. Madison, solucionó este problema para su país. Y aunque su modelo arrastra debilidades propias de su contexto, sirve como ejemplo para ver cuál fue la génesis —acertada o no—de encontrar a un autorizado en la interpretación de la Constitución.

Recuérdese que las luchas entre federalistas y republicanos habían sido constantes. Y la clave para, de una vez por todas, dejar claro quién debería tener el verdadero poder, pasaba por reconocer al auténtico intérprete de la Constitución, pero además respondía a quién debería resolver los conflictos entre poderes. La historia creó el escenario idóneo para resolverlo.

En 1801 los republicanos habían ganado el Poder Ejecutivo con el triunfo de Thomas Jefferson. El federalista John Adams, aún en el poder, decidió aprovechar esos pocos días que le quedaban y nombró a 42 jueces. La designación era —como dijo más tarde el posterior presidente Jefferson— un nombramiento de “media noche”. Dada la premura de la designación, se logró expedir los nombramientos con las exigencias de ley, pero no se pudo entregar materialmente el nombramiento a cuatro de ellos, dentro de los cuales se encontraba Marbury. Al entrar a su cargo, Jefferson designó como secretario de Estado a James Madison (republicano), quien se negó a entregar los nombramientos a los federalistas. William Marbury presentó una especie de recurso (mandamus) exigiendo que se le entregara su nombramiento.

Pues bien, cuando Marsall (anterior líder del partido federalista), como presidente del Tribunal Supremo, enfrentó el caso, tenía ante sí un dilema: conceder el recurso a Marbury (su compañero de partido) y perder credibilidad judicial, o bien, apoyar a Jefferson (y reconocerle). En ambos casos se fortalecía el Poder Ejecutivo y se debilitaba el Poder Judicial. Salvó esa dificultad con una solución creativa. Marsall dijo algo así como: te daré la razón, pero tendrás que reconocer que el que tiene la última palabra soy yo. De esta manera dejó plasmado un acuerdo político (y no jurídico) del diseño institucional de aquel país: será el Poder Judicial quien declare la constitucionalidad o inconstitucionalidad de una ley. Y en el caso que resuelve, la ley que invocó Marbury era inconstitucional. Cierto, con ello sacrificó el derecho de su compañero de partido, pero logró el triunfo de la idea federalista: el Tribunal como intérprete de la Constitución. Ganó perdiendo.

Valdría la pena aprovechar este momento para que México realice el diseño institucional oportuno. Uno —pero no único— es el modelo estadounidense. Existen otros, como el modelo europeo (Tribunal Constitucional) o el sistema canadiense, que creó la figura jurídica notwithstandig con inclinación al Poder Legislativo. Deberán ser las diversas fuerzas políticas las que deban abandonar la idea grotesca de que sólo un sector puede tener la razón o que no hay más soluciones que las que significan el triunfo de uno y la derrota de otro. Implica un esfuerzo de alta civilidad política pasar de la imposición a la generación de un diálogo. La diferencia de este momento puede ser la semilla para innovar y, quizá, de aportar un nuevo diseño constitucional en el que, sin eliminar las diferencias, se logre el acuerdo constitucional en una especie de agonismo —por utilizar la expresión de Chantal Mouffe— y se obtengan ventajas de la enemistad. Desde luego no una enemistad antagónica, sino, precisamente, una enemistad agonista. Sea cual fuere el modelo que asuma México, debe partir de un hecho real: la diferencia entre poderes y la pluralidad del país. Ojalá así sea.