Próxima sucesión municipal

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Sucedieron las nominaciones para presidentes municipales en Oaxaca y de inmediato comenzaron sus campañas de proselitismo político cada uno de los partidos y candidatos al gobierno de los municipios del estado y, en especial el de Oaxaca de Juárez, capital del estado gobernado por el PRI, donde si para bien o mal no habrá cambio en la gubernatura lo cierto es que a nivel nacional lo habrá y Oaxaca quedará al margen de los intereses o tendencias de la federación, porque lo probable es que a México no lo gobierno más el PRI.

El enojo de ciudadanos contra el PRI a quien culpan de todo, sin darse cuanta que son ocasión de lo mismo que culpáis (JODD) y por ello tenemos el gobierno que merecemos, llevará a la presidencia de la república a quien sea, pero que no del PRI, circunstancia que en Oaxaca de Juárez podría suceder también con las consecuencias correspondientes, perjudicando otra vez y una vez más a la población, porque de los municipios del país que son capitales de estado, uno de los más pobres y olvidados es Oaxaca, ciudad donde, si la comparamos, por ejemplo, con Puebla, aquí no se realizan obras públicas de ningún tipo, no hay desde hace décadas infraestructura vial, instalación de franquicias, ni un Sanborns, industrias u obras importantes, realizándose únicamente lo cotidiano aunque se construyan uno o dos hoteles privados, así que si por cualquier razón la sucesión municipal llevará a la presidencia a un partido distinto del actual gobierno estatal, las consecuencias serían desastrosas para la ciudad porque el enfrentamiento sería recíproco y el desacuerdo normal e inmediato, dado que la mayoría de recursos políticos y financieros para el funcionamiento de servicios y administración municipal dependen de la disposición del gobernador y, si los presidentes del país y Oaxaca resultan de otro partido, difícilmente atenderán peticiones, solicitudes o encargos, así que si bien o mal no podemos hacer mucho en las elecciones  nacionales para elegir al presidente, si que podemos hacer para elegir al próximo presidente municipal de Oaxaca de Juárez y asegurarnos que por lo menos durante el tiempo que trabajen juntos dos gobernantes del mismo partido, aunque no haya obras ni infraestructura porque a eso estamos condenados, mínimo esperemos que no haya enfrentamientos, venganzas políticas y desacuerdos institucionales que hundan aún más en el fango de la mediocridad a la estoica ciudad de Oaxaca, que ahora se la quieren apropiar para convertirla en sede de resentimiento, gimoteo, resistencia social y patético lloriqueo magisterial, no en sede del patrimonio cultural de la humanidad, donde lo que imperara debía ser el voto informado, culto y educado para hacer de Oaxaca de Juárez la primer ciudad turística y cultural del país, no la violenta, sanguinaria y cruel que es con los turistas que valientes o ignorantes de las circunstancias que vivimos a diario, todavía vienen a visitarnos entre barricadas, bloqueos, secuestros, asesinatos de periodistas y rencor social, convirtiéndonos así otra vez en la ocasión de lo mismo que culpáis.