No al Sitibus

Carlos R. Aguilar Jiménez.

Fueron 600 millones de pesos o más, cualquiera que sea la cantidad que se haya gastado el gobierno en las obras y autobuses del SITIBUS, que se pierdan no significan ni importa nada, ––porque al fin, ni su dinero––, es dinero de impuestos y así cualquier inversión se puede ir a la basura, porque lo que realmente importa al gobierno es quedar bien con los dueños de autobuses, taxistas y todos los transportistas de pasajeros que desde hace décadas ofrecen en Oaxaca un servicio de pasaje infame, sucio, contaminante e indigno, que es proporcional en cuanto al tamaño de los camiones, a la barbarie de los choferes y el desinterés de los gobernantes por el bienestar de la gente.

Según los políticos actuales, principalmente el encargado del despacho de SEMOVI, Alejandro Villanueva, y socio de la empresa de transportación SERTEXA: “Por sus deficiencias técnicas y operativas, el actual gobierno suspendió de manera definitiva el Sistema Integrado de Transporte SIT, heredado del anterior sexenio en el que se invirtieron 600 millones de pesos, informando que en lugar del SITIBUS se pondrá en servicio para fin de este año, el Autobús de Tránsito Rápido, con el que se desechará la infraestructura del plan anterior consistente en un carril confinado, paraderos y terminales de autobuses, utilizando únicamente los 42 autobuses que se adquirieron y que actualmente se encuentran guardados en terrenos de la Ciudad Judicial”, y que, cuando estén en servicio se unirán a la circulación, incrementando el desquiciado tráfico de vehículos que a diario se desplazan por la ciudad, porque es un hecho, en principio, que el gobierno, como hace la mayoría de obreros, siempre descalifican y desprecian lo que hayan hecho otros antes que ellos, sea bueno o malo, porque eso no importa, lo que importa es decir que lo anterior fue pésimo y mal hecho, así que los 600 millones de pesos que se gastaron se irán directamente a la basura, de la misma forma que el interés de la población humilde que no tendrá el SITIBUS, a diferencia de otras ciudades donde se cuenta con transportes de pasajeros dignos, rápidos y seguros, en Oaxaca tendremos que seguir con el vejatorio servicio de pasajeros que ofrecen actualmente los concesionarios, quienes mintiendo y engañando tradicionalmente, ofrecen cada vez que exigen amenazando un incremento del costo del pasaje, mejorar el servicio, nunca cumplen, porque saben que el gobierno los ampara y protege para que comentan todo tipo de atropellos y abusos con la gente que aborda autobuses mugrosos, malolientes, viejos y dispuestos a correr desquiciadamente por las calles para ganar pasajeros o, moverse lentamente, incluso estacionarse displicentemente mientras esperan en las siguientes paradas se acumule más gente, en un círculo perverso entre gobierno y concesionarios que humilla y denigra a los pobres usuarios que estaban ilusionados con el SITIBUS y el que ahora, se irá directamente a la basura junto con todo lo que se gasto e hizo mal la pasada administración, solo para no perjudicar los intereses de taxistas y mafias perniciosas de concesionarios del transporte de pasajeros.