Ambulantes y huachicol


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Con el actual esquema social o político de que las leyes u ordenanzas se pueden transgredir dependiendo de las circunstancias o necesidades de cada quien, especialmente ahora con el modelo gubernamental que estima se debe apoyar a la gente con necesidades para que no robe o viole; como si la decisión de cometer un delito o no, fuera asunto de necesidad, cuando en realidad se trata de educación, principios morales o ética; porque quien es honrado, respetuoso y honesto, aunque tenga necesidad nunca jamás robará, mientras que quien es deshonesto o inmoral cometerá cualquier delito creyendo que los fines justifican los medios, por lo que si roban gasolina de ductos para sustraer combustible, desvalijan camiones repartidores que se accidentan, bloquean calles para exigir cumplimientos al gobierno, secuestran trabajadores en oficinas o invaden calles y banquetas para instalar mugrosos puestos comerciales, no están robando ni violando leyes, sino que únicamente están haciendo “valer sus derechos” no los legales para exigir o comerciar y así no delinquir.

El mensaje del gobierno está dado, la pedagogía oficial del asunto está en marcha: Te daré dinero para que no vendas drogas o robes gasolina, becas para que no siembres mariguana, dádivas para que no secuestres o, lo que sea voluntad del gobierno para sobornar a delincuentes, que si fueran en verdad gente honesta e integra, aunque tuvieran necesidad nunca robarían, como seguramente sucede en los pueblos que ahora tienen denominación de origen DO “Pueblo Ladrón”, donde ha de haber familias honestas, honradas e integras, quienes ante la oportunidad de robar gasolina, de ninguna manera lo hicieron ni permitieron que familiares fueran a robar y, lo mismo aplica con los ambulantes, quienes ensoberbecidos y acostumbrados a que anteriores gobiernos municipales y el sistema político corrupto los apoyará, ahora se enfrentan violentamente a la policía municipal agrediendo para que no los quiten y el gobierno municipal, los ciudadanos recuperen las calles que expropiaron impune e ilegalmente para vender cosas robadas, baratijas o alimentos insalubres.

Alguien alguna vez tiene que hacer algo para detener la plaga maligna de vendedores ambulantes que están convirtiendo la ciudad em grotesco mercado, y ese alguien amparado en la 4T (Cuarta Transformación), podría ser el presidente OGJ, quien aplicando única y exclusivamente las ordenanzas municipales, las leyes, rescataría el Centro Histórico para sus habitantes y turistas de la plaga perniciosa que son los ambulantes, quienes piden mesas de dialogo, pero las leyes no se discuten; eso hacen los legisladores, no las autoridades, así que el municipio únicamente debe aplicarlas y así rescatar lo que nunca debió ser despojado, como sucede con la gasolina que roban, igual que roban calles, banquetas y, obviamente los portales del zócalo, que también expropiaron para convertirlos en cantinas.  La 4T está en marcha y el mejor ejemplo de anticorrupción, honestidad y transparencia municipal será extirpar el cáncer que son los vendedores. callejeros que antes amparaba el PRI, partido político en vías de extinción según los resultados de MORENA.