Prohibido no tocar


Carlos R. Aguilar Jiménez.

La interactividad manual, o en jerga del oficio de museos o tiendas departamentales:”Hands On”, que estimula al visitante o comprador para que manipule, que toque con sus manos, que sienta la tersura, resistencia, solidez, maleabilidad o lo que sea de la prenda u objeto que le interese o llame la atención, para de esa forma, al tocar incrementar la provocación para que compre o disfrute de su manipulación; técnica de mercado que a diferencia de los grandes negocios donde todo se puede tocar, en otras empresas o museos nada se puede tocar y casi todo está prohibido: Prohibido tocar, porque así son las reglas y se deben cumplir al pie de la letra so pena de sanciones o condenas.

A diferencia de museos, negocios y otros lugares donde se prohíbe o  permite no tocar, en México si bien no está prohibido tocar, si está prohibido prohibir, porque aunque existen miles de leyes que restringen o prohíben hacer determinadas acciones que dañan, perjudican o crean caos, actualmente inmersos en la inmensa impunidad e ilegalidad que caracteriza al país, principalmente el crimen organizado, los delincuentes y casi todo mundo, podemos violar prohibiciones u ordenanzas porque la consigna es Prohibido Prohibir o Prohibido Castigar y, de esa forma usted puede invadir cualquier espacio público para hacer lo que se le antoje, puede bloquear calles, secuestrar oficinas o negocios, agredir a mujeres u hombres, estacionar en doble fila, defraudar, hurtar, despojar , prometer y no cumplir y en general violar la ley porque al estar prohibido prohibir y sabiendo no hay castigo por infracciones o delitos, las ventajas de la impunidad para los infractores son magníficas y ya puede uno robar gasolina sin castigo o despedir trabajadores con antigüedad o despilfarrar dinero público, sin consecuencias legales, en una dinámica en la que, si bien se esperaba aplicaran leyes, la realidad es diferente porque no se ha castigado a nadie que en el pasado gobierno haya saqueado, robado o defraudado y, es que así debe ser en el gobierno, donde aplica el refrán: “Chinto tapa a chinto y chinto a su compañero”, dado que seis años son nada y cuando termine este sexenio, como los anteriores, ningún gobernante se atreve nunca a enjuiciar y encarcelar a antecesores, porque la popularidad, fama o renombre que al principio se tiene a la par de aceptación popular, cuando los sexenios están por terminar, tal como demuestra la historia, todos los agravios, inconformidades y resentimientos se pueden expresar libremente, y así más vale no prohibir y condenar, para que la protección tradicional presidencial se mantenga y nunca un expresidente sea encarcelado, porque, no obstante, sus actuar no sea infame y considere aceptable, de cualquier forma siempre habrá descontentos e inconformes y así, por ejemplo, en Oaxaca, como haya sido la administración de todo gobernador, ninguno se queda a vivir en Oaxaca, todos absolutamente se van porque saben que sus acciones no dejaron contentos a todos y entonces es mejor Prohibido Prohibir… Prohibido no tocar .