Días de perros


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Vivimos días caniculares, en Canícula o Días de Perros, porque según la antigua perspectiva egipcia y sus formas de interpretar fenómenos meteorológicos en relación con el cielo, las estrellas, la crecida del río Nilo y los días de máximo calor, de mayor temperatura ambiental con la visibilidad de determinadas constelaciones donde se ubica el sol en el transcurso del año, es en estos días cuando las constelaciones del Can Mayor y Can Menor, Perro grande y perro chico, con sus estrellas Alfa: Sirio y Proción, según su pensamiento mágico o religioso se sumaba la energía o calor de estas estrellas brillantes al del Sol y por ello el incremento de calor, que influye incluso en que nosotros digamos, hace un calor de los perros, refiriéndonos por supuesto al Can Mayor y Menor.

No tienen absolutamente ninguna relación las estrellas caninas con el calor y temporal suspensión de lluvias de estos días, pero si lo tiene la posición del sol en estos meses en el cielo, cuando luego de subir del ecuador en el equinoccio de primavera rumbo al norte y alcanzar el solsticio de verano, en el trayecto calentó el agua de mar del hemisferio boreal y, luego de detenerse en el trópico de cáncer e iniciar el verano, al regresar rumbo al ecuador y equinoccio de otoño, recalienta los océanos, generando la evaporación de miles de kilómetros cúbicos de agua que forman vórtices, torbellinos y huracanes que precipitan agua en todo el hemisferio norte, no obstante, por ubicarse México casi en la misma latitud de Egipto, que es una zona desértica como debería ser Oaxaca y el sureste mexicano, por la circunstancia de vivir en un istmo con océanos al este y oeste, las lluvias de huracanes nos alcanzan, sin embargo, durante este período canicular cuando el calor del sol es intenso por estar casi en el cenit, (el próximo día ascio es el 5 de agosto) las temperaturas ambientales exceden de alguna forma la capacidad de condensación de las moléculas de vapor de las nubes para convertirse en gotas y llover, así que durante varios días más, días caniculares, no lloverá y hará mucho calor y habrá exceso de humedad, pero después, cuando termine julio, las lluvias por ciclones se manifiesten y vivamos el tiempo de máximas lluvias, aguaceros y hasta diluvios que recargaran mantos freáticos, llenarán escorrentías, arroyos, ríos y represas, repitiendo el ciclo hidrológico en esa dinámica atmosférica y de estaciones relacionada con la inclinación del eje de rotación de la Tierra que en estos días caniculares cuando estamos de frente al sol y sus rayos caen verticalmente sobre nuestra latitud por unos días se detienen las lluvias, sin que haya ninguna relación con los perros, los canes del cielo, aunque la leyenda señala que también cuando hace calor uno se pone rabioso o a los perros les da rabia…