Hoy: día exitante


Carlos R. Aguilar Jiménez.

La excitación, entendida como resultado de acervo de energía, calor, entusiasmo, frenesí o lo que sea nos ponga activos y dinámicos, es consecuencia de una fuente de poder que, en todos los casos proviene directa o indirectamente del Sol, Dios de nuestros antepasados, porque absolutamente todo lo que sucede en la Tierra, en la atmósfera, el mar y la vida tiene como fuente de energía al Sol, que para los pueblos antiguos de la Tierra fue el “padre nuestro que está en el cielo”, el que nos da luz, calor y vida. La Madre es la Tierra, siendo así que las estaciones del año, siembra, cultivos, cosecha, rituales, ceremonias y calendarios dependen del sol según los equinoccios y solsticios para los habitantes del norte y, para los oaxaqueños y habitantes intertropicales, también los ascios.

En Oaxaca, en la zona arqueológica de Monte Alban la desalineación del edificio “J” u Observatorio, respecto de la simetría de la plaza ceremonial servía para señalar junto con el eje sagrado del edificio “P” el día en que el Sol se ubica en el meridiano de Oaxaca, comprobándose este fenómeno en el interior de la cámara sagrada del edificio “P”, donde penetran directamente los rayos del sol el 8 de mayo. Un día después el sol se ha movido al norte y sus rayos no llegan verticales, continuando el desplazamiento solar rumo al solsticio y después regresa al ecuador, ubicándose otra vez en el meridiano de Oaxaca y Monte Alban hoy, el 5 de agosto, convirtiéndose meteorológica y oceánicamente en el día más excitante del año, porque el haber sido recalentado el mar y la superficie continental desde el 8 de mayo, el día ascio anterior, las temperaturas del hemisferio norte son las más excitantes del año, sintiéndose calor incluso en Canadá y norte de Europa, pero más en latitudes intertropicales como Oaxaca, donde únicamente gracias a la ASNM, persistencia de cielos nublados y lluvias constantes no sufrimos de excitación extrema. ¿Cómo se mueve el Sol y qué importancia tiene en la vida, alimentación y economía? lo sabían los constructores de Monte Alban, donde existe un gnomon (instrumento erguido de piedra que  sirve para medir el desplazamiento del sol), contar los días del año, saber cuando el Sol está en el sur, cuando llegará al cenit el 8 de mayo y 5 de agosto, en una dinámica de observación de los sacerdotes astrólogos, que sirvió para, como dice el libro de Los Coloquios, conservado en la Biblioteca del Vaticano: “Hay quienes no guían, acerca de como deben ser adorados nuestros dioses cuyos servidores somos como la cola y el ala. Los que hacen las ofrendas, los que ofrecen copal…Los que ven, los que se dedican a observar el curso y proceder ordenado del cielo, como se divide la noche…Ellos nos llevan, nos guían, nos dicen el camino. Quienes ordenan como cae un año, como siguen su camino la cuenta de los destinos y los días y cada una de las veintenas. De esto se ocupan, a ellos les toca hablar con los dioses. 

Hoy 5 de agosto en el Observatorio Astronómico Municipal, estaremos vigilantes, como los sacerdotes astrónomos de Monte Alban, del día ascio, la desaparición de la sombra y desplazamiento de Dios rumbo al sur. La cita es al mediodía, la atención libre y gratuita.