¿Orar por gobernantes?


Carlos R. Aguilar Jiménez.

“Orar por gobernantes pide la Iglesia” a través del arzobispo de Oaxaca para pedir al mundo sobrenatural, al habitáculo de Dios y todos sus elegidos, que no se despenalice el aborto y la población siga creciendo exponencialmente y la sobrepoblación, agotamiento de recursos u oportunidades, pobreza, marginación, hijos no deseados ni queridos, delincuencia, deterioro ecológico y todos los problemas y  catástrofes que genera la explosión demográfica, continúen por los siglos de los siglos; porque es un hecho que mientras más gente haya en cualquier lugar, menos alcanzarán los recursos y oportunidades, proliferando la ignorancia en todos los sentidos, especialmente la científica, conviene a la Iglesia y también al gobierno para poder manipular a la gente sin capacidad de refutación o critica.

Orar, rezar, realizar mandas, ofrecer sacrificios, hacer hechizos, conjuros o sortilegios fue practica y ritual común de pueblos que pretendían alterar las leyes y constantes del universo en beneficio de sus intereses y carecían de conocimientos respecto del funcionamiento de la naturaleza, esperando que fuera el dios de la lluvia, del tiempo, del trueno o Cielo quien resolviera nuestros problemas mediante milagros o prodigios, hasta que la Revolución Científica y luego Industrial, demostraron que únicamente por medio del trabajo y la técnica, o las matemáticas e ingeniería, se pueden solucionar los problemas, no obstante y luego de varios siglos de pensamiento científico y utilización de miles de dispositivos creados tecnológicamente, muchos, como el arzobispo de Oaxaca e incluso el papa todavía creen y piden que orando se solucionan los problemas o que la fe mueve montañas, cuando está demostrado que únicamente los productos de la ciencia cambian o mejoran la vida y, si se trata de evitar abortos, existen muchos procedimientos anticonceptivos para conseguir que únicamente sea el placer erótico el que vivan las parejas sin embarazarse, pero, si algo falla y ocurre un embarazo,  también por medio de la ciencia se interrumpa antes de que se pueda considerar un infante, porque la filogenia refleja la ontogenia evolutiva y hay un período en el que aún no se es un ser humano, pero como sea, lo cierto es que no se soluciona ningún problema orando, no llueve si sacamos a una imagen religiosa y la paseamos por la calle, ni dejara de haber terremotos por rezos, ni habría telecomunicaciones, computadoras, laser, anestesias, antibióticos o aviones que pudieran conseguirse orando el Padre nuestro, sino únicamente acudiendo a escuelas, graduándose como universitarios y después trabajando en laboratorios o instituciones o industrias, donde se inventen cosas, porque la complejidad de la vida moderna no se resuelve añadiéndole más asiento a la clayuda, sino estudiando, siendo consciente y trabajando, trabajando mucho y estudiando para dejar de creer en prodigios y milagros sobrenaturales, que de cualquier forma los gobernantes no atenderán porque mientras estén en el poder se sienten omnímodos, todo poderosos y omniscientes, como uno que conocemos.