Hay gobernanza dice


Carlos R. Aguilar Jiménez.

En Oaxaca hay gobernanza y nuestra meta es dar resultados. En el estado hay gobernabilidad, una que hasta el mismo presidente ha reconocido, afirmó en entrevista el secretario general de gobierno, quien seguramente en su mundo de irrealidad y fantasía las circunstancias son diferentes de la situación que vivimos todos los días los oaxaqueños, quienes diario entre bloqueos, secuestros de empresas, chantajes en autopistas, invasión de vendedores callejeros en todos los parques y calles de la ciudad, además de asesinatos de policías, mujeres y hombres, asaltos, robos, invasiones y demás delitos que se realizan en total impunidad,  de los que Mafud no se entera o tiene otros datos, porque la realidad de Oaxaca es que no hay autoridad que se respete ni gobernabilidad o gobernanza.

El mejor ejemplo de ingobernabilidad son los bloqueos de calles que diario realizan grupos de resentidos sociales quienes con cualquier pretexto ponen de rodillas y humillan a los gobernantes hasta conseguir sus mezquinos intereses, perjudicando impunemente, sin castigo o sanción a la población que debe sufrir retrasos, faltas a su trabajo, inasistencia a compromisos o citas médicas, porque el gobierno no aplica la ley, no utiliza protocolos policiacos para terminar con los bloqueos, acometidas o todo tipo de violación a las leyes y ordenanzas, incluso municipales, donde como ejemplo tenemos la irrupción de cientos de vendedores ambulantes amparados en membretes políticos para hacer lo que quieran aprovechando la ingobernabilidad en que vivimos, porque es un hecho que el secretario de gobierno, viviendo en su mundo de irrealidad y fantasía, viajando en vehículo escoltado por los rumbos de pudientes de la ciudad, no se entera de lo que en realidad sucede o no le importa, porque cuando termine su cargo en el gobierno en tres años, se irá de Oaxaca a vivir en otro ciudad, donde haya gobernabilidad, respeto, paz y seguridad, quizás se vaya a Madrid, Miami o Houston, porque así hacen todos los gobernadores y funcionarios de gabinete, nunca se quedan en Oaxaca, porque saben no hay ni habrá gobernabilidad y menos ahora, cuando el gobierno federal establece que valen más los abrazos que los balazos y que nunca se aplicara la ley para evitar lo que llama represión, dado que para los gobernantes de la ingobernabilidad es más importante dejar que los problemas se arreglen solos, por su propia dinámica social, que intervenir a tiempo evitando acciones ilegales. Resultados en gobernabilidad no hay ni tampoco reconocimiento público; Lo que hay es inseguridad, impunidad, despotismo, excesos e ilegalidad. Aunque es otro tema, tampoco hay obras, infraestructura, autopistas a la costa e istmo, ni Sitibus o Libramiento Norte, porque es suficiente que un grupo de gente que se diga indígena, ecologistas, colectivo social o profe de la Gestapo 22, diga que no quiere para que el gobierno acata sus ordenes en total ingobernabilidad y corrupción, arreglando todo con dinero para evitar problemas en lo que se van de Oaxaca con las carteras repletas.