Hombría perdida

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Si bien quienes nacimos a mediados del siglo pasado todavía entendemos lo que es hombría, entendida esta como: amor propio, caballerosidad, honra o respeto de sí mismo, exigiendo en consecuencia de los demás reciprocidad en el trato, pretendiendo que esta fuese prerrogativa general en toda circunstancia social o relación personal, lo cierto es que, quienes nacieron después del inicio de los mezquinos conflictos magisteriales de la Secta 22, poco o nada saben respecto de esta forma de ser o comportarse, porque desde que nacieron en Oaxaca, supongamos desde 1980, lo único que han visto, principalmente de quienes se debiera observar pundonor, respeto y dignidad del magisterio oaxaqueño, es: vileza, deshonor, bajeza, ignominia y mezquindad, suponiendo algunos equivocadamente que eso es normal y, en casos extremos, que así debe ser, tal y como se comportan los normalistas, profes, taxistas, camioneros y demás obreros de poca educación y mínima hombría.

Si escribo hombría es en sentido general incluyendo lo mismo para mujeres y en la idea que en equidad existen tanto hombres y mujeres con dignidad, como sin ella, como se puede ver por igual a profas y profes vociferado o gimoteando en sus marchas y plantones en las calles, sin ningún asomo de dignidad, respeto u hombría por ellos mismos ni por por los demás, porque así crecieron en sus familias y sus padres jamás nunca les orientaron respecto de lo que es digno o profesional, en principio porque quienes se quejan y gimotean son hijos o hijas no deseados que nacieron del arrebato y la pasión, no de la planificación y el amor, así que sin hombría o decoro desde niños y adolescentes y, hoy como adultos, se comportan como auténticos póngidos, dispuestos a todo, porque no tienen autoestima y sin eso, si no se quiere y respeta uno a sí mismo, no hay nada que perder, siendo capaces de perjudicar y dañar a quienes menos tienen, a los más pobres y a los niños más humildes, cumpliendo con la sentencia bíblica oscurantista del Principio de San Mateo (Mateo 13:12) que dice: “Porque al que tiene, se le dará más y abundará; y al que no tiene, aun aquello que tiene le será quitado”, o como digo yo:que es lo mismo: “Los ricos cada vez más ricos, y los pobres tienen hijos”, en una dinámica de decadencia social oaxaqueña, en que sin hombría ni dignidad y menos respeto a la palabra, lo único que hacen los profes con su gimoteo y protestas es hundir más a los pobres, perjudicar a los niños humildes que no pueden asistir a escuelas privadas, beneficiando a los dueños y catedráticos de estas y, a los ricos a quienes no les afecta perder unos cuantos miles de pesos, mientras a los pobres, cada día perdido es exponencial en sus ingresos, así que si si siguen como lo han hecho desde que se apoderaron del IEEPO, seguirán avasallando a los niños y a la gente más pobre, mientras los ricos a quienes odian, como dice la Biblia en San Mateo, seguirán enriqueciéndose, les guste o no, porque así lo dijo San Mateo sintetizando la sabiduría popular de hace dos mil años  y que sigue estando vigente.