Guelaguetza: marca registrada

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Quizá no sea posible porque se supone la Guelaguetza es fiesta del pueblo y para el pueblo o, al menos es su origen, no obstante, como todo incluidas las tradiciones, con el transcurso del tiempo se evoluciona y debemos adaptar todo o sus partes a nuevas circunstancias, y así con la Guelaguetza, que de ser una fiesta de Oaxaca de Juárez que se realizó desde el principio en el Cerro del Fortín, actualmente están proliferando guelaguetzas por todos lados, remedos, simulacros y copias baratas de esta gran fiesta folklórica.

Comenzaron a desvirtuar copiando la Guelaguetza, primero los profes de la Secta 22 realizando una pirata en el estadio del ITO, donde bailaban y todavía lo hacen, bailarines de pacotilla que entretienen a quienes no exigen calidad ni virtuosismo en ninguna actividad, conformándose con lo que haya y así, siguiendo el mal ejemplo ahora realizan copias de guelaguetza en el Tule, Etla, Tlacolula, Xoxo y también en restaurantes, bares y todo lugar donde se pueda reunir un grupo de danza folklórica que medio bailen la danza de la Pluma y otros bailes regionales para engañar a la gente y conseguir dinero con el pretexto de la guelaguetza, porque no existe control, regulación, seriedad ni derechos de autor para su presentación con este nombre: Guelaguetza, como sucede, por ejemplo con el mezcal que tiene un Consejo Regulador o la denominación de origen y marca registrada de otros productos y todo lo que requiere control, por lo que la Guelaguetza también debiera regularse y evitar en el el futuro próximo la Guelaguetza, con mayúscula, se convierta en una pachanga, un espectáculo de vodevil que cualquiera puede presentar, demeritando y desprestigiando un espectáculo que todavía, hoy, incluso con dos presentaciones el primer lunes y en la octava, comienza a ser, aunque todavía no, una feria comercial que puede perder su identidad y espíritu folklórico, étnico o autóctono respectivo.

La Guelaguetza debe ser una Marca Registrada, tener una especie de Denominación de Origen oFranquicia que evite cualquiera la pueda representar en cualquier aldea, cantina o restaurante, porque se trata de una expresión cultural, folklórica y artística de danza, música, generosidad y tradiciones que se debe respetar, cuidar y conservar más o menos como ha sido desde hace 80 años, evitando así que cualquiera la copie y convierta en festejo vulgar y prosaico, como sucede en un restaurante de la calle de Alcalá donde, si no dan risa sus dizque bailarines, dan lastima por la pobre calidad de su representación, contexto del que no se dan cuenta quienes no son de Oaxaca y se van con la idea de que esos paupérrimos bailes que presentan, son la Guelaguetza, cuando apenas si llegan a una presentación mediocre de lo que es la auténtica esencia de la Guelaguetza, y lo mismo con los profes y todas las aldeas que se copian impunemente la Guelaguetza de Oaxaca de Juárez…después los chinos copiaran la Leyenda Donají y la misma Guelaguetza o hasta Disney