Gobierno impostor

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Mientras no asuman el poder, en tanto no se les tome protesta de ley; hasta que no reciban el documento oficial que les nombra según el cargo que corresponda al haber sido nombrados por el presidente en funciones, especialmente mientras el presidente electo no reciba la banda presidencial y los legisladores no confirmen al presidente, no es presidente de la república, y el junto con todo su gabinete son aún ciudadanos, quizá AMLO tenga el beneficio de ser presidente electo y eso tenga trascendencia política, pero todos los demás son sus cuates y nada más, ciudadanos comunes y corrientes, porque los auténticos funcionarios públicos, secretarios de estado y presidente de la república mexicana siguen siendo hasta el 31 de diciembre Enrique Peña Nieto y su gabinete.

Organizar encuestas para decidir obras, tomar decisiones y todo lo que hace actualmente y desde que fue elegido López Obrador, son todavía acciones privadas, particulares, entre cuates, ajenas a instituciones oficiales, porque mientras no asuman su respectivo cargo, siguen siendo don nadies, individuos antes anodinos o políticos que renunciaron a sus cargos para asumir otros, pero hasta el 1 de diciembre, antes no, por lo que todo lo que organizan y hacen no vale, no es institucional, como su fraudulenta encuesta para el NAICM, que no válida el INE ni ninguna institución oficial, sino únicamente los cuates del presidente electo, que todavía no es el presidente.

Política de etiqueta

Oaxaca de Juárez y todos los municipios del estado tienen ya sus presidentes municipales electos, en el caso de la ciudad los ciudadanos votaron también por un candidato del mismo partido que ganó las elecciones presidenciales del país, así que el futuro presidente municipal será el Lic. Oswaldo García Jarquín, quien asumirá su cargo oficial e institucionalmente el próximo 1 de enero, pero mientras, respetuosa y educadamente se mantiene al margen del gobierno que aún encabeza aún el Lic. José A. Hernández Fraguas, sin inmiscuirse en sus asuntos y decisiones de gobierno, manteniéndose política, discreta y educadamente al margen, comportándose seria y éticamente como un caballero, quizá participando en comisiones de transición y entrega-recepción, pero no en la política ni en los trabajos y acciones del gobierno municipal aún en funciones; a diferencia de lo que hacen los próximos funcionarios federales, quienes aún no reciben el cargo ni el nombramiento institucional, pero ya se sienten lo máximo, paladines y héroes que llevarán al país a su fantasiosa Cuarta Transformación. Siempre hay que esperar, la prudencia así lo dicta, debemos ser mesurados, sensatos y circunspectos, dando su tiempo al tiempo, circunstancias que poco o nada le importan a los próximos secretarios y funcionarios federales que desesperados y ambiciosos y urgidos de poder pretenden mandar, dirigir y presidir ya, inmediatamente, desde que su cuate AMLO les dijo que serían sus colaboradores. Jorge Manrique dijo al respecto: “No se engañe nadie, no, pensando que ha de durar lo que espera más que duró lo que vió, porque todo ha de pasar por tal manera”. Y una conocida canción señala: ”Sabia virtud de conocer el tiempo, a tiempo amar a desatarse a tiempo…Como dice el refrán, dar tiempo al tiempo…”