Medicina o embustes

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Realizan la 1a Feria de Medicina Tradicional y complementaria. Esta actividad, dicen, busca rescatar y reconocer la sabiduría ancestral de la medicina tradicional para el fortalecimiento de la salud, y señala la publicidad de los organizadores de esta feria de charlatanes, merolicos y curanderos, que entre olor a copal, incienso, albahaca, ruda y sustancias aromáticas, acompañados de sus conocimientos milenarios y ancestrales, fueron parte del primer encuentro de la Feria de Medicina que se realizó en las instalaciones de la Dirección de Salud Municipal, donde por 50 pesos pudieron acceder a que realizaran limpias, sobadas, curas de espanto, de mal de ojo, masajes, quiropraxia entre otros embustes, con el fin de “rescatar la medicina tradicional para el fortalecimiento de la salud”.

Reunión de dizque médicos donde obviamente no apareció COFEPRIS, los SSO, ni la Procuraduría del Consumidor para evitar el engaño y fraude de quienes se autonombran terapistas, curanderos, chamanes o brujos, y menos estuvieron los auténticos médicos con cédula profesional y título universitario, quienes para ejercer su noble labor deben estudiar intensamente y aprobar todos los exámenes de sus facultades durante cinco años en aulas de enseñanza académica, superando luego el internado, servicio social, después la especialidad, subespecialidades y por último cumplir con todos los requisitos que exigen los colegios médicos para poder ejercer la profesión de médico y actualizarse, con el uso y aplicación de conocimientos científicos derivados de la investigación moderna en anatomía, fisiología, bioquímica, física molecular, química, genética; disciplinas de la ciencia que por lo que se deduce a todos los que practican las dizque medicinas ancestrales o complementarias les tiene sin cuidado y no importa, porque según ellos se puede curar con magia, ocultismo, nigromancia, elixires, incienso, aromas, gemas, flores o cualquier cosa que se les ocurra con tal de que digan es de sabiduría ancestral, y mientras más antigua mejor, o indicando que es complementaria, por supuesto sin haber sido sometida a ningún experimento o verificación científica, sino únicamente al principio de autoridad, consenso o milagro, argumentos que no pueden soportar el menor escepticismo racional, pero si la fe, desesperación e ignorancia respecto de lo que es la medicina que en los últimos años ha salvado millones de vidas y mejorado la calidad de vida de todos; pero así son las cosas, si el médico salva o sana es porque así lo quiso Dios, si se muere el paciente también, descalificando siempre al médico y medicina, y más, cuando lo hacen instituciones oficiales que debieran privilegiar el conocimiento científico médico, no piramides iónicas, parapsicólogos unidos, yerbas aztecas milenarias y cualquier cosa que a alguien se le ocurra y afirme que porque lo dice el o es muy antigua, cura. La medicina es ciencia, igual que la matemática, física, óptica o electrónica, no existe matemática alternativa ni química idem, por lo que tampoco medicina alternativa o complementaria, excepto si se trata de charlatanería, supersticiones, magia, placebos o chifladuras.