“Excelente día para un exorcismo”


Ismael Ortiz Romero Cuevas

¿Escribir de una cinta de horror en plena temporada navideña? Pues claro. Pero no solo escribiré de una película de horror, sino de la gran película del género al paso de los años.

Resulta que ayer, 26 de diciembre se cumplieron 45 años del estreno de la obra maestra del cine de horror y creo yo, una del séptimo arte en general: “El exorcista”. El 26 de diciembre de 1973 arribaba a las salas de cine, la que es considerada la película más aterradora de todos los tiempos y fue en esa fecha, porque en la temporada entre septiembre y noviembre, después de los bluckbusters veraniegos, es cuando generalmente se estrenan las cintas de este popular género por la celebración de ‘halloween’ en los Estados Unidos, sin embargo, fue por un retraso en la edición que la Warner decidió estrenarla justamente en diciembre, cuando están en cartelera por tradición, las cintas que competirán en la temporada de premios o bien, las comedias propias de la temporada.

Así, un día después de Navidad, se encontraba ya proyectándose y apoyada con una potente campaña de mercadeo, la película que hasta la fecha sigue siendo un referente en el género y a la que mucha gente, aún consideramos insuperable. Esa campaña de mercantilización a inicios de los años setentas, incluía aterradores spots en radio y televisión que vendían la idea de lo que podía provocar la cinta, además, la colocación de ambulancias a las afueras de los cines donde se exhibía, posters y demás mercancía que les hacía desear al público joven de aquella época, ver la historia a toda costa. En efecto, la cinta provocó ataques de histeria y de ansiedad, desmayos, gritos y demás desfiguros dentro de las salas de cine, además de que en esos años, cientos de adolescentes aseguraron estar poseídos después de verla. En su momento fue aterradora, pero lo sigue siendo. Incluso conozco gente que ya en estos años, no se atreve a verla por ningún motivo.

Prácticamente medio año después fue estrenada en nuestro país, justo en el verano del ‘74, cuando “El exorcista” ya había acumulado un gran número de críticas positivas y diez nominaciones al premio Oscar que incluían Mejor Película, Mejor Director (William Friedkin), Mejor Actriz (Ellen Burstyn), Mejor Actriz de Reparto (Linda Blair) y Mejor Actor de Reparto (Jason Miller) entre otros; de los cuales obtuvo solo dos estatuillas: Mejor Guión Adaptado para William Friedkin y Mejor Edición de Sonido para Robert Kundson y Chris Newman. Así, ya que tenía un camino de reconocimientos y se había hecho de una gran reputación, se proyectó en nuestro país; eso sí, comenta la gente que fue testigo de su estreno (mi madre entre ellas) que solo se programaba en función de media noche y era dirigida únicamente a adultos. También a las afueras de los cines nacionales, incluyendo el Cine Oaxaca, donde se proyectó en nuestra bella ciudad, se situaron ambulancias y paramédicos, pues su campaña pedía a quien padeciera enfermedades cardiacas, asma o epilepsia, abstenerse de verla. Aún así, fue un éxito.

A mí, me tocó la experiencia de descubrir la cinta en el ya descontinuado formato del VHS (o quizá Beta), a mediados de los años ochentas, cuando yo tendría unos cinco o seis años de edad y obviamente la vi a escondidas de mis papás. Debo confesarles también que me pasé más de un mes durmiendo sumamente mal por recordar el horroroso rostro de Regan McNeil (Linda Blair) poseída. Sí, no fui un niño normal y lo acepto. Al paso de los años, se convirtió en una de mis películas indispensables y favoritas. En el año 2000, me tocó verla por primera vez en el cine en su reestreno, siendo para mí, una de las mas grandes experiencias. Déjenme contarles también estimados lectores que en ese estreno con “escenas nunca antes vistas”, creo que fui el único que terminó muy, pero muy emocionado al terminar la proyección. De verdad, nunca había imaginé que pudiera presenciar en una sala de cine una de las más grandes obras maestras del horror y una de mis películas predilectas. Regresé tres veces más a verla.

Y por estrenarse un día después de Navidad en los Estados Unidos, es ese diálogo al que hoy le llamaríamos ‘easter egg’, algo que evidentemente se entendía únicamente en su fecha de estreno: la escena sucede entre el demonio dentro del cuerpo de Regan McNeill (Linda Blair) y el Padre Karras (Jason Miller), quien pone una cinta para grabar lo que le expresará y le dice: “excelente día para un exorcismo”.

Desde este espacio, un humilde homenaje a una de las más grandes películas en la historia del séptimo arte y a la obra maestra del cine de horror por su 45 aniversario. Por seguir siendo referente y no perder su vigencia, por seguir siendo crítica y actual en su contenido y porque su nombre, se sigue pronunciando con una especie de respeto, que en el mundo del entretenimiento, solo lo pueden hacer las grandes obras o los grandes personajes. Por eso, al paso de los años, la grandeza de “El exorcista” seguirá acumulando experiencias que continuarán erigiendo su leyenda.