Pueblos de magia negra


Carlos R. Aguilar Jiménez.

“Asigna Murat recursos para Pueblos Mágicos”: Calpulalpan, Huautla, Mazunte, Mitla y San Pedro y Pablo Teposcolula, recibirán distribuidos 28 millones de pesos según informó el Secretario de Turismo Juan Carlos Rivera, dinero con el que se supone se mejoraran las condiciones urbanas de estos pueblos y se hará publicidad para que sean visitados por turistas y viajeros que buscan ambientes bucólicos y paisajes naturales, además de tranquilidad y seguridad, que quizá consigan cuando logren llegar a estos pueblos, disfruten y se relajen, porque mientras, en el trayecto casi todo será de pesadilla al encontrarse los paseantes con carreteras infestadas de baches, topes, sin señalamientos y con la posibilidad de cierre de carreteras por manifestantes o asaltos de grupos que con cualquier objeto bloquean calles para extorsionar automovilistas y paseantes, desde la caseta de cobro en Huitzo hasta cualquier aldea donde sus habitantes roban a paseantes en las carreteras que pasan por sus caseríos..

Oaxaca tiene muchos atractivos para el turismo, eso es obvio, sin embargo, tiene dos grandes problemas para aprovechar todo el potencial, el primero es la falta de autoridad del gobierno que permite todo tipo de atraco, asalto, secuestro o intimidación de los resentidos sociales y líderes venales, quienes con total impunidad bloquean carreteras o caminos para extorsionar y robar, por otra parte, se encuentran las pésimas carreteras y transporte a cualquier lugar a donde alguien se quiera trasladar a vacacionar, porque excepto la “súper” a Puebla, todos los caminos de Oaxaca son inseguros y peligrosos, si bien no tanto aún por el crimen organizado, si por los aldeanos y las lamentables condiciones de los caminos, que si para los oaxaqueños que nunca han salido de su tierra les parecen normales y hasta buenos, si conocieran autopistas europeas, estadounidenses o canadienses, mínimo se pondrían a suspirar, porque existe una diferencia inmensa entre cualquier autopista de primer mundo y las carreteras de Oaxaca, que literal y operativamente eso son: caminos para carretas o carruajes tirados por caballos o para vehículos de terracería, no para automóviles. Llegar a Mazunte, Capulalpan o Huautla es aventura extrema porque cualquiera que no conozca las escabrosas carreteras de Oaxaca, cuando sabe que la distancia en kilómetros desde Oaxaca es de X kilómetros, supone llegará en dos horas máximo, como sería en cualquier otro lugar, menos en Oaxaca, porque brutal es la realidad al descubrir que  es el triple de tiempo de trayecto entre miles de baches, millones de topes y un sinnúmero de curvas peligrosas, además de la extorsión cruel y despiadada de habitantes de pueblos colindantes con las carreteras que con cuerdas cierran caminos para cobrar peaje a los automovilistas so pena de rayar el vehículo o agredir a los que se atreven a visitar un Pueblo Mágico, de los que falta decir que son mágicos porque se necesita Magia Negra o algún embrujo para llegar a salvo a conocerlos y quedar hechizado.