¿Por qué Madonna? ¡¿Por qué?!


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Que Madonna haya decidido grabar un dueto con Maluma de verdad que es una tragedia. Cierto, no me gusta el reggeaton aunque luego me tachen de intolerante o de cerrado a algunos género musicales. Pero para todas esas personas que me han dicho eso cuando hablo pestes del reggeaton quiero decirles con todo respeto y cariño que tengo una razón muy válida para que no solo no me guste ese género, sino lo deteste: denigra a las mujeres de una manera como nunca se ha hecho en ningún otro género musical; vamos, ni siquiera aquella mítica canción llamada “Peso sobre peso” de Chava Flores (aquella que reza: “Mira Bartola, ahí te dejo estos dos pesos…”) es tan irreverente con las mujeres como cualquier canción reggeatonera que ahora los millennials andan cantando como si se tratara de algo completamente normal. No es para presumir ni mucho menos, pero en otros ámbitos de mi trabajo, he hecho labor por el respeto a los derechos de las mujeres en todos los sentidos, vamos, me enorgullece decir que fui criado por una madre feminista; entonces, cualquier intento de humillarlas en cualquier sentido no solo se me hace reprobable, sino asqueroso.

Que me guste todo lo que ha hecho Madonna en sus últimos años de carrera, tampoco me ha parecido una gloria, es más, no ha sido ni la sombra de lo que lograba en los años ochentas y noventas con discos gloriosos como “Like A Virgin”; “True Blue”; “Like A Prayer”; “Erotica”; “Bedtime Stories” o “Ray Of Light”; materiales que sin temor a equivocarme marcaron una época y eran vanguardia en todo sentido, había una gran producción detrás, grandes creadores, canciones que verdaderamente eran una pieza de arte y una artista que valía y defendía la controversia que generaba en cada tema; desde hacer pop un tema español y tener a Benicio del Toro de extra en “La isla bonita”, grabar un video completamente desnuda, hacer el amor con un santo de piel negra insinuando que podría ser San Martín de Porres o salir a hacer un espectáculo victoriano sin precedentes con el tema “Vogue” contenido en la banda sonora de “Dick Tracy” en la entrega de premios MTV en 1990, donde en tan solo seis minutos y medio enloqueció y detuvo al mundo, y no lo digo de manera figurada. Solo Madonna tenía licencia de hacerlo, solo ella podía forjar ese tipo de escándalo que nunca puso ni siquiera en duda su arte, su delantera y su concepto. En algún momento, fue simplemente única y por eso se le nombró la reina del pop.

Creo que no va a haber nunca una artista de la talla de Madonna. Siempre evolucionando y marcando pautas. Su cambio de Warner Music a Interscope Records en 2012, significó una caída en la calidad de sus entregas según los críticos, pues fue entonces cuando llevada por la moda, la artista dejó de ser innovadora para realizar trabajos que más bien estaban guiados por el sonido comercial y de moda desde esos años. Y aunque no ha sido un fracaso del todo su paso por ese sello propiedad de Universal Music, la Madonna propositiva, desvergonzada, creadora y poco convencional ha quedado atrás para convertirse en una cantante menos elaborada, quizá para que las nuevas generaciones la entiendan; sin embargo, su público duro, el que siempre la hemos seguido y admirado sí extrañamos sus arriesgadas propuestas que nos sorprendían, a veces las despreciábamos, pero siempre terminábamos reconociendo la calidad de su música.

Hoy, no pretendo decir que lo que ha hecho con Maluma sea malo, simplemente que no concebimos, o al menos yo, que una artista de su tamaño se rinda y se entregue a un ritmo insulso y sin sentido, que sea contaminado por zafiedades como el intento de artista que es el colombiano. Es más, pienso que al menos su público más devoto, le hubiera perdonado más rápido un dueto con Justin Bieber que con Maluma.

Así, que no nos queda de otra más que brindar hoy por temas de Madonna como “Like A Virgin”, “La isla bonita”; “Papa Don’t Preach”; “Express Yourself”; “4 Minutes”; “Music”; o verdaderas piezas de arte como “Vogue”; “Rain”; “Bad Girl”; “Take A Bow”; “Frozen”; o “The Power Of Godbye”. Porque hay mucho, pero mucho más de Madonna que sí vale la pena y mucho que material para desecho. De hecho, pienso que lo único de desecho que ha realizado, es justamente “Medellín”. ¿Por qué nos hiciste esto Madonna? Antes eras ‘chida’.