¡Supercarretera ya!


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Los tiempos cambian y lo que antes se consideraba una autopista o supercarretera al estilo de la que va de Oaxaca a Huitzo o a Cuacnopalan, frente a las super autopistas que existen ahora en EU o Europa, en México, excepto las que van a Querétaro y Norte del país, las del sur son simples carreteras de ida y vuelta como la de Huitzo a Puebla, así que la que se planea desde el siglo pasado rumbo a la Costa, si se hace no será una autopista sino una carretera moderna, que si para mal no podemos esperar más, al menos con que sea relativamente rápida y segura será una ventaja enorme para los oaxaqueños y turistas quienes podremos viajar en unas dos o tres horas al mar y de regreso.

Esta semana BANOBRAS anunció la adjudicación de la construcción del tramo de la autopista Barranca Larga-Ventanilla, un tramo de casi 40 kilómetros que costara casi mil millones de pesos, informándose también que la constructora Vise construirá otro tramo de 26 kilómetros, con costo de 461 millones, que con un aproximado de 1,500 millones la autopista se concluirá y luego de casi una década de promesas, trampas, fraudes, engaños y discursos falsos podría ser que ahora si, finalmente se interconecte la ciudad capital con la costa y de esa forma se incremente el turismo, mejore la economía y calidad de vida de los habitantes de esa región y la capital, facilitando incluso la organización de tours y recorridos de un día completo para, desde Oaxaca visitar la costa, playas, el mar y regresar por la noche. Alucinaciones o fantasías de un mundo de irrealidad es lo más seguro que ocurrirá respecto de la construcción de esta autopista o supercarretera, porque si bien ha servido para que los políticos ganen votos prometiendo que la terminarán, lo cierto es que todos nos han engañado, no obstante, si en esta administración estatal y sexenio federal, se concluye, se reivindicará el gobierno, que a la fecha no ha edificado ninguna obra o infraestructura en Oaxaca, donde desde hace tres años todo sigue igual, sin cambios ni desarrollo, sin la utilización de la otra vía que sería muy importante para la ciudad, el Libramiento Norte que los egoístas habitantes de San Felipe y sus esbirros ecologistas a toda costa procuran evitar se construya, argumentando que el mundo se va a quemar o acabará el hábitat de pájaros y lagartijas. A Oaxaca le urge para que sus habitantes vivan mejor, la construcción de modernas autopistas a la Costa, Istmo y Tuxtepec, además de Libramientos en la ciudad, para que así los desplazamientos, viajes y turismo se incrementen, sabiéndose que visitar Oaxaca no es únicamente estar en una ciudad colonial, sino que incluye playas y mar, circunstancia alucinante todavía, que podría ser una realidad en uno o dos años, si es que la noticia de estas adjudicaciones es real y no se encuentran otra vez con la mezquindad de los pueblos y aldeas por donde pasará la autopista y los pueblerinos se oponen a su construcción y recorrido para que les den mucho dinero.