Día del Maestro


Carlos R. Aguilar Jiménez.

Siempre que se trata un asunto o concepto seriamente se deben definir en primer lugar los conceptos precisando específicamente de que se trata, para que no haya problemas de interpretación o entendimiento, por lo que definiendo este es el día del Maestro, del profesional docente, del catedrático dedicado a la educación y enseñanza de estudiantes, maestros o docentes que ahora únicamente encontramos en escuelas primarias y secundarias privadas y de nivel superior donde los maestros son licenciados, masters o doctores que se dedican a la enseñanza e instrucción, incluso a la educación de sus alumnos. Quienes así se desempeñan son a quienes debemos celebrar y felicitar hoy en el Día del Maestro.

Definido entonces qué es un Maestro o Maestra (con mayúsculas), en sentido opuesto están los profes, burócratas del magisterio egresados de normales y afiliados a la Secta 22 del magisterio, que se convirtieron en profes porque no tenían alternativa y para nada les interesa la educación de sus alumnos, porque como han demostrado desde el siglo pasado, sus prioridades son intereses mezquinos de dizque reivindicación social, anulación de la evaluación, búsqueda del manejo de plazas, escalafón y control del dinero presupuestado, utilizando para conseguir sus aviesos fines, la huelga, paros, bloqueos, secuestros de oficinas y negocios, intimidación, chantaje y amenazas, perjudicando seriamente a la sociedad, pero especialmente a los niños a quienes dejan sin clases y cuando si tienen poco es lo que enseñan, porque se enseña con el ejemplo y los “veintidocitos” (alumnos de profes de la secta 22) si se comparan con el nivel de conocimientos que tienen niños que estudian en escuelas privadas, son diferencias abismales, y por eso mismo los profes envían a sus hijos a escuelas privadas, así que hoy, en este día del Maestro, debemos felicitar efusivamente y reconocer el trabajo de los Maestros, de los que se dedican a enseñar e instruir y nunca jamás han participado en una huelga, una marcha de protesta, el secuestro de plazas comerciales, plantones infames en plazas públicas y han descuidado lo más sagrado: la instrucción escolar de los niños pobres, porque quienes tienen poder adquisitivo nunca enviarían a sus hijos a ser instruidos con el ejemplo para organizar barricadas, secuestrar autobuses o camiones para cerrar calles, asaltar casetas de cobro en autopistas o, simplemente irse a echar en el suelo en plantones.

Mil millones de felicidades a los Maestros, a quienes digna y honrosamente se dedican a la enseñanza, la instrucción y se interesan por la cultura y sabiduría, formando alumnos que después serán distinguidos profesionales y excelentes ciudadanos, porque en la escuela como en la vida, aprender y conocer son dos cosas distintas; la fuente del conocimiento no está en los libros, sino en el ejemplo y conceptos de quienes enseñan.