Licencia para robar

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Carlos R. Aguilar Jiménez.

Continuando con la directriz derivada del excesivo uso de la fuerza del gobierno el 2 de octubre de 1968, que tuvo como consecuencia desde entonces ninguna autoridad se atreva a aplicar la ley a manifestantes o grupos violentos de resentidos sociales que agreden, pintarrajean fachadas o monumentos, dañan inmuebles o roban tiendas, para evitar que los gobernantes, como Claudia Sheinbaum, en CDMX sean catalogados también como represores del pueblo bueno y compasivo, como le sucedió a URO al pretender desalojar a profes de la Gestapo 22 del zócalo y a quien desde entonces se le considera el peor represor del mundo, desde esta semana según se deriva de la actitud de Claudia Sheinbaum respecto de delincuentes con banderín de manifestantes que se dedicaron a saquear y destrozar impunemente comercios, bancos y negocios, todo grupo tiene licencia para robar.

Claudia Sheinbaum decidió no utilizara la policía para impedir robos, destrucción y saqueos de la protesta del 8 de junio, prefiriendo daños y perjuicios en propiedad ajena y publica que correr el riesgo de que se le acusara de represora, enviando con este comportamiento político un mensaje claro a los resentidos que participan frecuentemente en manifestaciones, que el vandalismo, robos y destrucción están autorizados, que la violencia en grupo está permitida y los empresarios y dueños de negocios que le hagan como puedan, que se defiendan si pueden por si mismos y asuman las cuantiosas pérdidas porque el gobierno moreno no lo hará y, también, dirige mensaje y directriz a otras ciudades, donde los ladrones podrán hacer lo que quieran dado que la policía no lo evitará y, si acaso lo hiciera y arrestara a algunos saqueadores, de cualquier forma en menos de 12 horas los liberará, así que el mensaje es claro: “Organícese un grupo de unas cien personas, arguméntese que será una manifestación política y dedíquense a robar”, dado que no habrá consecuencias, porque si es usted uno de los millones que se ha quedado sin empleo, no se preocupe por tener ingresos o comida; convoque a otros en la misma situación de crisis económica y en manifestación diríjase en marcha por algún centro comercial o tienda departamental y saquéenla. 

Como el pueblo es bueno y, según el gobierno lo que hacen delincuentes que se dedican a saquear negocios en manifestaciones es bueno, no se les debe castigar aplicando la ley. Por otro lado, como los comerciantes, empresarios o industriales son capitalistas, adinerados o neoliberales, en consecuencia son explotadores, déspotas y abusadores del pueblo bueno y por eso hay que despojar y quizá después hasta expropiar sus bienes, quizá con política al estilo de Robin Hood, “robar a los ricos para dar a los pobres” de manera indirecta y  en la misma lógica según el mensaje de “abrazos no balazos”, permitiendo o dando licencia para robar, como también la tiene el crimen organizado con el ejemplo de Ovidio, el hijo del Chapo y el 99 por ciento de delitos que en México se cometen en impunidad y exceso, principalmente contra las mujeres para quienes su seguridad depende que el agresor cuente hasta diez y se calme…  

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