Ominosa fecha

Carlos R. Aguilar Jiménez.


El 15 de mayo comienza la Temporada de Huracanes en el Océano Pacífico y el 30 en el Golfo de México, extendiéndose después los ciclones, tormentas tropicales y tifones a todo el océano en el hemisferio norte, especialmente en latitudes intertropicales donde calienta el sol al máximo el mar, generando evaporación de miles de kilómetros cúbicos de agua que después se precipitan en forma de lluvia en tierra, recargando mantos freáticos y todo cauce o escorrentía de agua,  que si se desplaza veloz y abundantemente causa deslaves, aluviones, inundaciones y desastres que llamamos naturales, pero que con propiedad son sociales o familiares, no obstante, no me refiero al 15 de mayo como fecha de huracanes, sino a que se aproxima la fecha ominosa de Oaxaca, el día más temido y peligroso para todos los oaxaqueños: el día del profe.

15 de mayo es el día dedicado a los profesores y catedráticos, una fecha que hasta mediados del siglo pasado era de reconocimiento, aprecio y respeto para los profesores que entonces enseñaban con profesionalismo y decoro a sus alumnos y, que hace casi 40 años es fecha de bloqueos, marchas, secuestros, agresiones, intimidación y terrorismo magisterial derivado de sus intereses mezquinos y políticos ajenos a la docencia y obligación docente, porque desde que la Gestapo 22 del magisterio descubrió que por medio del chantaje, la intimidación y amenaza con sus miles de burócratas a cargo de aulas, logran lo que sea, se han dedicado a la política y no la educación de niños, hundiendo a Oaxaca en el nivel más bajo de educación escolar y haciendo que todo el estado económicamente no crezca y se ubique en los niveles de mayor pobreza y desempleo, así que el 15 de mayo como ominosa fecha debiera incluirse en los anales del desastre, calamidad y ruina, como cuando México perdió territorio, hubo devaluaciones o terremotos, fechas de las que nadie quiere acordarse, sin embargo, no podemos olvidarlas porque cada 15 de mayo los profes de la SS2 se encargan de descargar  su rencor y frustración en contra de quienes son ajenos a sus pleitos políticos y de dañar la de por su paupérrima educación de sus alumnos que no pueden inscribirse en una escuela privada.

Felicidades a los maestros y catedráticos de escuelas privadas, a esos docentes que no egresaron de una escuela Normal, sino se formaron profesionalmente en universidades y otras instituciones educativas serias donde aprendieron los conceptos y esencia de su profesión y no bloquear, secuestrar, amenazar e intimidar a los niños y todos los que se pongan en su camino, calificado de traidores a quienes no son como ellos, como huracán que sin miramientos devasta todo, pero actuando como fenómeno natural, sin ser bueno ni malo, en cambio los profes a partir del ominoso día 15 todas su acciones son con maldad, multitud, alevosía e impunidad.