Palabra obsoleta

Carlos R. Aguilar Jiménez.


Existen más, más palabras que letras, más frases que palabras y más conceptos que todo lo que se pueda escribir y conservar en libros, textos o bibliotecas, encontrando entre todo lo que alguna vez hemos expresado o escrito, palabras que han perdido vigencia y utilización en función del innovador vocabulario de cada generación, y si bien la mayoría de millennials apenas utilizan unas pocas palabras en su lenguaje cotidiano y carecen de conceptos y el entendimiento básico de muchas ideas, lo cierto es que entre todas las palabras que ya no usamos o si acaso la mencionamos alguna vez y casi nadie trasciende o respeta en todo lo que representa y significa, me refiero a la palabra: Respeto, como forma ética, cívica, de tener consideración, atención con uno mismo y los demás o con lo que se establece en leyes y normas para la sana convivencia familiar y social, siendo Oaxaca cuna y antítesis del apotegma: “El Respeto al derecho ajeno es la paz” porque es el lugar donde menos se respetan los derechos de los demás y se violan todas las normas y reglas de comportamiento ético.

Respetar al otro en Oaxaca no vale, no se usa la palabra, el concepto ni el significado porque la mayoría maneja hablando por teléfono, se estaciona donde no debe, bloquea calles, secuestra oficinas, amenaza a peatones, roba, delinque, agrede y, lo más grave de todo respecto de los derechos de los niños, los profes de la Gestapo 22 no respetan su derecho inalienable a la educación, faltando el respeto a todos y a sí mismos en una dinámica social creciente en la que por no haber castigo o regaño a los niños, nunca aprenden que todas las acciones ya sean de respeto o irrespetuosas tienen consecuencias, y si de niños nadie los regaño o castigo, nunca jamás sabrán la diferencia entre respeto e insolencia, cortesía y grosería, honestidad y corrupción, acatamiento e impunidad.

El respeto casi no se utiliza y es lo peor que le ha podido suceder al lugar donde nació Benito Juárez, quien indicó utilizando conceptos que hoy parece son obsoletos, que: “Entre los individuos, como entre las naciones, el Respeto al Derecho ajeno es la paz”, y yo ampliaría estos conceptos indicando que no únicamente es la paz, es también la consideración, honestidad, cortesía, buenas maneras y educación; pero ¿a quién le importa ser educado y respetuoso?,  y con excepción de unos pocos, la mayoría de oaxaqueños está dispuesta todo los días a ser irrespetuosa, grosera y agresiva, comenzando con la falta de respeto de los profes de la SS22 hacia los niños humildes y terminando con los políticos gobernantes que, ante la falta de respeto a sus promesas de campaña y a su palabra, una vez que terminan su sexenio, huyen porque saben que nunca se ganaron el respeto de nadie y ni de ellos mismos, porque la primera condición para el respeto está en la Palabra. Por ello antes bastaba con la Palabra para cerrar un trato con respeto .